12.8.07

CESPA

Scaletta publicó esta nota en base al informe del CESPA [de Schvarzer y Tavosnanska] al que tuvo acceso exclusivo. Se ve que tan exclusivo no es, ya que Homoeconomicus también pudo acceder al informe. Les pego el resumen ejecutivo y una perlita del informe, donde cuenta cómo la totalidad de la expansión de la producción de maíz se debe a la productividad, mientras en la soja el incrementos de los rendimientos explica sólo un 4%.

RESUMEN EJECUTIVO

· La producción mundial de maíz creció en los últimos 35 años a una tasa promedio del 2,5% anual, ritmo que duplica la cosecha en unas tres décadas. El principal productor es Estados Unidos, quien aporta en la actualidad alrededor del 40% de la producción mundial, seguido por China, que incrementó su producción desde 1970 a una tasa anual de 4,1% anual hasta aportar el 20% de la producción total.

· Argentina es el segundo exportador mundial, con 10,7 millones de toneladas. Sin embargo, no tiene capacidad de influir en los precios, ni siquiera en conjunto con Brasil, dado que la oferta de ambos, sumadas, representan menos del 20% del total.

· Antes del boom de los biocombustibles, la demanda se encontraba motorizada por un grupo de países de ingresos medios y bajos del Este de Asia y otros menores del resto del mundo. Estos países, algunos de los cuales elevan velozmente su poder adquisitivo o gozan de rentas extraordinarias de los recursos naturales, no cuentan en general con la posibilidad de expandir su producción agrícola y se han convertido en los principales compradores mundiales de maíz.

· La producción de etanol elevó la demanda de maíz en sólo dos años en un monto equivalente al 6% de la producción mundial. Se espera que a partir del año que viene la porción de la producción mundial utilizada para la fabricación de etanol se mantenga relativamente constante.

· La producción argentina de maíz muestra un crecimiento escalonado en medio de muy fuertes oscilaciones. En la década de 1970 la cosecha rondaba los 8 millones de toneladas; subió luego a 10 en los ´80 y, superada una caída a comienzos de los ´90, avanza hasta los 15 millones en la segunda mitad de esa década. En los últimos años se alcanza un nuevo escalón, arriba de las 20 millones de toneladas. La cosecha récord que se espera para este año es 55% superior a la del año pasado, pero si se la compara con los valores de 1997/1998, resulta que en nueve años la producción creció sólo 16%.

· El rendimiento por hectárea muestra una tendencia creciente durante las tres décadas y media analizadas, a un ritmo de 3,3% anual, que duplica el de incrementos de productividad de la soja en el mismo período. En 1970 comienza en 2,4 toneladas por hectárea, llega a 3,8 en 1980 y, luego de la introducción de las semillas transgénicas, se renueva la tendencia alcista hasta llegar a las 8 toneladas esperadas para este año. Este veloz incremento le permite acercarse a los niveles de productividad de los países desarrollados, como Francia, Canadá y Estados Unidos.
· El maíz se siembra en una amplia extensión del país que cubre desde la provincia de Buenos Aires hasta Salta, aunque el 85% de la producción se concentra en la Pampa Húmeda. Las 14,4 millones de toneladas obtenidas en la cosecha 2005/06, se forman con un aporte de 5,2 millones de toneladas de Córdoba, 4,3 millones de Buenos Aires y 2 millones de Santa Fe que representan en conjunto casi el 80% del total.
· La comparación de la producción de maíz y soja desde 1980 en adelante muestra que todo el incremento de producción de maíz se explica por los incrementos de productividad, dado que el efecto de la variación en la superficie sembrada ha sido negativo. En cambio, dos tercios del crecimiento de la producción de soja se deben a la expansión de la tierra dedicada a su cultivo (que en parte ocupó la destinada a maíz).

· Hasta 2005 los precios en dólares mostraban una tendencia a una leve caída a través de los años. Sin embargo, el precio de 160 dólares por tonelada alcanzado nuevamente en el 2007 difícilmente vaya a disminuir en el corto plazo, dado el estímulo a la demanda que genera la fabricación de biocombustibles. Si el cálculo se realiza a precios en dólares constantes la tendencia a la baja se acentúa. Si bien la irrupción de los biocombustibles elevó el precio real, éste aún representa cerca de la mitad de los valores de 1980. La consecuencia directa de la constante caída del precio real es la pérdida –a beneficio de consumidores externos- de una parte sustancial de los incrementos de ingresos derivados de los aumentos de productividad, tal como afirmaba Prebisch en su tesis de la caída de los términos de intercambio.

· La asimétrica variación de los precios de la soja y el maíz en 2006 y 2007 cambió sus precios relativos. En el último lustro y medio, con una tonelada de soja se compraron en promedio dos de maíz. Desde el año 2006 ambos precios suben, pero ahora una tonelada de soja compra poco más de una tonelada y media de maíz. Este cambio de precios relativos afectó los márgenes de ganancia de ambas actividades de modo que ahora en algunas zonas es más rentable la producción de maíz. Dicho cambio en las rentabilidades relativas permite prever una expansión futura del área maicera, en reversión de la tendencia al monocultivo que podría aminorar el deterioro de las tierras al permitirles a los productores realizar la rotación de cultivos sin resignar ganancias.

· El estancamiento de la producción de maíz entre 1970 y 1990 imposibilitó el incremento de los saldos exportables durante dicho período mientras se exportaban 5 millones de toneladas anuales. El crecimiento posterior de la producción posibilitó que en la última década las exportaciones promedien las 10 millones de toneladas y alcancen en 2005 un récord de más de 14 millones.
Las exportaciones de maíz representan para el una entrada anual de divisas de cerca de 1.300 millones de dólares aunque, debido a su lento crecimiento reciente ha perdido participación en las exportaciones totales, pasando de representar el 4,2% en 2003 al 2,8% en 2006.

· Los destinos de las exportaciones presentan una fuerte diversificación geográfica. Entre los diez mayores compradores, que adquieren el 73% de las ventas, hay dos países sudamericanos (Perú y Chile), dos europeos (España y Portugal), tres africanos (Argelia, Egipto y Marruecos), dos de Medio Oriente (Israel y Arabia Saudita) y uno del sudeste de Asia (Malasia).

· Los ocho mayores exportadores privados de maíz conforman un grupo compuesto por dos empresas nacionales y seis extranjeras. Dos de las empresas extranjeras, ADM y Bunge, recién comenzaron a exportar en el año 2000. Su aparición, mas el incremento de la cuota de mercado de Cargill, Dreyfus, Nidera y Toepfer, marcan el avance de las multinacionales en esta actividad. En 1993, estas ocho empresas (que incluyen dos argentinas, aunque son las dos menores del grupo) controlaban el 36% de las exportaciones y, debido a su rápido avance, hoy controlan 95%. Al igual que en el resto de la economía, en el maíz la década del 90 fue sinónimo de concentración y extranjerización de su comercialización.

· En conclusión, el complejo maicero ha logrado en la última década salir del estancamiento en que se encontraba para emprender un crecimiento que probablemente se vea reforzado tras el (re)surgimiento de los biocombustibles, y se enfrenta al desafío de compatibilizar el buen momento del sector con la necesidad de evitar fuertes aumentos de precios internos de los alimentos y avanzar hacia un mayor desarrollo de las cadenas de valor que revierta la especialización en la exportación de bienes primarios.

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2.4 Fuentes del crecimiento de la producción de soja y maíz.

El sendero de crecimiento de la producción de maíz ha sido sustancialmente diferente del que ha recorrido la soja. El primero ha visto reducirse en el tiempo el área dedicada a su producción puesto que, entre 1980 y la última cosecha, perdió el 20% de las tierras en manos de otros cultivos; logró, sin embargo, incrementar el rendimiento por hectárea a un ritmo tal que la producción aumentó de todos modos 75%. Es decir que la totalidad del aumento de la producción de casi 10 millones de toneladas se debe a las mejoras en los rindes. La soja, en cambio, vivió un proceso de fenomenal expansión a través del territorio argentino. En 26 años multiplicó por siete las casi 2 millones de hectáreas que cubría en 1980, avanzando, en promedio, más de medio millón de hectáreas por año. A su vez, la productividad por hectárea se incrementó en un 40%.


El Gráfico 9 presenta la variación de la producción de soja y maíz entre los años 1980 y 2007. Para el caso del maíz, todo el incremento de producción es explicado por los incrementos de productividad, dado que el efecto de la variación en la superficie sembrada fue negativo. En cambio, dos tercios del crecimiento de la producción de soja se deben a la expansión de la tierra dedicada a su cultivo. En este caso, el efecto incremento de productividad representa tan sólo el 4% del aumento de la producción total. Resulta paradójico, entonces, que el “producto estrella” del agro argentino sea la soja, que debe básicamente su expansión al desplazamiento de otras actividades productivas, mientras otros granos como el maíz crecen gracias a los esfuerzos puestos en la mejor utilización de la tierra.

29 comentarios:

Mariano T. dijo...

No lo veo de esa manera.
La expansión de la soja hacia áreas más marginales podría haber ocasionado una merma de rindes, y no lo hizo. Esto implica un aumento sustancial en el "área vieja".
Y un 40% en 26 años no es el mismo logro que el maíz, pero tampoco es para despreciar.
Algo que no se debe escapar es que es mucho más fácil, por motivos botánicos, proteger la propiedad intelectual de la investigación genética en maíz que en soja. Eso causa que la inversión privada(de los semilleros) en genética es abismalmente mayor en el maíz.
Y esa obsesión por el precio interno!!! qué calamidad!!

oti dijo...

Tavos, la producción de maíz está estancada desde hace 10 años, con excepción de la campaña 04/05, el resto es estancamiento.

La producción de maíz per cápita en esos 10 años disminuyó. Y ahora por lo de los biocombustibles puede ser que aumente la producción.

Fijate que ahora se exporta lo que se producía en 1974, más o menos 10 millones de tn.

Pero la oferta interna de maíz en 1974, cuya producción era lo que se exporta ahora, era muy superior (porque se exportaba un porcentaje menor de lo producido) no solo per cápita SINO EN TÉRMINOS ABSOLUTOS!!!!, luego que se agregaron en 33 años 20 millones de personas.

La economía argentina ofertaba a unos 20 millones de personas más maiz en términos absolutos que lo que oferta ahora a 40 millones.

Esto sí es notable, y es un agravante que haya sucedido con aumento de la productividad del cultivo, porque se puso ese aumento de la productividad al servicio de la disminución de la oferta interna.

Entonces, dejémonos de pavadas, y vayamos a la verdad, que es que la oferta interna de maíz al pueblo argentino disminuyó en proporciones aterradoras en los últimos 30 años.

¡Cómo vamos a pensar en buenas propuestas si no queremos ver la realidad! La realidad es que las exportaciones de maíz dio muchos dólares a varios, pero no comida a los estómagos de las mayorías populares.

No podemos seguir monomaníacos con criterios de rentabilidad que se adaptan a las privaciones internas. Tenemos que pensar y promover una economía que satisfaga las demandas internas y, sobre todo, la demanda potencial interna.

El productor que consigue rentabilidad por medio de este sistema que redujo la oferta interna per cápita un 40% en 33 años, debe lamentarse por ello y promover un cambio, aunque sea conceptual, en esta realidad, más allá del hecho de que ese sistema satisface sus necesidades económicas y las de su flia. No debe haber ninguna incongruencia entre la rentabilidad del productor y la satisfacción de las necesidades sociales, cuando se le da poder al mercado interno (actual y potencial).

Los economistas deben hacer el esfuerzo de ver la realidad sin artificios, porque sino nunca van a tener la claridad suficiente para hacer las propuestas que crean se deben hacer.

La tarea no es imaginar condiciones de rentabilidad favorables a como dé lugar, sino clarificar las condiciones de congruencia entre la necesaria rentabilidad y la satisfacción de las necesidades sociales.

El hecho de que por tantas décadas predominó una práctica económica que divorció la rentabilidad de las necesidades sociales (más no la de los mercados mundiales), hace creer a muchos, conciente o inconcientemente, que hay una incompatibilidad de fondo entre una cosa y otra, pero no hay ninguna. Simplemente lo que ocurrió es que la producción se fue adaptando insensiblemente a la reducción de la demanda potencial interna y a las relativamente “buenas” condiciones que ofrecía la demanda mundial. Pero eso fue una elección y una decisión, haberle dado manija a ese proceso. Pero nada impide, más que nuestras propias limitaciones prácticas y conceptuales, que se le dé manija a otra cosa.

oti dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tavos dijo...

Oti,
los datos del informe, es decir, los datos de la secretaría de agricultura, no muestran una producción estancada hace 10 años como vos decís

en cuanto tenga el informe completo te lo mando para que lo veas

saludos,
tavos

oti dijo...

Tavos: dcción coord. de delegciones, Sec. Agr.

Campañas
'97/98: 19.360.656 tn. per cápita 0,5531616
98/99: 13.504.100
99/00: 16.780.650
00/01: 15.359.397
01/02: 14.712.079
02/03: 15.044.529
03/04: 14.950.825
04/05: 20.482.572 tn. per cápita 0,5307740 (menos que ‘97/8)
05/06: 14.445.538 tn. per cápita 0,3703984 (mucho menos).

Los récords ‘97/98 y 04/05 no significa que varía mayormente la oferta interna porque se exporta en más proporción. Ver el gráfico de cantidades ofertadas internamente en los últimos 30 años, tanto per cápita como en términos absolutos te produce un escozor.

oti dijo...

En esos 9 años se incorporaron a la población casi 5 millones de habitantes.

Tavos dijo...

Oti,
la campaña 97/98 fue excepcional, no se puede hacer un análisis tomando a ese dato para realizar las comparaciones

mirá la serie de largo plazo y vas a ver que hasta el 97 estabas creo que en 10 mill de ton, después subís a 14-15, y ahora estás llegando a 20-22
me parece que eso no es estancamiento, sino crecimiento escalonado

oti dijo...

Ahora, si vos me decís lo que importa es el nivel, no las variaciones de un año a otro, te digo que la oferta interna ´per cápita está un 40% abajo que la de la campañaa 1973/4.

Entonces, cuál es el nivel de producción sano?

El que permite exportar tranquilo?

oti dijo...

La oferta interna, no la producción. Ya dije que la producción en la campaña 73/4 fue más o menos lo que ahora se exporta.

oti dijo...

La economía de 73/74 tenía la capacidad de producir más para la gente, que, a su vez, tenía la capacidad de comprar más. Y esa economía se las arreglaba ofertando mejor al mercado interno y exportando menos.

oti dijo...

Te estoy diciendo en los últimos 10 años está estancada. Y por qué lo del 04/05 no es "excepcional"?.

Estoy de acuerdo de que puede haber un crecimiento escalonado (moderadísimo) en el largo plazo, para satisfacer la demanda mundial.

oti dijo...

La producción per cápita en largo plazo más o menos a duras penas acompaña el crecimiento de la población, pero por los datos de las exportaciones, te das cuenta que no fue la población local la prioridad.

Fijate que el promedio de las 9 campañas desde '97 te da un 60% más que en 73/74, pero la población se duplicó desde 73/74

Tavos dijo...

Oti,
llegaste a dos conclusiones acertadas:
1) la producción de maíz viene subiendo en los últimos 10/15 años, saliendo del estancamiento anterior
2) la población argentina se empobreció y probablemente consuma menos alimentos

me parece que no hay discusión al respecto en ninguno de los dos puntos

saludos,
tavos

pd: la campaña 04/05 no es excepcional, por en la de este año la producción fue mayor

oti dijo...

Sí fue mayor por el asunto este de los biocombustibles que se veía venir.

Creo que, para compatibilizar con tu visión, la conclusión es esta:

1) Hay secuencias de estancamientos de mediano plazo a diferentes niveles productivos, como vos dijiste "crecimiento escalonado" pero con peldaños bastante largos.

2) Hay crecimiento en volúmenes que acompaña lo justo el crecimiento de la población, en el largo plazo.

3) Hay una caída mayúscula en la oferta local tanto per cápita como en volúmenes totales, en el largo plazo.

4) Hay una tendencia a exportar un porcentaje mayor de lo producido, en el largo plazo.

Saludos.

Mariano T. dijo...

Datos consumo interno:
1960-1969: 2.878.300 tn
1970-1979: 3.499.800 tn
1980-1989: 3.994.100 tn
1990-1999: 5.100.200 tn
2000-2003: 4.562.500 tn
2004-2007: 6.291.500 tn
Lo pueden presentar per capita, no es dificil, la fuente es el USDA.
A pesar de la caída en la "depresión", no veo que la tendencia de largo plazo sea declinante, y no tengo el dato per capita pero intuitivamente no creo que caiga. La estimación para 2007 es de 7.100.000 tn.
La producción per capita si puede ser o no declinante, pero es un dato totalemente irrelevante, ya que es un cultivo con una oferta alta, del cual se exporta una parte sustancial, más o jmenos de acuerdo a producción y demanda interna.

oti dijo...

Mariano, en los datos que vos presentas hay una caída del orden del 15% per cápita respecto a los '70.

Yo te hablo de esto:

si le restás a lo que se produjo en 1974 lo que se exportó, y el resultado lo dividís por la cantidad de habitantes de 1974 te da unos 172 kg./persona

si haces la misma operación en 2006 te da 102 Kg/persona (- 40%)

Fijate que todo lo que se exportó luego de la campaña récord de 04/05, es equivalente a todo lo que se produjo en la campaña 05/06.

oti dijo...

Corrijo, la caída según los datos de Mariano de USDA es alrededor de 10% per cápita más o menos.

oti dijo...

Me refiero a los últimos 3 años respecto a principios de los '70.

Mariano T. dijo...

Oti: Ponele 24 millones de habitantes en 1975, si el promedio de la década es 3,5 millones de tn, la cuenta te da 146 kg/cap. Ponele 40 millones ahora y compará con los 6,291 millones de 2004-2007, te da 157 kg/per capita.

Mariano T. dijo...

No conviene hacer cuentas con un año solo, por lo menos un promedio cuatrienal.

Mariano T. dijo...

Tavos: de todas maneras el laburo de Csepa me parece bastante superficial, para ser pagado por fondos públicos.
En unos posts de hace un mes, analicá la distinta competitividad del íz y la soja en Argentina y USA, y me parece que fui un poco más allá de lo que hicieron ellos, y fue en tres Domingos de lluvia.
Acá estan los gráficos, y acá la explicación.
Lo de los rindes de la soja y el íz tiene bastante más tela para cortar de la que encontraron ellos.

oti dijo...

Sí tenés razón en esa cuenta. Pero hay que aclarar que "consumo interno" como está tomado es una variable distinta a la que yo hablo que es agregados de "oferta interna de origen local". De todas formas hay que investigar la comparabilidad y consistencia de unos datos con otros, porque la diferencia en los saldos internos es muy significativa. El saldo interno de 1974 fue más que 3,5 millones, fue de más dew 4,286 millones. Y el saldo interno de 2006 fue algo así como 4,118 millones.

Mariano T. dijo...

Insisto en que si tomás años por separado, podés llegar a conclusiones desopilantes.
Puedo tomar los 2.8 millones de 1975 y compararlos con los 6.7 millones de 2006, y llego a una conclusión distinta.
Consumo interno el USDA lo considera como Stock inicial + Producción - Exportación - Stock final.
El consumo interno esta bastante influído por la situación de la industria avícola y porcina, que a su vez esta bastante condicionada por el ciclo ganadero(cuando hay liquidación y precios bajo de la carne, los polleros y chancheros se funden).
También la molienda húmeda(glucosa) tiene importancia, y la demanda de golosinas y gaseosas tiene mucho que ver con eso(ciclo económico).
Creo que el consumo humano directo no llega al 10% de la demanda total.(polenta, chizitos, etc)

oti dijo...

Claro, es insumo de muchas producciones, cuyo producto final no necesariamente es oferta al mercado local.

Ahora, lo que habría que ver es la distribución de ese consumo humano directo según la capacidad de ingresos de cada sector. Porque si en 1974 la brecha de ingresos entre los más ricos y los más pobres era 200% menor a la de ahora, la distribución de ese saldo interno era mucho mejor, no te parece? Es decir, esos 172 Kg. per cápita de saldo interno (no hablo de consumo interno, porque no considero acá los stocks iniciales, solamente el agregado producido anual menos exportaciones) eran mucho más representativos del consumo del conjunto que los 102 Kg. de '06. Y hay que tener en cuenta que, muy probablemente, la cantidad de actividades que usan al maíz como insumo de fabricación de productos que se terminarán exportando o consumiendo por los sectores de ingresos más elevados, esas actividades son mucho mayores ahora que a mediados de los ’70.

Yo tomo, Mariano, el año 1974, porque para los criterios de valoración que uso me parece un parámetro normal y saludable.

oti dijo...

Corrijo lo que dije más arriba sobre crec. de pobl. y pcción de maíz. En los últimos 10 años tanto la prod. en promedio y la pobl. crecieron 60% respecto a 1974, es decir, per cápita igual.

Mariano T. dijo...

Nunca un año es normal y saludable, por eso los economistas serios utilizan promedios de varios años(por lo menos 3 o 4).
Ese año en particular puede haber estado el maíz muy barato, o los pollos en el ciclo de auge por falta de carne vacuna, o vaya a saber que. No acepto discutir sobre un año en particular, y menos 30 años después.
Lo otro que decís es muy interesante, pero no se como medirlo, y escapa al tema maíz ya que es mucho más general.
Algo interesante encontré en la página de maizar.org.ar ellos estan suponiendo un consumo interno más elevado que el oficial, producto del maíz para uso propio de distintos actores de la cadena(sobre todo en tambo y carne vacuna) que no es comercializado ya que el mismo que lo produce es el que lo consume.

oti dijo...

Mariano, me refiero a normal no en términos estadísticos, sino valorativos.

Andrés dijo...

Nada nunca puede ser 200% menor. Cuando es 100% menor es 0 y no puede seguir bajando.
Un porcentaje es una relación, no un número. Si algo sube 200%, se triplica. Si ese triple baja al número original, cae un 66,66%.

oti dijo...

Tenés razón, quise decir al revés, 200% mayor la de ahora que antes.

Pero comprendé Andrés, que esto es un blog, es comunicación escrita, pero parecida al habla.

Gracias, por la acotación.