31.3.08

El desarrollo en boca de la ortodoxia

"...para tener una estructura productiva "moderna", eduquemos al soberano, que tendrá soberanía para elegir una actividad que prometa."

Esto ya nos supera. Vamos a evitar los comentarios. Evalúe usted la idea. Compare con las experiencias de modernización de la estructura productiva de las potencias industriales, como Estados Unidos, Japón, Alemania, Corea*. Lea de nuevo la frase. Trate de no reirse. Por respeto. Que esto lo dijo Rollo.

* No conoce ninguna de las experiencias de estos países? Lea "MITI and the Japanese miracle". O "Asia's Next Giant: South Korea and Late Industrialization". O incluso "Bad Samaritans", que en buena medida resume todas esas experiencias. Pruebe con "Kicking away the ladder". Si no tiene ninguno, mande un mail, quizás alguno le acercamos. Tiene otro mejor? Avise, y vaya haciéndonos una copia.

Movida K

Cuál fue la movida más inteligente del kirchnerismo estos días entre tantos errores?
Si, acertaste. Haber firmado el tren bala mientras todo el mundo está preocupado por el lockout. Ni hace falta inventar una cortina de humo, ya hay una perfecta.
Sabroso el sapito que se come Lousteau [creo que más temprano que tarde se va a repentir de haber puesto su firma ahí]. Ni Peirano ni Felisa firmaron y pocos los consideran santos de su devoción.

Estas semanas pueden polarizar hasta el nivel que sea, pero mientras el kirchnerismo siga con este tipo de medidas, la división nunca cumplirá el sueño ditelliano de la centroizquierda y la centroderecha. Seguirá siendo entre la derecha retrógrada y este pseudo progresismo berreta.

Incluso medidas como estas no hacen más que restarle legitimidad a las intervenciones del Estado. Así se le da letra a la gente que considera que no hay que pagar los impuestos porque toda la guita se la roban. Sí hay que pagar. Y a ese dinero hay que usarlo bien: tiene que ir a políticas sociales y al desarrollo de las fuerzas productivas.

El otro día me decía un amigo, medio en joda medio en serio. "Mirá, acá las opciones son pocas. O son una manga de ladrones y de acá se llevan una valija con al menos 9 cifras. O no tienen la más pálida idea de cómo se desarrolla un país. En los dos escenarios estamos jodidos."

Un buen punteo del tema del tren bala lo hace el Proyecto Sur en el volante que repartían en la marcha del 24 de marzo. Se los transcribo [una lástima que no encontré los mapas que ilustran el volante, son excelentes].

EL PROYECTO DEL TREN BALA:
-320 kilómetros por hora
-Por lo menos 4000 millones de dólares
-1000 km de vías que solo podrá usar este tren, ya que no sirven para los trenes comunes, y solo para transportar pasajeros.
-Un pasaje que costaría entre 300 y 400 pesos, inaccesible para la mayoría de la gente
-Solo comunicaría 3 ciudades (Mar del plata, Buenos Aires, Rosario y Córdoba). No comunica distintas zonas del país ni resuelve el problema de los pueblos que están incomunicados
-Nos hace depender de la tecnología francesa. Este tipo de tren bala no ha funcionado en ningún otro país fuera de Europa porque necesita desarrollos tecnológicos muy complejos con los que nuestro país no cuenta para su mantenimiento
-No reimpulsa la industria ferroviaria nacional
-Aumenta la deuda externa, ya que una gran parte la financia el Banco Societe Generale de Francia.

EL PROYECTO TREN PARA TODOS [el que hace el proyecto sur]
-120 km por hora (tres veces el promedio de velocidad actual)
-3100 millones de dólares. 1000 millones de dólares menos que para el tren bala
-18000 km de vías reconstruídas a nuevo: 7000 km de vías para trenes de pasajeros y de carga y 11000 más solo para trenes de carga. 300 locomotoras, 900 coches de pasajeros y 15000 vagones para carga
-Los pasajes costarían varias veces menos de lo que cuesta actualmente un pasaje en micro
-Llegaría a todas las zonas del país (Noroeste, Noreste, Cuyo, Centro y Patagonia), a todas las grandes ciudades, y a cientos de pueblos que volverían a conectarse con las grandes ciudades, bajando costos de transporte y reactivando las economías regionales
-Utilizaría tecnología nacional y del Mercosur al alcance de las capacidades de nuestro país
-Reimpulsa la industria ferroviaria nacional con la construcción de vagones, el ensamble de locomotoras y la producción de repuestos, generando trabajo

Difícil igual resumir la situación mejor de lo que lo hace la Barcelona en su última tapa:

En sólo cuatro meses, el gobierno logró reunir en su contra a los garcas de la Sociedad Rural, a la clase media gorila, a los pequeños productores, a los consumidores desabastecidos y a los supermercadistas chinos. Pero tiene de su lado a los garcas petroleros, a los garcas banqueros, a los piqueteros de D’elía, a los radicales k, a los camioneros de Moyano y a los gobernadores e intendentes peronistas. Quién es quién en esta guerra de garcas, imbéciles e impresentables contra garcas imbéciles e impresentables.

PD: agarrate que se hoy se lanza ARTEPOLÍTICA!

29.3.08

¡Qué bueno vivir como esta gente!

Para no perder la costumbre, nos dedicamos a robar contenido. Pero la verdad, en este caso era imposible no reproducir este hitazo que publica Yo, Canibal [se amasan las fortunas, se cargan los bolsillos, de presa seca, de oro falso de vermouth].


Un dia un ministro ordenó...
Cobrarle mas al que mucho exporta
pero alla en el campo un sojero gritó
"No quiero que vos comas de esta torta"

Que vivo, rapidito inteligente
Que bueno que es vivir como esta gente..

Una señora "bien" se ofendió
no quiere un gobierno como éste...
hace una semana de castells se quejó
y ahora está apoyando a los piquetes

Que fresca, que copada y que incoherente!
Que bueno que es vivir como esta gente..

Ahora en la Sociedad Rural
Se muestran como pobres campesinos
Ay si supieras, pobres! Cuanto mal que les va!
En el Jockey comiendo un asadito...

Que grossos hacendados, que ocurrentes
Que bueno que es vivir como esta gente...

Un camionero se quiso mandar..
Pasar por el piquete sin permiso..
un dulce y tierno gaucho la goma le ensartó
lo hizo sin ningún previo aviso

Que guapo, que bravío, que valiente!
Que bueno que es vivir como esta gente

Yo le dije a mi amigo chacarero...
Ahora que estas cortando la ruta..
No permitis que pasen los camiones con leche
Mira si resultaste hijo de puta..

Que generosos son y que decentes..
Que bueno que es vivir como esta gente..


Un comentario serio: nos alegra mucho que en estos días agitados Homoeconomicus haya sido un ámbito de arduo debate. Del martes a hoy hubo 6.500 visitas y 230 comentarios.
También de ver el salón de actos de la FCE ayer lleno. Un poco de realidad para esa facultad autista... Seguramente estará feliz El Germen, con la impresionante repercusión que tuvo esta actividad en los estudiantes.

28.3.08

Corriendo el eje...

Que quilombo...
En la protesta contra las retenciones hay defensa de intereses particulares (que tiene algun campito por ahi), hay gente que se queja de la inflacion, hay quienes están hartos que el gobierno les hable en tono soberbio y autoritario. Está todo muy mezclado.
La mayoría de los medios de comunicación no ayudan a comprender que joraca está pasando y que es lo que se disputa (el extremo fue TN poniendo una y otra vez durante 30 minutos el enfrentamiento en la plaza de mayo en vez de poner a algun analista opinando sobre el tema).
Entendiendo el estado de confusión, es interesante ver como se fue gestando el enfrentamiento entre el gobierno y el sector productor/rentista del "campo" y como se fue llevando "lo discursivo".
La cuestion era quien imponía e impone el discurso al otro. QUIEN PONE LAS REGLAS DE QUÉ ES LO QUE HAY DISCUTIR. Si la discusión se basaba en los derechos individuales, ahí estaban los vinculados al campo diciendo que ellos son quienes producen, gritando "el Estado me roba la plata" y esgrimiendo los aburridos argumentos liberales (y neoclásicos) de los derechos de propiedad. Pero cuando entró el modelo de país la cosa se puso más interesante. Ahi estaban los del campo diciendo "nosotros somos el país", nosotros somos los que producimos. No faltó alguien que dijese "el gobierno banca a los piqueteros con la guita que nosotros le damos". El gobierno entró en la discusión del modelo de país pero gritando que los que protestan son unos oligarcas que se llenan los bolsillos por el esquema mantenidos por el tipo de cambio alto.
Pero que pasó? No existe tan claro en el imaginario social la idea de "los oligarcas del campo". Sï existe la idea de que los milicos en los 70 mataron injustamente mucha gente, lo cual dio lugar para una política de derechos humanos progresista. Pero la política económica "progresista con las retenciones" contra los oligarcas no tiene ese lugar. No existe. Para que exista debe ser construida y recién hay pequeños indicios.
Cual es la cuestion? El gobierno, además de las cagadas que ya se mando hasta ahora como decir que la inflacion es menos del 10%, cargó con todo a criticar a un sector que no está tan mal visto como los milicos. Entonces bastante gente, muchos confundidos con los efectos de la medida, no sólo los que tienen intereses particulares en el campo (que tal vez fue la mayoría), salió enfurecida con su cacerola.
Esto expresa que el discurso altanero tiene un límite, puesto por lo que se puede decir y contra quién se puede ir. En la cabeza de la "gente" tiene que estar identificado minimamente el sector "a los que hay que tocarle el culo". En este caso, evidentemente, eso no se dio.

Sin embargo, que pasó ayer? La presidenta, muy inteligentemente, vinculó las dos cosas. Los "milicos" y el "campo". Tal vez haciendo esa conexión, habiendo llamado al "dialogo" imponiendo una tregua, jugando con su posición de mujer y viendo el desgaste puede sobrellevar la situación bastante bien.
Teniendo en cuenta todo esto sale que el discurso de los K puede ser efectivo y valorado positivamente en muchos momentos, pero cuando la pifia, la pifia.

Otra cuestion es que pueden salir elementos aclaradores respecto a los intereses contrapuestos en la sociedad como, por ejemplo, los representados por las posturas ultraliberales que suelen leerse por ahí. El Estado cumple un rol esencial a la hora de lidiar con esos intereses. Esperemos que esta oportunidad no sea desperdiciada, que la negociación con el sector lleve a una mesa de diálogo intersectorial donde cada uno se haga cargo de una vez por todas del lugar que le toca en la Nacion. La postura del "no me importa nada" no sirve para construir sino para destruir. La solidaridad sólo de palabra no sirve, hay que llevarla a los hechos.

PD1. La foto tambien salio de aca
PD2. Lo dicho hasta acá se basa bastante en las cuestiones económicas que están en los post anteriores. La verdad es que no parece para nada que este ultimo cambio marginal de las retenciones haga desaparecer las economías regionales. No hay estudios que avalen esas conclusiones y la expansión que hasta ahora se observó no pareciera dar cuenta de que la estan pasando muy mal que digamos...

La rentabilidad del agro

Les dejamos acá abajo un muy interesante artículo de un ingeniero del INTI, que analiza los números "del campo". Un aporte más para profundizar el debate y la discusión.

El conflicto agrario: la mirada desde el INTI



TRATANDO DE ENTENDER*
(La cuestión agraria en la Argentina de hoy)


Este documento está preparado con la vocación de entender y ayudar a entender el agudo conflicto agrario que se está desarrollando en el país, ante la acumulación de confusiones que ponen lo secundario delante de lo principal, en un tema crucial para todos los argentinos. Empecemos por el principio.


La rentabilidad del productor de granos
Tomando los datos de las fuentes citadas al final del documento para el período 2007/2008, se llega a los siguientes valores por hectárea, para maíz, con los precios y niveles de retenciones actuales.



Caso 1: Maíz en campo propio (dólares/ hectárea)


Debe tenerse en cuenta que los gastos de comercialización disminuyen si se vende el maíz para alimentos balanceados u otro uso del mercado interno y aumentan, por supuesto, si se vende para exportación, en lugares más alejados de los puertos.
Vale la pena hacer un cálculo primario del retorno del capital circulante invertido, admitiendo que todas las labores se hacen a través de contratistas. Tomando el supuesto más desfavorable – además irreal – de un desembolso concreto de todos los gastos por parte del productor, al inicio de la siembra, mas allá que los gastos de la cosecha y envío a puerto son casi simultáneos con el ingreso por venta, el beneficio bruto esperado resulta del 91% y del 125% del capital circulante invertido, en 8 meses.
En este marco se puede concluir en forma directa que las retenciones son un impuesto a la renta extraordinaria; que esta renta existe y que el instrumento elegido forma parte del menú de políticas que cualquier país del mundo utiliza, como hace Noruega con la renta del petróleo, por mencionar uno solo de varios ejemplos posibles. Puede a continuación discutirse cómo se asignan los recursos del impuesto, pero eso es claramente un tema independiente.

La rentabilidad de un fondo de inversión

Caso 2: Maíz en campo arrendado (dólares/ hectárea).

Aquí se supone que quien arrienda es un gran fondo de inversión con capacidad para obtener descuentos del 10% en las labores, la semilla y la cosecha y del 15% en los agroquímicos.
Se estima que el costo del arrendamiento, solo para maíz, es de 350 dólares por hectárea.

Con estos datos la rentabilidad esperada, calculada de la misma manera que antes, en 8 meses, resulta del 32% para un rendimiento de 7 toneladas por hectárea y del 65% para 9 toneladas por hectárea.

Cabe consignar que en esta variante, el dueño de la tierra tiene un ingreso de 350 dólares por hectárea. Este valor es menor que el que obtendría si asumiera el riesgo de siembra, cultivo y cosecha, pero lo independiza totalmente de realizar labor alguna y lo libera de toda situación azarosa. Se trata de renta pura. Si bien los campos tienen alta variación regional de precios, si tomáramos el valor de referencia como 5000 dólares la hectárea, el ingreso obtenido sería del 7% sobre el capital fijo, tasa superior a cualquier colocación financiera, a la cual se debe agregar la valorización anual del campo y el posible uso de la tierra para pastoreo los cuatro meses que queda libre.


La alternativa trigo-soja


Para no agobiar con números al lector, se debe señalar que se han verificado las rentabilidades de la siembra de soja de primera o de la rotación trigo-soja, con los actuales precios y niveles de retención, tanto para productores como para fondos de inversión.

Los valores de ingreso neto esperados por hectárea, para un productor, están entre 600 y 800 dólares por hectárea. Nunca menos del 100% anual del capital circulante invertido.
Para un fondo de inversión, el beneficio sería entre 150 y 350 dólares por hectárea. Esto, medido en relación a los fondos erogados, significa entre 15% de ganancia en 6 meses y 70% en un año, según las situaciones.


El núcleo del problema

Comienzo por admitir que no estamos hablando de situaciones con absoluta certeza de resultado. La naturaleza no es enteramente previsible. Sin embargo, todos los datos presentados surgen de rendimientos promedios y en ningún caso de extremos favorables. Salvado este punto, caben varias reflexiones.

Ante todo: la rentabilidad del negocio de los granos hoy – con las actuales retenciones - es superior a la de cualquier alternativa industrial o financiera o también del propio campo, si se compara con ganadería u otras variantes.

A pesar de lo anterior, los actores del sistema confrontan su renta presunta con la que hubieran obtenido si no se hubieran aumentado las retenciones de la soja y el girasol, incluso con la que obtendrían si no hubiera retención alguna y se sienten despojados. En algunos casos, la sensación es inevitable, cuando la medida se tomó estando la cosecha en pleno desarrollo.

A diferencia de la producción industrial, la producción agropecuaria se funda en un factor de producción como la tierra, no ampliable, cuya propiedad otorga derechos de renta per se. Esto ha sido así siempre y en todo lugar. La tradición del campo argentino, en particular, es justamente que la existencia de grandes extensiones en manos de poca gente convirtió en arrendatarios a quienes, disponiendo de pequeñas superficies o de ninguna, se equiparon para trabajar campos de terceros asumiendo parte del riesgo agrícola. El trabajo de la tierra, con un porcentaje de la cosecha destinado a recompensar a los dueños de los predios, es tan antiguo casi como nuestra historia económica.


Hay una convergencia de dos factores, sin embargo, que han cambiado totalmente el perfil productivo agropecuario, en los últimos 20 años. Por un lado, la muy rápida difusión de la siembra directa, con aplicación de herbicidas y fertilizantes, que minimizan las labores necesarias y permiten trabajar grandes superficies en mucho menor tiempo que hace dos décadas. Por el otro, la aparición de capitales financieros enteramente ajenos al campo, pero que basados en la mayor predictibilidad de los actuales sistemas de siembra y cosecha y en la asociación práctica con empresas de labranza, comparan la renta posible con las ganancias del plazo fijo o aún de situaciones mucho más volátiles como la bolsa de valores u otros esquemas de especulación financiera, y la concretan.

La irrupción acelerada de estos capitales pudo ser posible asumiendo mayores riesgos que los arrendatarios tradicionales. En lugar de pagar un porcentaje, debieron pagar – y pagan – sumas fijas por hectárea, eliminando todo riesgo en cabeza de los dueños de la tierra.
La muy alta rentabilidad reitero, comparada con el mundo financiero, atrajo inversores como moscas a la miel. Aumentó la renta de la tierra y luego el valor de la tierra, de manera nunca vista antes en nuestra historia.


Finalmente puso a los propietarios ante los siguientes dilemas:

a. Propietario chico de 50 hectáreas. ¿Me quedo con 25.000 dólares por año de renta fija, arrendando para trigo-soja, o aspiro a unos 40.000 dólares por año trabajando la tierra? La primera variante habilita al pequeño chacarero a intentar una empresa urbana, comercial o inmobiliaria, con menos esfuerzo y riesgo. La segunda variante produce mayor retorno, pero obliga a correr detrás de contratistas o cosechadores cada vez más seducidos para trabajar al servicio de los grandes grupos. Muchos han optado por el primer camino.
b. Propietario grande de 1000 hectáreas. ¿Recibo 500.000 dólares al año de renta fija o aspiro a 800.000 asumiendo los riesgos? Son muchos – muchísimos – los que disfrutan de la primera opción. Tengamos presente que estos propietarios son los que siempre han dado en arriendo una parte de su tierra. Solo que ahora las tasas son astronómicas.
c. En ambos casos – grandes o chicos – se abrió el camino de una suerte de cadena de la felicidad, ya que al percibir arriendos en dinero, éste puede ser luego invertido en los propios fondos de inversión, aumentando aún más la rentabilidad, sin involucrarse directamente en labor agraria alguna.

Las consecuencias sociales de la dominancia productiva de los fondos de inversión han sido expuestas en numerosos foros y no son exageradas en absoluto. La despoblación rural y el empobrecimiento de los sectores de servicios de los pueblos del interior son consecuencias directas del nuevo modelo. El bajo interés por las rotaciones; el riesgo de contaminación hídrica por exceso de nitratos o fosfatos; el riesgo asociado a la diseminación sin ton ni son de envases de herbicidas, no puede ni debe ser subestimado.

El esquema de retenciones, como se ha visto más arriba, no elimina el negocio de los fondos. Lo más probable, en realidad, que el aumento de retenciones provoque la disminución del costo de los arrendamientos a futuro, pero mantenga el negocio de estos grupos.

En lo antedicho está el auténtico núcleo del problema agrario de hoy. Siempre hubo propietarios chicos y grandes; quienes explotaron sus campos y quienes no. Pero el actual modelo de producción rompió la relación entre el capitalista agrario y la tierra. La instalación del capital financiero como el dinamizador de la producción agropecuaria provoca infinidad de distorsiones negativas, que cualquier programa sectorial debe intentar corregir.

Una conclusión preliminar


El conjunto de la sociedad no está siendo bien informada sobre este conflicto. No se trata de dirimir – en todo caso no es el punto central – una puja distributiva entre los chacareros y el Estado.
Deberíamos aprovechar la controversia y el conflicto para acordar un modelo productivo que sirva a los productores, también a sus regiones y al país en su conjunto.,
La línea central de la política debiera ser la desconcentración, que no es otra cosa que favorecer a los que tienen las raíces en la geografía argentina. Estimular a los pequeños productores es democratizar el tejido productivo. Es parte de una redistribución de ingresos sustentable.

No es este el lugar ni la pretensión de formular aquí un programa sectorial completo. Solo se enumerarán facetas a tener en cuenta para ser coherentes con un propósito democratizador y de mayor justicia.

- Toda medida de estímulo a cualquier sector o subsector del campo debería tener como condición que los trabajadores rurales se desempeñen en el marco de las leyes laborales y de seguridad e higiene más elementales. No es admisible, bajo ninguna explicación, que el trabajo en negro entre los trabajadores del campo sea por lejos el mayor de todos los sectores.

- Existe un proyecto de ley de arrendamientos, presentado por dos diputados (Ilarregui y Cantero) en 2006, que busca acotar el trabajo de los fondos de siembra, dándole estabilidad mínima de 5 años a los compromisos de arriendo. A el deberían agregarse compromisos de rotación entre cultivos y parece una buena medida regulatoria.

- Se debería subsidiar parte de los fletes mayores de 200 kilómetros hasta el puerto, hasta un tonelaje máximo por productor.

- Se debería computar parte de las retenciones como adelanto de impuesto a las ganancias, para productores directos con menos de cierta superficie límite.

- Se podría importar en forma directa herbicidas y fertilizantes, para su distribución a través de cooperativas agropecuarias.

- Los pequeños ganaderos deberían tener acceso garantizado a entregar animales para faena directamente a los frigoríficos y luego negociar sus reses a través de certificados transferibles.

- Los pequeños productores lácteos o de pollos o de cerdos deberían contar con un apoyo concreto de envergadura para poder procesar su producción hasta llegar a industrializarla y entregarla directamente al comercio minorista. Esto es factible en todo el país, especialmente en las regiones más pobres y hay numerosas experiencias que lo validan.

Tal vez estos ejemplos sean suficientes para mostrar que:

- La política de retenciones móviles es casi obvia y debería ser mantenida.
- Superpuesto con ella, resulta imprescindible un gran esfuerzo para corregir la distorsión y concentración de la estructura productiva, recuperando un rol activo para los productores asentados en cada territorio.

Fuentes:
Bolsa de Comercio de Rosario
Unidad de investigación y Desarrollo de AACREA
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos
Proyecto PRECOP del INTA.
Boletín Márgenes Agropecuarios.


*Ing. Enrique M. Martínez
Presidente del INTI

27.3.08

Homoeconomicus adhiere

Compañeros:

Frente a la desmesurada protesta de los empresarios agropecuarios, un grupo de economistas autoconvocados hemos decidido salir a dar una respuesta fundada en nuestra formación profesional. Creemos que los cuestionamientos realizados a la política económica son preocupantes,
sobre todo teniendo en cuenta que tratan de instalar como intereses generales y de todo la sociedad lo que en realidad son intereses sectoriales utilizando métodos que han acompañado todos los golpes de estado en nuestro país, métodos por demás criticados cuando quienes encabezaban las movilizaciones era un grupo de desempleados e indigentes. Por esto sentimos que es importante hacer oir nuestra posición, ya que las voces favorables a esta protesta han sido amplificadas por todos los medios de comunicación.
Para ello los invitamos a adherir y difundir a la solicitada que se encuentra adjunta en el presente mail. Para la adhesion simplemente mandar un mail a economistascontralockout@gmail.com.
Asimismo, convocamos a participar en el encuentro que se realizará el día viernes 28 de Marzo en la Facultad de Ciencias Economicas Salon de Actos 2do Piso a las 18hs. Esperamos contar con su presencia.

Tener una formación universitaria es una responsabilidad, sobre todo si la misma fue financiada por la sociedad. Utilicemos dicha formación al servicio de los sectores populares que son quienes nos han financiado.



Los economistas rechazamos el lock out

Las retenciones son una herramienta para evitar que el alza de los precios internacionales impacte en los precios internos de los alimentos. Son también un mecanismo redistributivo y un instrumento para promover la diversificación productiva. Permiten resolver, a su vez, el conflicto entre el aumento de los precios internacionales y la política de tipo de cambio alto, sin por ello afectar la producción del campo. Ello se evidencia en el fuerte incremento de la cosecha: de 69 millones de tn. en 2002-03 a 85 millones de tn. en 2006-07 en la producción de soja, maíz, trigo y girasol.

El esquema de retenciones móviles es una medida acertada para dar mayor previsibilidad de precios y rentabilidad y luchar contra la inflación. Busca, asimismo, evitar el riesgo de una excesiva concentración de la actividad agrícola en torno a la soja, aspecto que aumenta la vulnerabilidad económica y tiene negativos efectos sobre las restantes producciones agropecuarias.

Es cierto que las realidades en el agro no son todas iguales. Los pequeños productores tienen en algunos casos situaciones atendibles, pero éstas no dependen del nivel de las retenciones sino de políticas específicas. La concentración es un serio problema que afecta al conjunto de la economía argentina y debe atenderse mediante otras acciones de políticas económicas vinculadas con acceso al financiamiento, la provisión de apoyo técnico para incrementar la productividad, la reestructuración de las cadenas productivas y la transparencia en la formación de precios y el funcionamiento de los canales de comercialización.

La rentabilidad de la producción agraria continúa siendo elevada. Aún con el esquema de retenciones móviles actual, la rentabilidad por hectárea duplicará este año el promedio obtenido durante la Convertibilidad. Es más, dados los elevados precios internacionales de los productos primarios el incremento de las retenciones a las exportaciones no sólo no determina una contracción en los márgenes de rentabilidad de la producción agrícola con respecto al último año, cuando ya era elevada, sino que esta se incrementaría en un 38%.

Esta realidad muestra claramente que el agro disfruta de una prosperidad y rentabilidad sin precedentes basada en la política económica implementada. La prolongación del lock out y la desmesura del reclamo muestran que estos sectores, ubicados en el decil más alto de la distribución del ingreso, buscan cuestionar la política económica en su conjunto.

Los economistas comprometidos con la reindustrialización y un modelo de crecimiento con empleo, distribución equitativa de la riqueza e inclusión social rechazamos el lock out e invitamos a los productores agrarios a sentarse a dialogar para la generación de soluciones que involucren al conjunto de la sociedad y no sólo a intereses sectoriales.

FIRMAS:

Gustavo Lugones - Mario Rapoport - Abraham Gak - Eduardo Basualdo - Eduardo Hecker - Jorge Schvarzer - Matías Kulfas - Alberto Müller - Graciela Gutman - Eduardo Crespo - Hector Valle - Daniel Kostzer - Karina Forcinito – Alejandro Vanoli - Benjamin Hopenhayn - Felisa Miceli - Paula Español - Mercedes La Gioiosa - Iván Heyn - Nicolás Arceo - Valeria Arza – Fernando Peirano - Demian Panigo - Alejandro Fiorito - Guillermo Wierzba - Enrique Arceo - Pablo Lavarello - Alejandro Barrios - Claudio Casparrino - Hernán Soltz - Ramiro Bertoni - Fabián Amico - Santiago Rodríguez - Agustin Crivelli – Gabriel Yoguel - Martin Fiszbein - Ariana Sacroisky - Gabriela Starobinsky – Andrés Tavosnanska - Carolina Pontelli - Federico Pastrana -Emiliano Libman – Gaspar Tolón Estarelles – Julián Hecker – Esteban Kiper - Gerardo Boffi - Lorena Drewes - Diego Silva Failde - Mariana Sanguinetti – Mara Pedrazzoli – Pablo Moldovan – Exequiel Di Marzo Broggi - Pablo Sánches – Jose Mira – Carla Degliantoni – Matías Ginsberg - Florencia De la Iglesia -Florencia Médici – Evelin Goldstein – Lavih Abraham - Andrés Asiain - Rodrigo Lopez - Martín Burgos - Adelina Brocco - Adriana Cusmano – Adriana Yurcovich - Verónica Robert - Agustin Aguilo - Agustina Batistuzzi – Aída Pasqualini - Alejandra Monge – Alejandro Banzas – Alejandro Naclerio – Alejandro Otero - Alejandro Robba - Alejandro Rofman -Alejandro Sehtman - María Esperanza Casullo - Alejandro Sergio - Alejandro Valerga – Alejo Rotemberg – Facundo Barrera - Alejandro López Acoto - Alex Kodric - Alfredo Iñiguez – Alicia Herrero – Alicia Falconi – Anahí Amar - Andrés Civetta - Andrés Lazzarini - Antonia Sbattella – Ariel Jalaris – Carlos Brugna - Carlos Bianco – Carolina Sessa – Cecilia Todesca Bocco - Cristina Bologna - Daniel Blinder –Daniela Ramos - Dario Caresani - Dario Milesi - Debora Ianina Bak - Diego Herrero - Diego Rivas – Dina Durante - El Germen, FCE-UBA - Eladio Sanchez – Elías Minsky – Emiliano López – Esteban Tapella - Eugenia Aruguete – Eva L. Bamio –Ezequiel Tacsir - Fabián Flores - Federico Filipponi - Federico Villalpando - Fernando Toledo - Florencia Garfinkel - Florencia Kohon - Gabriel Anibal Monzón - Gabriela Alperovich – Gabriela Camilleti – Gabriela Di Sascio –Gastón Veira – Gerardo De Santis - Gerardo Polverini - Germán Kurt Grin – Germán Saller – Gervasio Gonzalez Herrera – Gonzalo Cintioli – Gonzalo Saravia Etcheveher - Gustavo Barcos – Gustavo Mario de Lara - Gustavo Murga – Haroldo Montagú - Héctor Osvaldo Alonso - Hernán Herrera –Horacio Feinstein - Horacio Rovelli - Hugo Andrade - Iara Vidal - Inés Balcarce - Ismael Domian – Iván Corujo - Jazmín Kleinerman – Jorge Antonio Amitrano - José Borillo - José Carlos Núñez – Jose David - Juan Fal - Juan Scelzi – Juan Ignacio García – Juan Massolo - Judith König – Julián Barberis –Julián La Rocca – Juliana Bach – Leandro Cacioni - Leandro Navarro - Leandro Serino - Leonardo García - Leonardo Pérez Candreva - Leonardo Perichinsky – Lucas Castro - Lucas Porcelli - Lucía Glimberg – Luciana Castellani – Luciano Campos - Mabel Manzanal - Mara Costa –Marcos Cappellacci – Marcos Gerber - Marcos Félix - Maria Eugenia Damonte - María Eugenia Iturregui - María Luz Martínez Sola - María Luz Medus - María Josefina Grosso - Mariela Bembi - Mariana Rivolta - Mariano Borzel - Mariano Camilleti – Mariano Kestelboim - Martín Guzman - Martín Hazan – Matias Savoca - Mauricio Turkieh - Miguel Giudicatti - Miguel Zanabria – Mónica Varela – Oscar Brachetti - Pablo Chena - Patricio Nadorowski - Pablo Nicolas Cimino - Pablo Pérez – Patricia Arpe - Patricia Ventrici - Paula Esnarriaga – Paula Prados - Pablo Orazi – Pablo Mira - Pablo Tavilla - Pablo Toledo - Pedro Tsakoumagkos - Rafael Selva – Ramiro Manzanal - Ricardo Finkelsztein – Ricardo Orzi - Romina Kupelian - Sabina Ozomek - Samanta Balart - Santiago Fucci - Santiago Cámpora - Silvia Iturria - Silvina Costantino - Silvio Guaita - Virginia Lalosa – Yesica Ramírez – Patricia Gutti - Pablo a la Rue - Beatriz Slutzky - Gabriel Yeannoteguy - María Lucía Lobroff - Nadav Rajzman - Humberto Zambon - Javier Tanoira - Pablo Dragún
Pablo Tavilla - Daniel Pereyra - Daniel Santilli

Zonceras




Estos días se ha hecho patente la absoluta actualidad de lo que Jauretche analizó en detalle en su libro "Manual de Zonceras Argentinas". Las Zonceras, siguiendo a Jauretche, son "...principios introducidos en nuestra formación desde la más tierna infancia - y en dosis para adultos- con la apariencia de axiomas, para impedir pensar las cosas del país por la simple aplicación del buen sentido." Es decir que la zoncera actúa anulando la capacidad de análisis de los zonzos a partir de su propia situación, empujándolos a aceptar como verdad incuestionable el resultado de un análisis hecho por otro, con otros fines e intereses. Por eso, la fuerza de las zonceras "...no está en el arte de la argumentación. Simplemente excluyen la argumentación actuando dogmáticamente mediante un axioma introducido en la inteligencia - que sirve de premisa- y su eficacia no depende, por lo tanto, de la habilidad en la discusión como de que no haya discusión. Porque en cuanto el zonzo analiza la zoncera - como se ha dicho- deja de ser zonzo."
En este post vamos a intentar "deconstruir" (que término más sofisticado!) alguna de las zonceras que más han circulado por estos días, con el objetivo de promover la reflexión y recuperar a algunos azonzados.
¿Quién no ha visto por estos días a señoras (no de las de triple apellido), a camioneros varados en la ruta, a gente que poco se beneficia de las ganacias del agro, diciendo cosas como estas?
1. "¡Las retenciones del 45% es como si te sacaran la mitad de tu sueldo! Porque no les sacan la mitad del sueldo a los políticos".
Refutación: En primer lugar, hay que hacer una distición muy básica. Una cosa es un salario, otra son los beneficios, y otra la renta.
Un salario es algo que percibe una persona por realizar un trabajo en relación de dependencia, durante una determinada cantidad de horas diarias, durante un período determinado de tiempo, que suele ser un mes. El producto del trabajo de esa persona es propiedad de su "patrón", que a posteriori lo vende para realizar los beneficios de su negocio. En este caso, el trabajador rural trabaja de sol a sol, en negro, sin seguriad social, por el peor salario de la argentina, y las retenciones no le van ni le vienen: lo expolian igual.
El beneficio es el ingreso que percibe el capitalista como resutlado de comprometer su capital en una actividad productiva, que puede ser industrial, comercial, agropecuaria, etc. El capitalista pone plata, contrata trabajadores, compra o alquila maquinarias, tierra, etc, y luego se lleva un beneficio proporcional a su inversión. En el campo el modelo de capitalista es Grobocopatel, que no es propietario de extensiones de tierra infinitas, pero dispone de una gran masa de capital, alquila mucha tierra (en genera los contratos por estos días se basan más que en adelantar un alquiler en compratir los beneficios de la cosecha), pone las máquinas, levanta la cosecha, y se lleva su beneficio.
El rentista es el que es propietario de las tierras y las alquila. A medida que el precio de los granos es más alto, el precio de alquiler es mayor, y el rentista se lleva más plata por el sólo hecho de haber tenido la suerte de heredar un campo. De laburar, ni hablar.
Ahora, en muchos casos, el capitalista y el rentista son la misma persona, y los beneficios se confunden con la renta. Pero ojo! nunca se confunden con el salario.
Cuando un propietario de un campo explota su propio terreno (rentista y capitalista) y sube el precio internacional de los granos, suben sus ingresos porque sube la renta, y porque los beneficios superan a los beneficios normales trasnformándose en beneficios extraordinarios. Los beneficios en una economía de mercado competitiva tienden a ser proporcionales a la inversión en todas las ramas de actividad, es decir, un capitlasita a lo que aspira cuando pone plata en algo es a obtener esa tasa "media" de ganacia. Si obtiene menos se camnbia de actividad, si obtiene más está de recontra fiesta. Por consiguiente, lo que sube cauando el precio de los granos se dispara es la parte de su ingreso que no es ni proporcional a su inversión, ni proporcional a su esfuerzo, sino proporcional a la cantidad de hectareas que heredó de su papá.
Las retenciones en estos casos permiten que el Estado (no el Gobierno!) se apropie de la renta extraorinaria. Esa plata que llueve sin correlación con el esfuerzo. Los dueños de la tierra reciben un poco menos por su privilegiada posición de propietarios, y los capitalistas reciben un beneficio más cercano al beneficio normal (aunque sigue estando bien por arriba en el campo). ¿Los trabajadores? Los pocos que quedan con el avance de la siembra directa, siguen cobrando 1.000 pesos por trabajar de sol a sol. O sea, esto lejos está de tratarse de un impuesto al salario, o al trabajo.
2. "El campo somos todos, si al campo le va mal, a todos nos va mal." O bien: "Yo vengo a apoyar al campo porque la carne está muy cara, y ellos son los que producen y saben como hacer las cosas."
Refutación: En primer lugar hay que decir que con este nivel de retenciones al campo lejos está de irle mal. Tal como han mostrado muchos estudios, su nivel de rentabilidad por hectárea con las retenciones actuales está por sobre el nivel de rentabilidad del mes de diciembre último (que era uno de los picos históricos de rentabilidad).
En segundo lugar, si al campo le fuera tan bien como el campo pretende, es decir, igual que ahora pero con retenciones mucho más bajas, el resto de la sociedad la pasaría bastante mal. Estos datos han estado circulando estos días, pero vale la pensa repasarlos. Sin retenciones el kilo de carne superaría olgadamente lso $20 para los cortes populares (el asado ya andaba por los $15), el litro de leche sin retenciones y subsidios andaría por los $3,5; el precio del litro de aceite pasaría de los $8 de ahora a unos $15, el kilo de pan subiría al menos un 50%, y así podríamos seguir. Es decir, el campo, haciendo las cosas como ellos saben, nos daría de comer a precios de Nueva York, haría reventar el modelo económico, y nos dejaría nuevamente con un ejércioto de pobres, desocupados e indigentes. Estas ideas de laissez faire son uno de los lamentables legados de la dictadura y el menemismo, que habitan en los más recónditos rincones de las cabezas argentinas.
En tercer lugar, teniendo en cuenta que si el campo funcionara sin intervención los precios serían mucho más altos, el tipo de cambio sería mucho más bajo, y la re-idnustrialización se iría al tacho. Como el campo no puede absorver mucho más del 30% del empleo, siendo muuuuy generosos, la pregunta que hay que hacerse es ¿quiero volver a mendigar trabajo? Si la respuesta es no, entonces el estado tiene que intervenir fuerte sobre el sector agropecuario.
El campo lo que sabe es producir, pero lo que quiere además es llevarse toda la plata que pueda. De lo que se trata acá no es de atentar contra el sector, sino de evitar que su bonanza sea la miseria del resto.
3. "Que la plata se la quede el campo, total sino Cristina se la gasta en carteras, aviones y botox."
Refutación: El saldo del aumento de retneciones es de u$s1.500 millones. La recaudación total por retenciones anda en los $20.000 millones. Supongamos que Cristina es una chora, y se compra las carteras y el avión con la plata de los productores agropecuarios. Hagamos la cuentita: $20.000 millones de retenciones
- $200 millones de avión presidencial (que sirve para que nuestro presidente
electo democráticamente no se caiga en
pleno vuelo, cosa que a muchos de
los manifestatnes de capital, de
sangre golpista, les gustaría bastante)
-0,03 millones en carteras (pongamosle 1.000 dólares por cartera, y diez carteras)
----------------
$ 19. 799,97 millones de pesos para pagar deuda externa, mejorar jubilaciones,
realizar obras de infraestructura, llevara cabo planes de
empleo para la juventud arruinada por la crisis que no tiene
la suerte de tener 400 hectáreas en gualeguaychú.
4. "Me solidarizo con los pequeños y medianos productores, ellos con estas retenciones no pueden subsistir."
Refutando: Dejemos de lado a los pequeños. Ahí hay que hacer políticas focalizadas, que deberían apuntar sobre todo a la generación de más valor agregado que a otra cosa, porque un campo de 50ha. no tiene la escala para soja. Las renteciones móviles hay que sostenerlas, e incentivar a los pequeños mediante subsidios a que hagan otra cosa (leche, carne, chancho, etc).
Ahora, los llamados medianos que aparecieron en la tele estos días, que dicen que tienen "solo" 400ha en gualeguaychú, se olvidan de decir que su "pequeño patrimonio" asciende a valores que están entre los U$s2 y los u$s4 millones (sí! cuatro palos verdes!), y que tienen un resultado por cosecha de entre $500.000 y $700.000, a lo que se debería sumar lo que obtienen por soja de segunda o trigo. Es decir, lejos están de quedar al borde de la quiebra. Lo que están defendiendo estos tipos es su rentabiliad superlativa. Y lo están haciendo a costa del resto de los argentinos, bloqueando el acceso de alimentos a los centros urbanos, generando escasez, y subas de precios.
5. "Los cortes de ruta están justificados, son legítimos."
Refutando: Este tipo de posiciones se deja traslucir sobre todo en los medios televisivos. Los periodistas parecieran no presentar ninguna objeción a que un grupo de manifestantes corte las rutas de acceso a los centros urbanos de todo el país. Es muy preocupante esto, y y muy indignante. Cuando los piqueteros "de tez morena", "negritos", "cabezas", o simplemente "pobres", cortaban las rutas para hacer oír su voz desesperada porque se habían quedado sin trabajo hace años, porque no tenían para darle de comer a su familia, porque reclamaban al menos la asistencia del estado para no ver desnutridos a sus hijos, los medios los calificaban de "subversivos" y "delincuentes", se les achacaba que la constitución no permitía ese tipo de manifestación, se los acusaba de agredir a la sociedad. Recordemos que los piqueteros "morenitos" nunca amenzaron con desabastecer a las ciudades, lo más lejos que llegaron fue a generar caos vehicular.
¿Por qué ahora los periodistas no ponen caras serias, por qué no dicen que esto es inadmisible, que la libertad de uno termina cuando empieza la del otro, que estas medidas son subversivas, que hay que ponerle fin a esta situación metiendo palo y bala? Acaso no es bastante más grave desabastecer a todas las ciudades en defensa de las ganacias extraordinarias que generar un poco de caos en defensa de la subsistencia?
Concluyendo...
Esperemos que estos puntos de reflexión sirvan para que alguno reconsidere su apoyo a los reclamos "del campo". Que la reflexión le permita dejar de repetir los argumentos de terceros que van en contra de los propios intereses, y de los del colectivo social. En este conflicto estar a favor de las retenciones no es estar a favor del gobierno, es estar a favor de una política económica redistributiva, que además es un pilar central de un modelo económico que permite pensar en un país inclusivo, con trabajo y perspectivas para todos. Al gobierno le falta mucho para poder autoproclamarse "el gobierno de la redistribución del ingreso", pero si no puede implementar medidas como esta, ni Cristina ni nadie va a poder avanzar ni medio metro en el sentido de sentar las bases para un país más justo.

Autor de la foto: www.lucascastro.com.ar

26.3.08

Oligarca





Cresud tiene 400.000 hectáreas. Adecoagro 200.000. El Grupo Bemberg 143.000. Fortabat 140.000. LIAG Argentina 120.000. El Grupo Werthein 100.000. La Biznaga 50.000. Jorge Blanco Villegas 26.000. Reyes Terrabusi 25.000. Los Grobo 17.700.

Supongamos por un momento que estos campos tienen un rinde promedio de soja de 2.900 kilos por hectárea. Es más o menos el rinde promedio del país del 06. Seguramente tendrán tierras más fértiles, de mayor productividad, pero juguemos con estos números.

La eliminación de las retenciones, como se pide hoy día entre piquetes y cacerolas, implica entregarles a estos 10 empresarios/grupos la friolera de 650 millones de dólares. Entre los 10 juntan 1.200.000 hectáreas. Esas tierras deben valer bastante más de 6 mil millones de dólares [a 5000 dólares la hectárea, pero en la zona núcleo en febrero valía 10.700 según la revista márgenes agropecuarios...].

Pero claro, no te olvides, los terratenientes no existen...

Hace unos días, Montenegro escribió una muy buena columna en Crítica donde mostraba otros datos que reflejan lo mismo [los datos de la tierra también son de él]...

  • Según los registros de la ONCCA hay 74.115 productores registrados en la venta de soja. Pero 30.583 establecimientos producen hasta 60 toneladas al año. Son explotaciones de 20 a 25 hectáreas y representaron menos del 4% del total de la cosecha del año pasado.
  • Si se agrupa a todas las explotaciones de hasta 1500 toneladas/año, se tiene al 96% de los establecimientos que levantaron el 40% de la cosecha.
  • En el otro extremo, sólo 2.817 acapararon el 60% de la producción sojera.
A ver si se entiende: el 3,8% de las explotaciones controla el 60% de la producción.

Habría que dejar de mentirle a la gente diciendole que la soja se trata de un negocio de chacareros que se parecen a los Ingalls.
Hay minifundistas, hay pequeños y medianos [que sin duda merecen políticas diferenciadas]. Pero el negocio grueso lo manejan unos pocos.


Así que Doña Rosa, ya sabe. Salga con la cacerola y defendienda el negocio de los
Elsztain, Soros, Bemberg, Fortabat, Werthein y demás chacareros. Sólo así lograremos que en este país deje de haber hambre.

PD: la foto es de acá
PD2: capos los periodistas que nos citaron en perfil y la patria diciendo que defendemos al campo, me parece debería agradecerle por las 1.500 visitas de hoy

Puja

A ver, convengamos algo...
Lo que se está discutiendo hoy es quién se apropia de la mejora de los términos de intercambio.
Subieron increíblemente los precios de la soja, el maíz, el cobre, el oro y el petróleo, entre otros commodities.
En el petróleo el gobierno pone precios máximos y retenciones muy altas. En soja y maíz también pone retenciones. Al cobre y al oro le quisieron poner, pero las lograron subir muy poco por las trabas legales que le dejaron las leyes menemistas. El gobierno respondió de la misma forma ante la disparada de precios de estos productos, aunque en algunos tuvo más y en otros menos éxito su movida.
Ninguno de todos estos sectores va a dejar de tener gigantes ganancias con la presión tributaria que el Estado le quiere imponer. Simplemente se intenta apropiar de las ganancias extraordinarias que genera la mejora de los términos de intercambio.
Acá estamos de acuerdo. Y que se use, de mínima, para pagar la deuda externa. Y de máxima, para erradicar la pobreza, mejorar los niveles educativos, hacer política industrial.

PD: bancamos a los piqueteros y demás que se movilizan para defender a un gobierno que creen los representa. Las piñas me parecen de más.
PD2: tras 2 años y 21 días de vida que tiene Homoeconomicus, llegamos a las 734 visitas en un día, nunca visto.

25.3.08

Estocolmo


El día en que despertaron las viejas de Almagro y comenzaron a dar la verdadera lucha contra la dictadura populista, Homoeconomicus se paseó por los medios haciendo amigos agropecuarios...

En Perfil...

Homoeconomicus , otro de los blog económicos más visitados de nuestro país, argumenta su posición a favor de las retenciones: "De más está decir que la medida nos alegra. Incluso nos anticipamos a ella pocos días antes diciendo que había margen para subirlas. La soja estaba ofreciendo una rentabilidad extraordinaria. Cualquiera sabe que eso pasaba en 2005 y 2006. En 2007 ya se volvió grosero. Y el 2008 se presentaba obsceno". Demuestra a través de gráficos de barra la rentabilidad del campo y desafía: " A pesar de que lloren y lloren, este año también la van a levantar con pala".

En El Cronista [gracias Richard!]...

Entre los que apoyan las medidas del gobierno se destaca Tavos de Homoeconomicus (www.homo-economicus.blogspot.com). Su análisis de la nueva tablita de Lousteau trae un interesante gráfico que muestra los ingresos que generan 45 millones de toneladas con los distintos precios y niveles de retenciones que regían entre 2002 y 2008. En 206, la cosecha dejó u$s 8.000 millones mientras que luego de los aumentos de retenciones en 2008 los ingresos superarían los u$s 13.000 millones. Como refuerzo de su argumento a favor de una política industrial financiada con los ingresos de las retenciones, Tavos cita a la especialista en desarrollo económico Alice Amsden al explicar el milagro coreano, "the first industrial revolution was built on laissez-faire, the second on infant industry protection. In late industrialization, the foundation is the subsidy".

Ya el domingo en el cash había otra defensa de la suba de las retenciones, en esa oportunidad al biodiesel...

... Sobre el cacerolazo de hoy ... entiendo lo de barrio norte y recoleta... comprendo a mi cuñado, que tiene un campo en Bransen y está cansado del desastre que hace el gobierno con la carne [a pesar de que reconoce que hace décadas que no ganaba como ahora] ... ahora, sobre lo de la clase media apoyando, tanta vieja que piensa que la soja se usa solo para hacer milanesas, imposible resumirlo mejor que Pablo: "Esto más que solidaridad interclases es síndrome de Estocolmo".

De todas formas, la escalada del conflicto no muestra más que la cantidad de errores que está cometiendo el gobierno en esta movida. En primer lugar, como ya dijimos, el 95% que se retiene cuando la soja pasa los 600 dólares es una provocación. A mi jefa le decía que para cuando llegue a los 650 en Chicago llegaba el golpe de Estado. Parece que fui demasiado generoso. Se podía poner un tope de 70% a partir de los 500 y no cambiaba prácticamente nada. En segundo lugar, habría que haber anticipado el discurso de "perjudican a los pobres campesinos" y preparar una batería de medidas que los deje afuera del impacto y de la protesta. Si se logra diferenciar por tamaño de explotación, le permitís a los chacareros contar el pago de retenciones a cuenta de ganancias. Ahh, no pagan ganancias? No, con ladrones no se negocia. También el subsidio a los fertilizantes podría haber estado anunciado el mismo día. Si sacabas el pequeño productor, dejabas de lado a los más revoltosos y sin legitimidad a los terratenientes que, a pesar de todo el llanto agropecuario, siguen existiendo. Alguien cree que los grandes que adhirieron al paro lo hacen por solidaridad con los chicos? Les están sacando cientos de millones de dólares!!! Por eso van!!! En tercer lugar, terminó siendo evidente que el discurso de Cristina no hizo más que sumar a todo el antikirchnerismo detrás del reclamo. No se podía ser conciliador? Decir que no se va a revertir la medida, pero se va a buscar el diálogo?

Un comentario sobre un debate que se viene llevando a cabo en estos días... Claramente el agro cambió muchísimo en la última década y la cadena sojera probablemente fue la transformación más fenomenal. Sin duda hoy gran parte de la producción la hacen contratistas. Han cambiado los jugadores, las relaciones en la cadena. Quien no lo vea no puede entender al sector ni intentar hacer política sobre él. Ahora... la tierra sigue muy pero muy concentrada. Argentina tiene uno de los niveles de concentración de la tierra más grandes. Es escandaloso. Y por más que haya contratistas, el que se lleva la renta es el dueño de la tierra. Sin importar quien la trabaje. En países donde los productores son dueños de su tierra [como Canada o Estados Unidos, donde viven los Ingalls], el productor trabaja para él sólo y se queda toda la ganancia. Acá, los productores trabajan, se quedan la mitad y la otra mitad va para un rentista. Para los terratenientes. Y sí, prefiero que se la quede el Estado antes que los rentistas. Insistís en que el problema son los chacareros? Repartamos la tierra entonces. Y después sí sacamos las retenciones.

Viste los datos de la CEPAL que cita Sevares? Según el trabajo "Crisis, recuperación y Nuevos Dilemas: la economía argentina 2002-2007, en el periodo 2002-2007", la contribución al crecimiento del PBI, fue del 22,6% en la industria, 17,1% en el comercio y sólo 3,5% en el campo.
Y para terminar, como dice Julio, la respuesta es SÍ. Estoy a favor de las retenciones en lo fundamental porque toman una parte de las rentas extraordinarias del campo, generadas por precios externos y por un tipo de cambio todavía relativamente alto, para financiar gastos e inversiones necesarias. Y para pagar la deuda externa.

24.3.08

otro 24

Difícilmente se pueda ilustrar mejor de qué se trató la Reorganización Nacional que con estos dos gráficos que le robamos a Artemio [lean su post completo acá]. Hasta el golpe, Argentina era un país donde el 93% de la población era de clase media [según la clasificación de la consultora equis].


PD: hace muy poco me contaron que la prima de mi vieja, torturada en la ESMA y luego tirada al río, estaba embarazada y su hijo, nacido en la ESMA, aún no fue encontrado... y todavía hay hijos de puta hablando de reconciliación...

32 años


"...cuando empezaron a desaparecer como el oasis en los espejismos, a desaparecer sin últimas palabras tenían en sus manos los trocitos de cosas que querían..."

Mario Benedetti

32 años pasaron de aquel 24 de marzo que decidiría el futuro de una nación. Desde que a sangre y fuego se marcara la historia, encubriendo como una fatalidad aquello que estaba inscripto en lo posible. El genocidio de un pueblo podría no haber sido tal. Podría no haber un 24 de marzo, día de la memoria por la verdad y la justicia. Podrían no haber sido 30.000 desaparecidos. Pero de hecho los son. Y en cada muerto se asume la responsabilidad de un genocida, de un torturador. Aquello que es una posibilidad, se convierte en realidad y así deviene en historia.

Pero no sólo fueron 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos. Son también millones de muertos más como producto de la pobreza estructural que se implantó. Homicidios silenciosos, colaterales, que pasaron a engrosar -y lo siguen haciendo, porque estos delitos son imprescriptibles- las filas de quienes cayeron por la injusticia de un proyecto socioeconómico donde el futuro fue puesto en venta al mejor postor. Además de la muerte y la miseria que trajo aparejada consigo, este proyecto provocó la destrucción de un ser colectivo, la destrucción de sus luchas, de su memoria. Porque el saqueo de lo público no es solamente la venta ilegítima de una empresa estatal, sino que es la desaparición de todos aquellos espacios donde las personas confluían, donde la sociedad desarrollaba su potencial creador.

Somos todos hijos de desaparecidos, todos hijos expropiados, todos hijos de torturadores. Porque apropiarse de una identidad colectiva y sus propias contradicciones es hacerse cargo de uno mismo sabiéndose parte de un todo. Asumir un proyecto colectivo es hacerse cargo del tiempo y lugar en que nos toca vivir.

Es por eso que esta fecha no debe ser sólo un recordatorio del horror, un momento aislado de pensar a la memoria como un hecho ya enterrado en el tiempo. La memoria es lo que explica el presente y lo que nos permite construir un futuro. Son aquellas experiencias que quedaron truncas, pero que es imprescindible que sean retomadas. Son los días, meses, años de lucha de cada compañero que buscó un mundo mejor, que buscó cortar los hilos de la dependencia y ser, una vez y para siempre, libres y soberanos.



(Des)haciendo negocios

Hace rato que veníamos hinchando con que la producción de biodiesel estaba recibiendo un subsidio fenomenal. Según cálculos de la Fundación Mediterránea podía llegar a superar los mil millones de pesos en 2008. Y ahora le subieron las retenciones al biodiesel a 20%, reduciendo el diferencial que tiene con el del aceite de soja.
Si se quiere mantener a flote esta industria, necesita un subsidio. Como actualmente no crea absolutamente nada de valor agregado sino que lo destruye, no tiene otra forma de sobrevivir. Usa un insumo que cuesta más que su producto final. El problema es que el subsidio era sustancialmente mayor a la diferencia entre el insumo y el precio del biodiesel. Pero claro, había que financiar también otros costos [energéticos, por ejemplo]. Ahí surgía la duda: si se achica demasiado el subsidio y ya no hay ganancias, nadie va a producir. Pero evidentemente eso no pasó con la suba actual. El presidente de la Asociación Argentina de Biocombustibles, Claudio Molina, salió a decir que “hoy la industria puede seguir haciendo negocios”. Si ahora con este nivel de retenciones tienen ganancias y se pueden seguir haciendo negocios, eso indica claramente que antes se le estaba otorgando un subsidio demasiado alto. Se estaba financiando un margen de ganancias extraordinario.
Cuando se les subsidia las ganancias al colectivo, al subte o a cualquier otro sector subsidiado por el gobierno, todo el mundo grita. En todos los diarios, todos los bloggeros de derecha gritan. Ahora, al biodiesel le podés regalar lo que sea que nadie se queja. Incluso siempre tenés algún agroboy que te lo defienda.

Clase 1: tipo de cambio y distribución del ingreso

Esto es para vos, que te creíste el versito de los defensores de la Convertibilidad de que el dólar alto era igual a salarios bajos. Una clase de Mario Damill. Más claro no puede ser. Es evidente que la devaluación provoca un shock redistributivo regresivo, pero el mantenimiento del tipo de cambio alto te genera una dinámica del producto y el empleo que van mejorando los salarios y la distribución, siempre y cuando logres mantenerlo. En cuanto se te aprecia podés tener una efímero mejora por la caída de la inflación, pero tarde o temprano te empieza a destruir la economía real y tener efectos sobre los salarios y la distribución. Encima te lleva la misma apreciación a una nueva devaluación con los efectos ya conocidos, una vez que la acumulación de deuda y el déficit de cuenta corriente se hacen explosivos. La única forma de evitar la repetición de estos ciclos de endeudamiento y desempleo con posterior crisis y devaluación, es mantener el tipo de cambio en níveles que hagan tu economía competitiva y permitan mejoras graduales y sostenidas del salario real.

Qué? Que el tipo de cambio alto implica salarios bajos? Andá a contarselo a los japoneses, que mantuvieron el tipo de cambio alto 22 años [360 yen = 1 dólar entre 1949 y 1971], a ver qué te cuentan de lo que pasó con sus salarios. O a los coreanos, que con la misma estrategia vieron su salario real subir 9% todos los años durante 20 años. Sí, muchos viajes a Miami no se hacían y nunca se caracterizaron por el deme dos. Pero de eso te estabas quejando?? Incluso a algún Chile que entienda de política económica le podés preguntar, o mirar alguna serie, y verás como la distribución del ingreso y el salario real se deterioró con los experimentos de tc bajo pinochetistas y mejoraron mucho cuando la Concertación cuidaba del tipo de cambio alto [hasta con control de capitales].

Disfruten la clase.


Por Mario Damill *

Cuesta pero rinde

Corría diciembre de 2001 y la convertibilidad colapsaba. En una reunión académica, un colega politólogo me desafió a que le explicara por qué yo no sólo preveía sino que abogaba, en ese momento, por un tipo de cambio alto, es decir, por un “dólar caro”. El era un hombre de cultura de izquierda, argumentó, y siempre había pensado que el dólar caro significaba distribución regresiva del ingreso. La explicación de mi posición de entonces, y de ahora, no es en esencia muy complicada: el dólar caro significa productos importados también caros en comparación con los que se producen aquí. Así, alienta la demanda de bienes producidos internamente y, con ello, favorece el aumento del Producto y del empleo, como se ha visto con claridad en los últimos cinco años. A su vez, el aumento del empleo tiende a impulsar una progresiva mejora de los salarios reales. Más a largo plazo, el tipo de cambio alto parece favorecer la inversión y los aumentos de productividad, lo que puede dar permanencia a las tendencias favorables mencionadas.

La creencia de aquel politólogo, sin embargo, no carecía de fundamentos. En la historia argentina anterior a los noventa, muchas veces se experimentaron períodos de “dólar barato” en los que la distribución del ingreso mejoraba un tanto. Pero a la larga o a la corta esas etapas generaban acumulación de deuda externa, desindustrialización y crisis, con la consiguiente reversión (aumentada) de los cambios distributivos favorables. En los años noventa, para peor, el abaratamiento del dólar (la “apreciación cambiaria”, en la jerga) no tuvo siquiera un tenue efecto distributivo favorable a los sectores de bajos ingresos, porque con una economía mucho menos protegida de la competencia de los productos industriales importados que en el pasado, el dólar barato significó un veloz crecimiento de las importaciones de bienes que, en muchos casos, sustituían a los producidos localmente. Así, sufrimos una notable y prolongada pérdida de puestos de trabajo, elevado desempleo y, en realidad, una peor distribución del ingreso.

Es indudable, claro está, que la devaluación del peso de 2002 tuvo un efecto redistributivo regresivo inicial muy fuerte. Eso sucede siempre e inevitablemente con las devaluaciones, especialmente con las de gran calibre, que hemos experimentado tantas veces. A su vez, las devaluaciones siguen siempre a períodos de “dólar barato”. Un par de ejemplos: al dólar barato del período 1978-1980, de la tablita de Martínez de Hoz, siguieron las devaluaciones de Sigaut y sucesores. Al dólar superbarato de la convertibilidad siguió la devaluación de enero de 2002. ¿Por qué es así? Porque esos períodos de dólar barato se hacían insostenibles. Dólar barato significa precios bajos de los bienes importados. Y también desalientan las exportaciones. Así, se generan déficit en el comercio con el resto del mundo y esos déficit se financian con deuda. La deuda pagable en divisas se acumula, pero la capacidad de generación de divisas se deteriora (por la menor competitividad de nuestros bienes) y a la larga, se avanza hacia una crisis. Y en las crisis, que significan devaluación, recesión, desempleo, inflación, son justamente los sectores de menores ingresos los que sufren las peores consecuencias.

Para no sufrir el trauma de las grandes devaluaciones y las crisis que suelen venir juntas, una buena prescripción es evitar que el dólar se abarate. Es decir, hay que tratar de mantenerlo “caro”. Actualmente existe un riesgo importante de abaratamiento del dólar. Hay quienes abogan por dejar el tipo de cambio quieto para combatir la inflación. Visible o burdamente solapada, la inflación que experimentamos actualmente no permite mirar hacia otro lado. Así, con el tipo de cambio más o menos quieto, en verdad tenemos un dólar que se está abaratando en relación con los precios de los bienes internos, y en relación también con los salarios. El proceso de abaratamiento del dólar no parece todavía intenso pero parece ganar en ritmo. Este proceso es una amenaza que se cierne sobre el ritmo de crecimiento, la generación de empleo y, más en general, sobre el conjunto del esquema macroeconómico vigente desde 2002. Es imprescindible evitarlo. Pero en las presentes circunstancias, mover el tipo de cambio hacia arriba tiene el riesgo evidente de alimentar mayores subas de precios. En definitiva, no es posible pretender mantener un dólar caro sin ocuparse con energía y coherencia de domar el problema de la inflación. Y el primer paso para eso, absolutamente imprescindible, es resolver de una manera impecable el insufrible entuerto de la manipulación de las estadísticas públicas de precios.

19.3.08

Ojo con los churros

Buen fin de semana bien largo...

¿Churros o dinamita? Diario chileno debe indemnizar a varios lectores por publicar una receta explosiva

El diario chileno "La Tercera" deberá pagar una indemnización de 250.000 dólares a un grupo de lectores que resultaron heridos al preparar churros con una receta publicada por el matutino, que contenía errores en las cantidades de los ingredientes. Conocido como el caso de "Los churros explosivos", el incidente dejó a 14 personas heridas en el rostro y brazos, cuando a los confiados cocineros les explotó la masa de los churros mientras la freían.

Tras cuatro años de investigación judicial, la jueza Ximena Díaz, del 17º Juzgado Civil de Santiago, condenó a Copesa (empresa propietaria de "La Tercera") a pagar la indemnización por los daños causados. Para la magistrada, "hubo daño moral contra los heridos debido al error en la cantidad de ingredientes sugeridos, ya que la empresa no habría tomado las precauciones médicas antes de publicar la receta".

18.3.08

No vamos a tener nada

Se conocieron los resultados del International Business Report del 2008 de la consultora Grant Thornton Internacional. Según el estudio realizado en 34 países, la Argentina tiene el mayor porcentaje de empresas que culpan a la escasez de financiamiento de largo plazo de ser la restricción fundamental para el crecimiento de los negocios por segundo año consecutivo. El 60% de los encuestados mencionó a este factor como la principal restricción para el crecimiento, un dato mayor al 47% del año anterior y que triplica el promedio global de 20%. En tanto, el costo del financiamiento se ubica en segundo lugar entre las restricciones, con un 47% de menciones, aunque mayor nuevamente al 32% del año pasado.

Y mientras tanto Lousteau dice "no vamos a tener un BNDES". Puede que tenga razón y no vayamos a tener un BNDES, pero lo que es seguro es que en ese caso tampoco vamos a tener industrialización, ni desarrollo, ni nada que se le parezca.

16.3.08

Reteniendo

Finalmente llega el comentario de Homoeconomicus sobre las retenciones. Ya todo lo que pensamos lo ha dicho alguien en el paso de estos días, por lo que tan sólo quedará este post como un repaso.

Primero pongamos un poco de luz sobre el sistema de las retenciones móviles. Supongo ya muchos lo entendieron, pero la verdad tiene cierta complejidad. La idea es que a medida que va creciendo el precio, el Estado va apropiándose de cada vez mayor parte del aumento de los ingresos, como pasa con cualquier impuesto progresivo. Entonces tenemos que hasta que la soja supera los 200 dólares por tonelada, el Estado se apropia del 23,5%, de los siguientes 100 se queda con el 38%, después con el 58 y así hasta llegar a quedarse con el 95% de todo lo que supere los 600 dólares.

En el gráfico siguiente se ven como quedan las retenciones para distintos niveles de precios. Ahora está en 530 o algo así, si mal no recuerdo, es decir, con un nivel de 44% aproximadamente. En caso de que suba el precio, la alícuota se va incrementando. Por ejemplo, con una soja a 700 dólares la tonelada, las retenciones serían del 56%. Ya se habría superado así la brecha psicológica del "cada dos camiones que mando al puerto uno se lo queda Nestor". El gráfico termina con un ridículo 81% si la soja vale dos mil dólares, situación algo improbable.

Uno de los rasgos que correctamente se ha señalado sobre este sistema es que es más previsible. Hasta ahora ya regía con este gobierno un sistema de retenciones móviles, nada más que no estaban anticipados los cambios de alícuotas. Antes simplemente se las subía sin preaviso cuando el precio se incrementaba demasiado. Ahora ya se sabe cómo va a cambiar. Además, el sistema reduce la banda en la que se mueven los precios, lo que reduce aún más la incertidumbre.
Abajo sale el segundo gráfico, que muestra la evolución del precio de la soja sin retenciones y el que hubiera regido de haberse aplicado este sistema de retenciones desde 1990.
En el anuncio de la medida, el gobierno debería haber hecho más énfasis en un factor fundamental: el sistema le asegura a los productores una disminución de las retenciones en caso de que el precio de la soja baje. Si se fijan en el gráfico, la diferencia entre ambas curvas es lo que recaudaría el gobierno. Esa brecha es sustancialmente menor en los años 99-01 donde el precio estuvo por debajo de los 200 dólares, que en febrero de este año. La reducción de la recaudación cuando caen los precios reduce el impacto que esta caída tiene sobre los productores.

Sin duda establecer un sistema que permita dejar de toquetear una y otra vez las reglas de juego para el agro es un avance. Aunque a mí entender este sistema es bastante complejo de sostener si se da cierto escenario.
Este gráfico muestra cuánto se queda el gobierno y cuanto el producto a distintos niveles de precios.
Entre los 200 y los 600 dólares la tonelada, crecen tanto los ingresos del productor como los del gobierno, aunque los de este último lo hacen en mayor medida. Este es más o menos el sistema que se vino implementando hasta ahora, cuando sube el precio suben las retenciones, pero los productores siempre se quedan con un ingreso mayor que el anterior. Ahora, el problema es cuando pasás los 600 dólares. Sí, quizás no lleguemos a esos valores, pero hace unas semanas se superaron los 550, tampoco está tan lejos. A partir de los 600 dólares, el precio recibido por los productores queda prácticamente fijo. El 95% del incremento de los ingresos se lo queda el Estado.
Más o menos, te diría que si el precio llega a los 650 la gente del agro te va a prender fuego la rosada. De los últimos 50 dólares de incremento de precios tan sólo se quedarían con dos con cincuenta, situación un toque difícil de sostener.
Quizás me esté poniendo viejo y conservador, pero me parece que el 95 es una exageración y atenta contra la supervivencia de la medida en el mediano plazo. Preferible hubiera sido parar con una del 80 o algo así, que tener que cambiar el sistema si el precio se sigue disparando. Además, le sacabas el argumento del "precio máximo" que están utilizando ahora. Incluso se quedaban sin la excusa de la destrucción del mercado de futuros, que tan bien levanta el agroboy y tanto mejor refuta Rollo. Pero bueno, viste como es, dejás una medida así en manos de los zurditos esos que sobreviven en programación y te ponen el 95.

De más está decir que la medida nos alegra. Incluso nos anticipamos a ella pocos días antes diciendo que había margen para subirlas. La soja estaba ofreciendo una rentabilidad extraordinaria. Cualquiera sabe que eso pasaba en 2005 y 2006. En 2007 ya se volvió grosero. Y el 2008 se presentaba obsceno. Por un factor fortuito como el incremento de los precios internacionales generados por la demanda de China, India y el impulso del biodiesel, comenzaron a llover dólares sobre el país. Y el incremento de los costos, lo cual es cierto que ocurre, no llega a opacar las ganancias extraordinarias. La suba de los arrendamientos, del costo de los contratistas y del precio de varios insumos se debe principalmente a que en toda la cadena todos saben que están lloviendo dólares y todos quieren un poco. Esas subas de costos no son más que una redistribución del ingreso al interior de la cadena.

La medida cobra sentido desde distintos ángulos. Por un lado, el Estado tiene que regular el impacto de los shocks externos sobre la economía. Si los macroeconomistas en su conjunto gritaron cuando el gobierno entregó un impulso fiscal de un punto del PBI en el 2007, no me imagino que dirán con los 3/4 puntos que entrega el precio de la soja. Si al primero había que evitarlo cuando teníamos una inflación del 10, con una más cercana al 18 claramente el impulso al gasto que genera esta suba de precios es peligrosa. Utilizar este shock de términos de intercambio para, por ejemplo, desendeudarse, es una política bien contracíclica que tiende a fortalecer el sendero de crecimiento futuro.
Por otra parte, está el factor redistributivo. Mientras más guita ganan más se les cobra. Es la base del sistema de retenciones móviles y de cualquier impuesto progresivo. Nadie negaba ya el año pasado las extraordinarias ganancias que el sector ofrecía. Por eso cuando les subieron las retenciones al 35 casi ni chistaron. Porque sabían que igual seguían ganando fortunas. Por eso también probablemente este paro en algún momento termine igual. Volverán a sus campos a seguir amasando fortunas. Si la bonanza fiscal que esto permite se usara para una cosa así, el panorama social, e incluso económico, cambiaría por completo.
El tema de la "sojización", por más denostada que se encuentre, también es un factor válido. El país tiene cerca de la mitad de sus tierras dedicadas a un sólo cultivo. Esto pone a su sector externo en un nivel de alta dependencia de los precios internacionales de este producto, los cuales obviamente son de una alta volatilidad. Esto es inaceptable para cualquier país que no pretenda merecer el rótulo de "bananera". La diversificación de la producción contribuye en primer lugar a disminuir los riesgos que un cambio de precios puede generar. Pero además un nivel de retenciones mucho mayor para la soja que para los otros productos incentiva la rotación de cultivos. Como cualquier tipo con un mínimo de honestidad intelectual reconoce, los niveles de fertilización y rotación de cultivos actuales son insuficientes para mantener los rendimientos del campo. Se le sacan más nutrientes de los que se repone, obteniendo así ganancias hoy a costa del rendimiento futuro. Comportamiento populista [si es que no se la quedaran toda ellos], bien definido con el famoso "pan para hoy hambre para mañana".
Por último, se lo puede pensar en cuanto a la estrategia de desarrollo. Hoy el país recibe una renta extraordinaria por las condiciones particulares en las que se encuentra el mercado mundial de ciertos commodities. Y nada indica que las señales que hoy está dando el mercado produzcan una asignación de las inversiones y los recursos del país que ponga al país en la tan ansiada senda del desarrollo. La captación por parte del Estado de la renta extraordinaria y la utilización para el desarrollo de sectores que se consideren estratégicos. No existe y no existirá un país que sea desarrollado por su gran capacidad de vender granos de soja a China. Otra cosa es un país que haga punta en sectores como el software, la biotecnología, el farmacéutico, la energía nuclear y otras energías alternativas, la metalmecánica, por sólo decir algunos. No toda redistribución de rentas es una política de desarrollo, pero no existe política de desarrollo sin redistribución de rentas. Como diría Alice Amsden al explicar el milagro coreano, “the first industrial revolution was built on laissez-faire, the second on infant industry protection. In late industrialization, the foundation is the subsidy”.

Un último gráfico... A pesar de que lloren y lloren, este año también la van a levantar con pala. Abajo se muestra cuánto hubiera valido una cosecha de 45 millones de toneladas con los distintos precios y niveles de retenciones que regían en cada uno de esos años.

Mientras hasta el 2006 una cosecha así le hubiera dejado al agro algo así como 8 mil millones de dólares, el año pasado les dejó [igual fue creo de 47 millones de toneladas] más de 10 mil. Para el 2008, incluso con el interesante incremento de la presión tributaria del que goza [ahh, no, sufre, perdón!] el sector, esa misma cosecha significarán 13 mil millones y medio de dólares. Eso quiere decir que, sin invertir ni un poco de sangre, sudor y lágrimas, los productores de soja disfrutarán de toda esa cantidad de guita increíble que consiguieron el año pasado mas otros 3 mil millones de dólares extra. Esa suba de sus ingresos, vale aclararlo, es completamente independiente de cualquier inversión o mejora tecnológica o lo que sea que haya hecho el agro. Se debe en su totalidad a factores completamente ajenos, como son la decisión de los chinos de industrializarse o de la Unión Europea de usar biocombustibles.
Así que menos llanto y dedíquense a disfrutar ese punto del PBI [los 3 mil millones de dólares] que les lloverá de arriba en el 2008.

Ahh, me olvidaba: el espacio público no se negocia, los derechos de uno terminan cuando empiezan los derechos del otro, la libre circulación es un derecho constitucional. Así que a todos los inadaptados estos que cortan la ruta, a correrlos a los balazos.

10.3.08

Periodismo crítico



El domingo, con una semana de atraso, decidí que era hora de tener en mis manos una edición impresa del flamante diario de Lanata, "Crítica". ¿Qué esperaba? Un diario de perfil bien opositor, pero a diferencia de sus pares "Perfil" y "La Nación", orientado a la crítica por izquierda.
Lo que me llamó la atención en primer lugar fue la ausencia de "Opinión" o "Editorialización" sobre la semana que pasó. Y justo se trató de una semana movidita. Practicamente no había una línea sobre el conflicto regional, la intervención de Argentina, etc. El análisis político es escazo, y priman las notas de color.

El segundo punto, al que me dirigí con mayor atención, fue la nota central de la sección "Economía". Pintaba interesante. Una investigación sobre los montos que reciben las principales firmas alimenticias en concpeto de subsidios, que son otorgados con el objetivo de contener los precios de los alimentos. El argumento de la nota es el siguiente: las empresas más concentradas de las cadenas alimenticias reciben el grueso de la plata, y los precios aumentan igual. En el caso de los lácteos, que se ponen como ejemplo, se argumenta que las 2 principales usinas (La Serenísima y Sancor) embolsaron cerca de 100 palos, pero que los precios subieron de todos modos un 30%. Esto, sumado a cierto nivel de corrupción que se asume por default, lleva al autor a sugerir como conclusión que el intervencionismo estatal supuestamente progre y redistributivo no es más que una pantomima del kirchnerismo para engañar a los giles. En sus palabras:
"El esquema se financió con un aumento de las retenciones a la exportación de soja, algo que también fue presentado como una política para redistribuir ingresos a favor de los más pobres. Pero algunas de las multinacionales acopiadoras que pagan esas retenciones más caras cobran las compensaciones por otra ventanilla como productoras de alimentos parael mercado interno. Es el caso de la estadounidense Cargill, que lleva recibidos 74 millones de pesos por su actividad en la molienda."
O sea, pareciera plantearse que el esquema de subsidios no hace más que transferir ingresos del agro a la industria, sin ser efectivo en la contención de los precios, y encima alimentando la corruptela peronista. Como frutila del postre se pone en cuestión el carácter redistributivo de las retenciones.

¿Qué opinamos nostros al respecto?


En primer lugar, que hay que ser un poco más cuidadoso al analizar los datos. Miremos la evolución de los precios de exportación del sector lácteo:



La suba en la mayoría de los rubros durante 2007 es del orden del 100%. A la luz de estas cifras podría revisarse la conclusión sobre el impacto redistributivo de las retenciones y los subsidios. Si se hubiera dejado al mercado libre de intervención, hoy la leche en sachet no estaría costando menos que $4.


En segundo lugar: En lugar de menos, queremos que haya más y mejores subsidios y esquemas de retenciones, y no tirar al bebé con el agua sucia al río. Que las intervencions de Moreno son muuuuuy perfectibles, que los acuerdos de precios en muchos casos no son sustentables en el tiempo, que los esquemas de subsidios no sean equitativos para todas las empresas de cada sector, no quiere decir que haya que descartar cualquier intervención del estado en la economía. La denuncia sobre las irregularidades o corruptela aporta, siempre y cuando vaya acompañada de un reclamo de mejor intervención, y no de la puesta en cuestión de la presencia estatal en la economía. Para nosotros el principal problema del morenismo, además de su dudosa eficacia, es que habilita lecturas como la sugerida (cabe aclarar que no explicitada) por el diario Crítica. Es decir, le da pasto a los liberales para instalar en el sentido común ideas tales como "para qué vas a intervenir si al final mirá, estos animales hacen las cosas como el culo." Lamentablemente un medio más se suma a la cruzada anti-intervencionista. Desde homo-economicus seguiremos dando batalla.


En tercer lugar, respecto de la objeción que se hace en la nota sobre la progresividad de las retenciones: ciertamente parece un chiste argüir que las retenciones no son progresivas porque una empresa recibe 70 palos de subsidio, cuando se recaudaron en 2007 20.000 millones por retenciones, que en buena medida fueron a parar a aumentos en las jubilaciones, obra pública, superávit fiscal, etc. Desde aquí, como siempre, estamos por una política de retenciones móviles que permitan al estado apropiarse de la rentabilidad extraordinaria del agro y frenar la escalada de los precios internos.


Para concluír, expreso mi decepción. La verdad que no esperaba una línea editorial en la sección economía que, si bien no es explícita, resulta funcional a la propagandización de los principios doctrinarios inspirados en las ideas de Ann Kruegger: la intervención genera corrupción y es ineficiente, mejor dejemos actuar al mercado. No se si incluso esta forma de presentar las noticias no es aún más eficaz que la bajada de línea de La Nación. Aquí, en lugar de despotricar contra el Estado, se presentan pseudo-objetivamente una serie de argumentos en contra de su intervención quedando para el lector la conclusión servida en bandeja. La disputa ideológica en nuestra disciplina es ardua, y el liberalismo ha calado hondo en el sentido común nacional. Es una pena que los nuevos emprendimientos editoriales sigan contribuyendo a afianzar el ideario liberal.