29.5.08

Ya no hay precio máximo

Los agrobloggers estaban preocupados por el precio máximo. Gritaban porque las retenciones móviles afectaban el mercado de futuros.
Ahora les bajaron la alícuota del 95%, ésa que imponía el precio máximo.
Y ahora siempre que sube el precio internacional sube el precio interno.
Mirá la infografía de La Patria.

Chau precio máximo.
También te rebajaron a los pequeños productores. Te agregaron los monotributistas.
Todos los versos que esgrimía el campo tienen su respuesta.
Por supuesto que el lockout no va a parar. Porque el reclamo no era en defensa del mercado de futuros. Es una lucha por la capacidad del Estado de apropiarse la renta extraordinaria de los recursos naturales, exacerbada por la mejora de los términos de intercambio. Y devino en una oportunidad impresionante para la derecha para hacer su avanzada, dejar rengo al gobierno y evitarse así tener que aguantar las muy pocas cosas progresistas que el kirchnerismo hace.
Por supuesto que los agrobloggers seguirán gritando porque, déjenme repetirlo, a nadie le importaba un carajo ni los pequeños productores, ni las economías regionales, ni los precios máximos, ni nada que se le parezca.

PD: que feo debe ser para Huergo tener que poner la cara en esta situación, no poder bardear, tener que salir a sonreir, decir que esto es un avance, cuando todos sabemos que es una demostración de fuerza del kirchnerismo, que ahora siente que tiene la batalla a medio ganar [esperemos no se esté equivocando] y por eso decidió no ceder ni un poco en el nivel de retenciones
PD2: en el fondo todos sabíamos que Klarín en realidad no miente ni contamina

Desa

La inversión, obstinada en contradecir los dichos de que la economía ya se desaceleró, sigue dando señales de vitalidad
En el primer cuatrimestre la construcción creció 14% contra igual cuatrimestre del 2007
Y las importaciones de bienes de capital [recordar que las impo son el 60% de la inversión en equipo durable] crecieron en el primer cuatrimestre al 49% [ver el último ica]
Suponiendo que se desaceleran y la construcción crece al 10%, la inversión importada al 30% [y con la inversión local al 10%, menos que el año anterior], la inversión como porcentaje del producto [a precios constantes] alcanzaría el 24%. Y a precios corrientes estaría alrededor del 26%. Dos puntos porcentuales más [26 contra 24] que la inversión que tenía Chile en el período 1990-1998, el del milagro chileno, en donde crecía al 7% anual.

A esto sumale que las exportaciones industriales crecen al 19% [en cantidades] en el primer cuatrimestre.
Y que, según Kritz, entre el crecimiento del empleo y de los salarios, la masa salarial [de los registrados] crece al 34,7% en el primer trimestre 2008. Bastante por encima de la inflación.

Así no hay desaceleración que resista muchachos.

27.5.08

Inconsistencias

Bueno, parece que al final era mentira lo que dijo Alberto. No eran 2 sino 3 las propuestas del campo para modificar las retenciones móviles. Según Clarín los esquemas presentados por la mesa de enlace, en contraste con el del gobierno, fueron los siguientes:


Es curioso, porque las propuestas 2 y 3 podrían ser alternativas, pero la 1 queda dibujada en ese contexto. La 3 implicaría para los ruralistas "perdemos más cuando el precio está abajo, pero ganamos más cuando está arriba"; mientras que la 2 supondría pagar menos cuando el precio está abajo y más cuando está arriba. Ahora, la 1 no es alternativa de nada. Arranca más abajo que las otras dos, y termina más abajo también. Presentar las propuestas 2 y 3 como alternativas podría ser atendible, pero la 1 con cualquiera de las otras es un síntoma de que la mesa de enlace no se puso siquiera a tratar de consensuar un esquema razonable y coherente para llevar a la mesa de negocaición. Queda para otro post queda analizar la transferencia de renta que implican los distintos esquemas.

26.5.08

Bien

Ayer el energúmeno lanzó su amenaza: si hoy no hay acuerdo, el martes vuelve el paro.
El pedido de las entidades rurales era que a precios actuales las retenciones vuelvan al 35%. Es decir, retrotraer prácticamente por completo la medida.

Consecuencia obvia: el gobierno canceló la reunión con las entidades rurales.
Hace bien. Si un día después del acto de Rosario firma la baja de retenciones al 35%, mejor que prepare el helicóptero. Ningún acuerdo podría ser peor que el que querían firmar hoy.
Es mucho menos grave la vuelta del paro que la firma del acuerdo que pedían el energúmeno y sus amigos.
La verdad que se podía arreglar un cambio en las alícuotas de las retenciones. Bajar el primer tramo [debajo de 200 dólares, llevarla a mucho menos de 20%] y el último [más de 600, ponerle mucho menos de 95%]. Pero el campo no pedía negociar. Pedía que se bajen los pantalones.

El campo obligó al gobierno a cancelar la reunión con sus amenazas de ayer. Y lo logró.
Flaco favor para el país están haciendo con su intransigencia.

25.5.08

Ángeles

Escuché el discurso del energúmeno.

Les pego un par de frases...

Va a quedar en la historia argentina que en el 2008 hubo dos actos nacionales. El del gobierno oficial que gobierna para un sector y el del pueblo del interior y del campo que está acá en Rosario.

Nosotros no queremos vivir hincados de rodillas, queremos un país de exportadores, no un país de pobres. Y eso le estamos reclamando por nuestros hijos, por nuestros nietos y por todas las generaciones venideras.

Y a los jóvenes le hablo. Gracias por entendernos, gracias por acompañarnos. No sean tan rebeldes, haganle caso a los más viejos, pero sigan, ustedes son el futuro, ustedes son el presente, ustedes van a poder decir que estuvieron en el cambio de la Argentina potencia dentro de unos años.

Veamos un segundito. Para qué sector gobierna el gobierno? Estaría bueno que aclare [la UIA? los de la Sociedad Rural que tenía al lado?]. Decir que había un acto para un sector y el otro para "el pueblo del interior y el campo"... si el acto de Rosario era para todos, la división entre interior y buenos aires [? la capital federal?] no tiene sentido, tampoco hay que nombrar al campo... sino son dos actos en donde se defienden intereses particulares.
"Queremos un país de exportadores". Yo escuché que dijo eso. Pero en todos los diarios salió que dijo "queremos un país de agroexportadores". Se ve que entiendieron mejor lo que quiso decir en realidad.
"No sean ta rebeldes, haganle caso a los más viejos". No podría ser más patético este tipo.
"Ustedes van a poder decir que estuvieron en el cambio de la Argentina potencia dentro de unos años". Por sacar las retenciones nos vamos a hacer potencia??? Sino fuera por la serie situación en la que está el país, una boludes así hubiera provocado un largo rato de carcajadas.
Además, o querés ser un país agroexportador, o querés un país potencia. Porque las dos cosas no se juntan. Todas las potencias mundiales son también potencias industriales. Algunos además son potencias agrícolas, como EEUU. Otras no, como Japón. Pero todas son potencias industriales.

PD: feliz 25 de mayo. Esperemos el próximo nos encuentre mejor.

Enfermedad holandesa

Entrevista a Luciano Laspina en el Ieco...

¿Cuál es, para usted, el principal problema que hoy enfrenta la economía?
La tasa de crecimiento de la inflación y las expectativas inflacionarias. Que aumenten los precios es malo, pero el verdadero problema que tenemos es que está creciendo la velocidad de ese aumento hacia adelante, las expectativas son peores aún. Por ejemplo, Chile está en un 7% anual de inflación y China en torno al 10%, pero las expectativas a futuro son de una inflación menor, al revés de lo que sucede aquí. Eso es, quizás, lo más serio en la coyuntura. Pero también hay que prestar atención a la distorsión de los precios relativos y a la tendencia a la apreciación del tipo de cambio, la "enfermedad holandesa", que para mí será un problema mayor en relativamente poco tiempo.

¿Y [como se resuelve] la "enfermedad holandesa"?
Tiene que ver con el ingreso de un fuerte flujo de capitales y la apreciación del tipo de cambio. Lo enfrentan todos los países de la región y aquí parece que no existiera. Nadie lo piensa.

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Primero que nada... aplauso para Laspina, único economista de una consultora que se anima a hablar de la enfermedad holandesa!
Igual pongámosle un "pero". Por un momento nos emocionamos Luciano. Acá creemos que la enfermedad holandesa es un problema mayúsculo de este país y que en la capacidad de enfrentarlo se juega gran parte de nuestras posibilidades de desarrollarnos.
Pero hoy la enfermedad holandesa no es por un ingreso de capitales. No en Argentina. Nosotros los resolvimos armando este clima de incertidumbre. Nadie quiere traer sus capitales.
En un momento parecía que podía pasar [creo que fue 2006], ahí se ponía un encaje.

El problema es que la enfermedad holandesa puede ser también [y lo es en su versión clásica] por los recursos naturales. Puede aparecer cuando se descubre o empieza a explotar un recurso natural que hace entrar alta cantidad de divisas [como le pasó a Holanda con el gas del Mar del Norte]. Y también, atenti acá, puede aparecer si se incrementa mucho el precio de un producto que ya exportás. Digamos, por poner un ejemplo al azar, soja!
Lo interesante, además, es que la enfermedad holandesa tiene solución. Cuál es? Evitar la apreciación del tipo de cambio con intervención cambiaria, poner retenciones al producto que te genera la enfermedad [y con la recaudación ayudar al banco central a comprar dólares para que la política monetaria no sea expansiva] y poner la guita recaudada en un fondo internacional que no tocás. Ahh, sí, si estás endeudado hasta la médula también lo podés usar para pagar la deuda externa que el efecto es el mismo [siempre y cuando sea externa de verdad y la guita no entre a los bolsillos de argentinos que la gastan en el ispa].
Pero qué parecido a lo que hace Argentina!!!

Te faltó decir algo de esto Laspina y te hacíamos un monumento.

PD: acá un texto explicando la "Enfermedad Holandesa y su neutralización" para quien le interese.

23.5.08

21.5.08

Agro e industria

Tengo ganas de escribir algo sobre cómo armar un país que tenga agro e industria. Tengo algunas ideas en la cabeza, pero tengo que ordenarlas.

Rollo medio que se me adelantó un poco. Dice, hablando de la tablita de retenciones que propone: "Y la tablita es móvil: sacarle cada año dos o tres puntitos porcentuales a cada uno de los tramos. Hasta que llegamos a cero en el primer tramo, después a cero en el segundo, y al final todos somos felices. Y chacareros."

A eso va mi post, que todavía no es, pero ya será. Sin retenciones [ni aranceles ni subsidios, habría que agregar], al final sólo queda el agro. Sólo quedan las ventajas comparativas. Sólo recursos naturales. Y, como bien dice Rollo, seremos todos chacareros. O algunos serán chacareros [se dedicarán a la agroindustria], y el resto... hambre. Coincidimos en que sin retenciones seremos todos chacareros, aunque no en que ese final es feliz.

Ya lo vamos a desarrollar en serio.

PD: El otro día me dieron otro trabajo del agro que, en el "quienes somos", dice que crean más de un tercio del empleo. Miente, miente, que algo quedará.

20.5.08

Que buenos tiempos aquellos

Se acuerdan aquellos tiempos en donde había acuerdos de precios? Felisa se sentaba en la mesa con los empresarios y negociaba. Moreno se ocupaba solamente de amenazarlos a la mañana mientras leían el diario para asegurarse de que cumplan. No manejaba toda la política económica. Todavía era sólo el matón que perseguía empresarios.
Se acuerdan que en todo ese tiempo se hablaba de inflación reprimida?
El día de su asunción en la UIA, Lascurain decía: "los controles de precios fueron utilizados para desalentar la espiral inflacionaria. Ahora habría que ir eliminándolos en forma paulatina".

Sabés por qué los empresarios dejaron de pedir que se desmantelen los acuerdos de precios?
Porque ya se eliminaron.
Si había inflación reprimida que iba a estallar cuando se liberaran los acuerdos de precios, ¿por qué cuando se liberaron y la inflación empezó a subir nadie dijo que parte de esto se debía a la liberalización de los acuerdos?
Si en el 2006 hubo una presión oficial que tuvo éxito [durante ese año] en lograr reducir los márgenes de ciertos productos, especialmente de la canasta básica... ¿parte de la inflación del 2007 se debe a que estos empresarios, sabiendo que el gobierno les dio luz verde, recompusieron sus márgenes?
No creo de ninguna manera que esto sirva para explicar la fenomenal aceleración de la inflación del 2007 [creo que es en gran parte por un cambio de precios relativos a favor de los alimentos]. Pero me extraña que, después de tanto advertir y advertir sobre la inflación reprimida y cómo esta iba a estallar, a nadie se le ocurra hablar del efecto de la eliminación de los acuerdos de precios sobre la inflación 2007.
Pero claro, hablar de recomposición de márgenes es una herejía para cualquier economista normal. Sólo se puede hablar de la demanda. Demanda, demanda y demanda. No hay otros factores. Los alimentos crecen en 2007 un 38% [según ate-indec]. Pero la inflación es porque el gobierno bajó un punto el superávit primario, no te olvides.

Tren para Todos

Ya te habíamos contado acerca del Tren Para Todos. Ahora armaron una página web. Yo ya firmé. Y le puse el banner para que todos los amigos [enemigos invitados también] de este blog pasen a dejar su firma allí.

Para finalizar, una imagen que, como siempre, vale más que mil palabras.


PD: el único sentido que tiene este proyecto del tren bala es que sea una concesión a Francia a cambio de su apoyo para la renegociación con el Club de París o algo por el estilo.

19.5.08

Apreciación

Cuánto se apreció el tipo de cambio real [multilateral]? Como no hay mediciones serias de la inflación, no lo sabemos.
Pero vamos a usar los datos de la comisión ate-indec para ver qué pasó en el 2007 por lo menos.
En algunos medios ya dicen que la apreciación está afectando las expo... será así?

Primero el tipo de cambio real multilateral. Base 2001=1.
Tomando en cuenta una inflación de 18% [promedio anual], el tcrm se apreció un 4,8% en 2007. Cayó, pero está todavía encima del nivel del 2003. Está un 117% por encima del último año de la Convertibilidad, el famoso 2001.

Todavía no parece haberse perdido la ventaja cambiaria. Por lo menos hasta el 2007, habría que ver donde estamos en estos meses...

Cuánto está afectando la apreciación del tcrm?
A las exportaciones industriales parece que no mucho. Salieron los datos de comercio exterior del primer trimestre del 2008. Y las MOI se aceleraron.
Abajo la tasa de crecimiento interanual de las MOI [en cantidades, no hay efecto precios acá].
Este último trimestre fue excepcional, si se mide la expansión contra el mes anterior fue el mejor desde la devaluación.
Parecería que aún la situación no es tan grave. La apreciación todavía no afectó la competitividad externa de la industria. O todavía no se ve en las estadísticas. Podría ser peor...

Licencia

Si bien abundan los buenos blogs abocados al análisis de ese espinozo asunto de "la política", me voy a tomar la licencia de dedicarle este post a realizar una modesta reflexión sobre algunas cuestiones referidas a "lo político".
Los disparadores de esta reflexión han sido dos artículos publicados por Ernesto Tenembaum en Página 12, uno ayer, y otro hace dos domingos. Tenembaum en sus artículos, con un exasperante tonito pedagógico, intenta demostrar que los términos en los que el gobierno está planteando el conflicto con el campo y los medios es una gran manipulación, y una aberrante mentira.
¿Cuáles son los puntos contra los que apunta Tenembaum? El primero: la construcción, el relato, que hizo el gobierno del conflicto con el campo como un conflicto que gira en torno a la distribución del ingreso, como un conflicto entre un estado redistribuidor y la oligarquía, como una oposición entre la institucionalidad democrática y una tentativa desestabilizadora cuasi golpista. Según E.T. este sería un planteo maniqueo simplificador, y lo que estaría en realidad detrás de todo este gran conflicto sería la mala gestión de la política económica por parte del gobierno. Es decir, todo se reduce a "errrores", que de haberse eviatdo, no hubieran dado lugar a ningún conflicto.
E.T. expone su argumento de una manera muy ingeniosa. Plantea una serie de premisas casi obvias referidas a los errores de gestión de la política económica (que existieron y existen), y luego desprende una conclusión que no se deriva lógicamente de las premisas previas, pero él la impone como necesaria. Muestra que existieron errores en la gestión, y por lo tanto se "desprende" que el conflicto gira en realidad sólo en torno a errores de gestión. La idea de que por detrás hay un intento de desestabilización política, que lo que de verdad está en juego es el reparto de la torta, sería todo una construcción discursiva para los "tontos".
Ahora, ¿no puede ser posible que incluso aceptando sus premisas -es decir, que existieron nuemerosos errores en la gestión de política agropecuaria- el corazón del conflicto siga siendo el reparto de la riqueza, y que sobre este conflicto, sobre esta grieta que se habrió en la hegemonía política kirchnerista se haya montado un discurso desestabilizador promovido por los sectores más reaccionarios de este país? Siguiendo a otro Ernesto, de ideas un tanto más lúcidas y elaboradas, Ernesto Laclau, podemos pensar que el sentido político de un acontencimiento depende de cómo se articulan discursivamente una serie de significantes sueltos, carentes de un contenido específico por si mismos. En este caso, dichos significantes podrían ser "política agropecuaria", "retenciones", "pequeños productores", etc. Significantes que emergieron en este conflicto. Ahora, ¿cómo se articularon estos significantes? Si E.T. tuviera razón, es decir, si el conflicto con el campo se redujera a un tema de praxis de política económica, estos significantes se hubieran traducido en demandas de mejor gestión de política, y punto. ¿Se tradujeron en eso? Desde mi humilde perspectiva, esos significantes se articularon en torno a una idea muy fuerte y de larga tradición en este país (mal que le pese a Bussi, o no): "dejemos que el campo haga, porque sabe hacer lo suyo"; o "no le metan la mano en el bolsillo a los productores rurales, que trabajan de sol a sol"; acompañados por movilizaciones en los centros urbanos que apuntaban directamente a la necesidad de un cambio de rumbo en la gestión polítca del país, con carteles apuntando al "setentismo" de Cristina, al "revanchismo" del gobierno, etc. O sea, atrás del reclamo del campo se pudo ver, sin hacer demasiado esfuerzo, que efectivamente se articularon significados liberales tradicionales(el campo es la patria), acompañados de una pizca de nostalgia dictatorial, y aderezados con mensajes clericlaes. Claro, E.T. podría citar en sus ingeniosos multipe choice las frases de Bussi poniendo a Evo Morales como ejemplo, pero claramente, ese no fue el significante articulador de las demandas del campo.
Según E.T. las conclusiones sobre este asunto son una simple cuestión matemática, si te dá más a) que c) en su jueguito de multiple choice, tenés resuelto el problema: es todo una manipulación del gobierno para esconder sus errores de gestión detrás de falsos problemas. El punto es que el lenguaje no es tan trasparente como los números, y a veces "libertad" o "política pública" quieren decir una cosa, y a veces otra.
¿Qué se desprende además de esta lectura? Que el conflicto, el antagonismo, no es inmanente a la constitución de lo social. Que si se hacen las cosas bien, no hay lugar para el conflicto, y la paz reinará en la tierra. Que no hay un inherente antagonismo entre los rentistas, los capitalistas y los trabajadores por la distribución de la riqueza social. Es sólo saber hacer...
Nuestra lectura es un tanto opuesta. El corazón del conflicto es la distribución de la riqueza. Lo que está en disputa es LA TORTA, y no la eficiencia de la gestión de la política pública. Los errores de gestión son los que dieron lugar a que detrás de este antagonismo natural e inevitable por la distribución de la torta se articularan diversas fuerzas sociales, desatando un conflicto más amplio, y con bases más diversificadas. La torpeza política del gobierno fue lo que disparó la posibilidad de que los sectores más reaccionarios se alinearan con sectores de tradición más progresista, y su reclamo tuviera más trascendecia; pero de ninguna manera son la torpeza o los errores de gestión los que explican el corazón del conflicto, que es el reparto de la torta y el proyecto de país a construír. El proyecto del kirchnerismo es bien difuso, pero el del "campo" está basntante claro, y parece ser peor en cualquier escenario: un país para 10 millones de argentinos.
PD: Se hizo largo, así que sobre el segundo punto, soy breve: el relato del gobierno en torno a los medios de comunicación como representantes de los sectores reaccionarios del país. Volviendo a usar la misma estrategia E.T. "demuestra" que ni TN ni La Nación contribuyeron a legitimar el lock-out desabastecedor, ni a construír en torno a De Angeli una especia de aura mística, ni a sugerir que las retenciones son confiscatorias. Desde su perspectiva, pareciera que fueron neutrales e independientes, y que no tomaron partido en la disputa. La verdad, no hace falta mucho argumento. No?

17.5.08

Derrame

Se acuerdan de este humilde informe que hicimos hace un tiempo y que tanto le gustó a todo el mundo?
Ya salió el informe sostenibilidad de Minera Alumbrera 2007. Y se pueden hacer nuevos cálculos.

No me voy a explayar demasiado sobre el tema, ya que todo es más o menos parecido a lo que ya dijimos en su momento.
Lo que sí es impresionante es que hayan pagado 442 millones de dólares de impuesto a la ganancia. Imaginate lo que ganaron!!!
Para que se hagan una idea, las ganancias fueron en 2007 más o menos 0,5% del PBI.
Según se desprende de un lindo gráfico que hacen en el informe, el margen de ganancia sobre facturación es de 68%. Envidiable, no?

El informe, como siempre, muestra como los catamarqueños están todos felices y como se desarrolla Catamarca gracias a la compra de insumos de la empresa y a los sueldos que pagan.
Ahora, el dato divertido... si repartieras las ganancias [estimadas, antes de impuestos] de Minera Alumbrera entre todos los catamarqueños, tendrías algo así como un sueldo mensual de 900 pesos para cada uno. Pero bueno, igual ahí están contentos con que la mayor parte de las ganancias vayan a Estados Unidos y Canadá. Con todo lo que derrama en Catamarca...

Para cuando la empresa estatal de minería?

16.5.08

El campo intransigente

Sorprendente la nota de Huergo criticando la intransigencia de la dirigencia agropecuaria.
Si lo pensás un poco, una actitud muy K la del agro hoy día. Ponen el chiquitaje político, como una interna entre Buzzi y De Angelis para ver quien maneja la Federación Agraria, por encima del país. Se meten en un conflicto y tienen una posición intransigente. Rechazan el diálogo, redoblan la apuesta hasta llevarla a niveles peligrosos. Reproducen todo lo que dicen despreciar del kirchnerismo.

Abajo extractos de la nota de Huergo... Por más que use eufemismos, el mensaje es bien claro.

La dirigencia del campo, al decidir la continuidad de la suspensión de envíos de granos a los puertos, ejerció una opción muy complicada. Desde el punto de vista político, dejó pasar la oportunidad de aceptar el elíptico convite de la presidenta Cristina Fernández en el acto de Almagro, cuando llamó al diálogo en un discurso de tono conciliador. Una convocatoria tibia y poco convincente, pero que daba pie para intentar un arreglo razonable.
Parece muy difícil que el Gobierno, por más afectado que se encuentre por un conflicto interminable que ya tiene repercusiones en la salud macroeconómica del país, se siente ahora a dialogar con un sector que mantiene esta medida de fuerza.
Quizá era el momento de tomar ganancias, levantar el caballo por unos días, y en todo caso mantener el clima de movilización hasta que se concretase la audiencia y se retomara la agenda ruralista.
Quizá cebados por la adhesión alcanzada en las grandes ciudades, y bajo la presión de "las bases", los dirigentes doblaron la apuesta. Van a asegurar el abastecimiento de los argentinos, pero están defaulteando los contratos con el exterior. Los mercados están muy nerviosos con el incumplimiento de los embarques de productos de soja por parte de los exportadores argentinos, que están aduciendo "fuerza mayor".
Esto va a tener consecuencias para el futuro, porque la Argentina, que era un proveedor confiable, dejó de serlo.

PD: una gran muestra de como se cae a pedazos la unidad del agro, no?

Túnel del tiempo

Les pego un post viejo de Homoeconomicus. La verdad que en este blog se dicen muchas boludeces. Pero cada tanto una pegamos. Miren lo que decíamos el 22 de noviembre del 2006 [!].

PD: dos frases a resaltar... (1) "Si el precio cae de cierto valor, te reduzco las retenciones, llegando a 0% si está en 180 dólares". Esta es una de las falencias del sistema actual, no baja lo suficiente la alícuota cuando cae el precio [otra es que sube demasiado cuando el precio está en alza]. (2) "No se si lo aplicaría si tuviera el poder de decisión"...
Lo que no vimos ni a palos es que el precio podía superar los 500 dólares, por eso nuestro tope de retenciones no pasaba del 30%.
Una cosa interesante es que, a pesar de todo, fue uno de los pocos posts de este blog que generó comentarios de apoyo. Se ve que no se imaginaban [al igual que nosotros] que esto se podía hacer realidad...

Retomando

El post anterior se llama móviles porque en realidad sólo quería tirar un comentario en respuesta a lo que dijo Rollo sobre la incertidumbre de ir interviniendo una y otra vez en los mercados agropecuarios. Lo mismo lo escuché de Bisang [creo que me lo olvidé en la lista anterior], quien dijo que estos retoques se terminan acumulando y distorsionan el sistema de precios y desfavorecen la industrialización [de todas las personas que conozco que tienen mucha fe en la soja, Bisang es el único al que vi articular un discurso sensato para justificarla].

Les doy una de las posibilidades que estuve pensando, aunque no se si es la mejor y además estoy seguro de que no les va a gustar.

El planteo es así. Vos tenés un gobierno que parece [parece!] dispuesto a defender el poder adquisitivo frenando los precios agropecuarios. Además, estos precios se caracterizan por una volatilidad muy fuerte.
Esto me lleva a pensar, primero que nada, que la incertidumbre no es nada nuevo para un productor agropecuario, que está acostumbrado a ver en un mes variar el precio de su producto en un 30% sin pensar que el mundo se va a caer por ello. A eso, además, se le suma la volatilidad de las decisiones del gobierno. Incertidumbre x2, mal resultado.
La idea pasa por las retenciones móviles. Si tu objetivo es reducir la incertidumbre, con retenciones móviles podés hacer más pequeñas las oscilaciones del precio. No se si tanto como se hizo con el petróleo, donde el precio está fijo.

En azul está el precio de internacional de la soja. Con retenciones clavadas en 20%, en vez de estar entre 180 y 280 dólares, el precio oscila entre 140 y 230, lo que está marcado por las rayas rojas.
Lo que tengo en mente es una especie de negociación. Si el precio cae de cierto valor, te reduzco las retenciones, llegando a 0% si está en 180 dólares. Ahora, si está subiendo demasiado, pasan del 20%, suben gradualmente, hasta llegar al 30% [que moderado que estoy!] cuando el precio toca los 290 dólares. Por dónde andaría entonces el precio? Entre las rayas verdes. Entre 180 y 200 dólares.
Consecuencias:
1) Resignás 30 dólares en el techo, a cambio de 40 más en el piso. La certidumbre del sector sería la mayor de la historia.
2) Si el precio cae demasiado, los productores sin duda van a pedir que le saquen las retenciones y el gobierno probablemente acceda si están en riesgo realmente. Esa intervención generaría esa maldita incertidumbre que tanto nos molesta. Mejor ya se lo aseguramos ahora.
3) Pensemos esto mismo para otros productos. No habría gran suba de precios que perturbe la alimentación de ningún argentino, ya que las variaciones estarían atenuadas automáticamente. No haría falta acuerdos, mucho menos de esos que terminan bajando el precio que reciben los productores para engrosar la renta de los exportadores/industriales.
4) Yo me quedo con un negocio que fluctúe en las líneas verdes, aunque nunca me caracterizé por hacer buenos negocios [sabiendo con Pippo que el cupón atado al pbi iba a pegar este salto, él compró, yo dormí, obviamente].
5) Problemas: tu recaudación fiscal varía demasiado con los precios agrícolas. Cuando entra mucho te podés armar un colchón [si es que sobra], pero cuando entra poco estás jodido. Aunque como ya dijimos igual ahí seguramente cederías ante el reclamo y las retenciones bajarían igual.

No se me ocurren más aristas del tema. No se si lo aplicaría si tuviera el poder de decisión. Pero a priori parece tener cierta coherencia.

15.5.08

Eólica

Les pego una muy buena nota de Crítica de hoy. Muy bien explicada la oportunidad que este país está desperdiciando al no desarrollar energías alternativas como la eólica, para la cual tenemos condiciones excepcionales. Estas cosas son las que hay que mirar cuando se piensa en desarrollar industrias de alta tecnologías. Se aprovecha un problema, la escasez energética, para incentivar un sector que demanda trabajadores calificados y aporta a resolver el cuello de botella interno. O no se aprovecha...


Lo que el viento no llevó

Daniel E. Arias

Con crisis energética, con un buen nivel de ingeniería y los mejores vientos continentales del planeta, la Argentina prácticamente no genera electricidad eólica. Peor aún, como país, ha hecho todo lo posible durante tres décadas por evitar el desarrollo de molinos de marca criolla. Hoy eso significa perderse algunos miles de millones de dólares por año de exportaciones y también algunas decenas de miles de puestos de trabajo muy bien pagos. Si, desde un piso de trabajo probable, se pusieran en funcionamiento entre 300 y 450 molinos para instalar los primeros 300 megavatios, se crearían unos 15.000 empleos calificados, sumando puestos directos e indirectos.

No producir prácticamente nada de electricidad eólica es parte de una incapacidad más general para la planificación estratégica. Con el verso noventista de que la Argentina es el equivalente geológico de una garrafa de gas natural, hoy no hay programa eólico porque tampoco hay programa de energías renovables, y pese a los anuncios oficiales de resucitar el programa nuclear, ese Lázaro en particular no parece salir de su tumba.

Finalizando 2007, el déficit de capacidad de generación eléctrica osciló entre los 1.400 y 4.000 megavatios, según quién y cómo hiciera la cuenta. Dicho de otro modo, desde 2003 en adelante, habría que haber agregado a la red actual 1.000 megavatios nuevos por año. No sucedió.

El mercado eólico mundial mueve de 30 a 80.000 millones de dólares por año (nuevamente, según quién y cómo), genera 350.000 puestos de trabajo muy técnico y en los últimos dos decenios creció a un promedio mayor del 20% anual (27% en 2006, 26% en 2007). De haber desarrollado una o dos marcas viables, la Argentina estaría mordiendo un 4 o un 5% de esa torta global. Seguir sin hacerlo es sencilla y simple estupidez política local, más una dosis de “capitalismo argentino marca registrada”.

LO QUE VENTEÓ CRISTINA. Diseñar, homologar y producir en masa turbinas eólicas no es cobrar peaje. Más bien da un trabajo bárbaro, pero bien al alcance de la ingeniería de algunas empresas criollas. En 1994 la entonces senadora Cristina Kirchner inauguró el primer parque eólico en las desoladas pampas de Pico Truncado, al norte de Santa Cruz. Pero su discurso de apoyo a la explotación de este recurso se fue con el viento. A fines de 2007, cuando la Asociación Mundial de Energía Eólica celebró su 6º congreso en Mar del Plata, la entonces candidata a presidenta no se molestó en enviar a un “segunda línea”. Tampoco la oposición.

A todo esto, Pico Truncado fue certificado como el sitio continental más ventoso del planeta, con velocidades medias anuales de aire de casi 14 metros por segundo. Los molinos Enercon instalados hoy allí fabrican rutinariamente tres veces más electricidad anual que sus homólogos en los mejores sitios de la costa alemana sobre el Mar del Norte.

En 2005 Santa Cruz anunció sus intenciones de fundar allí, con 55 millones de dólares, una empresa mixta con la firma de tecnología rionegrina INVAP, famosa por sus exportaciones de reactores nucleares y su construcción de satélites. La idea era testear, homologar y producir en masa una turbina nacional, la Eolis 15, de 1,5 megavatios. Se planeó una fábrica de 2.000 puestos de trabajo en Truncado. Pero el plan murió y a fecha de hoy ese otro Lázaro también sigue sin resucitar. Para mal de todo el mundo: no es trabajo calificado lo que sobra en el norte santacruceño.

La Eolis, un monstruo de 70 metros a la altura de la hélice (cinco pisos más alta que el obelisco porteño), siguió buscando obstinadamente a su sponsor. Es probable que ya lo haya encontrado en otra provincia patagónica, Neuquén, donde dos municipios (Cutral-Có y Plaza Huincul) quieren invertir las regalías que obtienen del yacimiento El Mangrullo en una industria más refinada y permanente que la petrolera. La novedad dentro de la novedad es que a la ceremonia asistió casi de improviso el nuevo gobernador, Jorge Sapag, y prometió poner 4,5 millones de dólares en el asunto. No es despreciable el espaldarazo de la segunda provincia más rica del país, y la que cobra mayores regalías petroleras.

Sapag parece saber algo que sus antecesores ignoraron, y que sus colegas de otras provincias siguen desconociendo: la capacidad de la industria eólica para cambiar el perfil industrial y social de sus territorios. Botón de muestra: en sus últimos discursos, el gobernador bonaerense Daniel Scioli manifestó interés por desarrollar energías renovables en su territorio. Claro que no se refirió en concreto a ninguna.

No por exceso de opciones. La energía solar todavía es cara, y si no lo fuera, es mucho más aprovechable en la aridez del NOA, con cielos implacablemente despejados, que en la cada vez más húmeda Pampa Húmeda. Los recursos geotérmicos bonaerenses son exiguos y de baja temperatura, y los ríos locales resultan tan aptos para fabricar electricidad como Holanda para practicar el alpinismo. Y por la misma causa: paisaje chato, chato, chato.

Sin embargo, con velocidades de viento anuales de alrededor de 7,5 metros por segundo, la costa bonaerense, después de la estepa patagónica, es el segundo mejor lugar de la Argentina para instalar parques eólicos. También es el único cuya red eléctrica podría alojar 200 megavatios. Cálculos de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE) indican que un proyecto así dejaría un saldo de al menos 6.000 nuevos puestos de trabajo. Si Scioli lo sabe, no lo dijo.

PESCARMONA PESCA AFUERA. Hay otro jugador eólico criollo que va por mucha más plata, pero lejos del país: es Impsa, es decir Pescarmona. En 2004, la división eólica de esa empresa estaba testeando una máquina de diseño propio y un megavatio de potencia. Pero sucedieron dos cosas: primero, que el prototipo de escala 1:1 se les accidentó en pleno Comodoro Rivadavia. Nada que no les haya pasado muchas veces a los jugadores mundiales de primera en este campo (daneses, alemanes, españoles), sólo que ellos testean sus prototipos lejos de las ciudades y de la prensa.

Sin embargo, el cambio estratégico en los planes de Impsa parece motivado por asuntos más de fondo, y es que la Argentina sigue pagando lo mismo por el megavatio eólico que por el térmico, pese a que el gas argentino –según coinciden las profecías– se acabará en nueve o diez años y el viento nos seguirá sobrando. El precio mayorista de la electricidad anda hoy por los 40 dólares el megavatio/hora hasta más o menos las seis de la tarde, y luego algo más de 70 en las horas pico hasta la medianoche. Para que las cuentas eólicas cierren, debería estar en 70 dólares el megavatio/hora todo el día.

Así las cosas, Impsa encontró un socio alemán con fierros parecidos (Wind Energy), y para poner la fábrica conjunta, ambas partes buscaron el único país sudaca dispuesto a pagar 110 dólares el megavatio eólico durante al menos 20 años. Y este país, para sorpresa de nadie, es Brasil, donde el plan Proinfa (un programa de estímulo a las energías alternativasconsiguió instalar 1.300 megavatios anuales renovables cada año. En materia eólica los brasileños no tuvieron que inventar mucho: copiaron el régimen de promoción europeo, se están llenando de turbinas y –mucho más importante– de fábricas de turbinas. Las cuatro Enercon de Pico Truncado, para más datos, son Wobben alemanas, pero “made in Brazil”.

Los Enercon, aparatos chicos para la escala de hoy, de “apenas” 0,6 megavatios por unidad, muestran una tendencia mundial que la distracción argentina sigue sin detectar: el traspaso de fábricas ochentistas y noventistas desde Europa al Tercer Mundo. La historia es simple: Alemania y Dinamarca, cuyos habitantes ya están podridos de ver molinos agitando sus palas en sus paisajes rurales y urbanos, han caído en el gigantismo. Hoy fabrican unidades de cinco o seis megavatios y más de 130 metros de altura, pensadas para ser instaladas off-shore, algunos kilómetros mar adentro, lejos de la vista quisquillosa del respetable público.

Pero como la demanda mundial de equipos más chicos, de entre uno y dos megavatios, sigue creciendo en flecha, y las esperas entre pedido e instalación ya llegan a los tres o cuatro años, lo que hacen los fabricantes europeos es mover sus “viejos” trenes de fabricación a la India, China, Brasil y todo país donde detecten la señal de que se paguen feed-in tariffs, es decir más de 70 dólares por megavatio eólico entregado a la red. Con el petróleo a 104 dólares el barril, eso sucede casi automáticamente en muchos países, aún sin regímenes de promoción como el Proinfa. Pero no aquí.

SEGUIMOS PERDIENDO. Mientras se escribe este artículo, la planta de Impsa+socio alemán se está instalando en Ceará. Sus primeros meses de producción servirán para construir un parque eólico propio de 100 megavatios sobre la costa; y luego, a exportar. Negocio redondo pero no para la Argentina, que se lo perdió y sigue perdiendo.

Miles de kilómetros más al sur, con su despegue asegurado por Neuquén, el Eolis de INVAP corre con desventaja, pero probablemente sea el único fierro eólico capaz de alcanzar un grado de diseño 100 por ciento argentino. A la hora de exportar, si el aparato logra superar la mortalidad infantil que viene matando infaliblemente a todos los emprendimientos eólicos locales, esto podría significar cero restricciones societarias. En buen criollo, venderle a quien sea, privilegio de los dueños de una tecnología, pero raramente de sus licenciatarios.

Todavía falta bastante para usar esa libertad. Hasta alcanzar la homologación internacional del Eolis se necesitarán al menos dos años de trabajo, entre tres y cuatro prototipos, y unos 15 millones de dólares, y eso si se asegura un flujo de dinero continuo. Si Neuquén está interesado en salir de vender recursos finitos y naturaleza para volverse un polo industrial y tecnológico, es probable que eso suceda.

Trabajo del bueno

A 50 puestos de trabajo por megavatio eólico fabricado localmente (cálculo de la Asociación Mundial de Energía Eólica), si se pusieran en funcionamiento entre 300 y 450 molinos para instalar los primeros 300 megavatios, se crearían unos 15.000 empleos calificados, sumando puestos directos e indirectos. Y no se habla de molinos 100% nacionales.

Las cifras de ocupación –ésta es la sorpresa– no bajarían mucho aunque los aparatos fueran inicialmente de tecnología extranjera, porque por fuerza muchos componentes mecánicos, electrónicos y estructurales deberían fabricarse en el país. Primero, porque hay desabastecimiento mundial de equipos completos y de partes. Segundo, porque ya se trate de cajas multiplicadoras, palas de hélice, electrónica de control o torres, aquí se puede hacer casi todo más barato que en España, Dinamarca, Alemania y los Estados Unidos.

Hallelluya hermanos

Moreno no logró juntar un grupo de economistas para apoyar su nuevo IPC. Era de esperar.

Y se anda comentando que por primera vez recibió un "reto" de la presidenta, en el que se lo acusaba de haber perdido efectividad.
El tipo puede ser un soldado, lo que quieras. Pero es el encargado de controlar los precios justo en un momento donde pasamos de un 10% de inflación a otra de 25 [?]. No es que él sea la causa. Pero evidentemente sus herramientas no han servido ni un poco para evitarlo.
Tarde, pero por lo menos empiezan a verlo. Ahora sólo falta el plan b...

13.5.08

AP

Artepolítica se agranda. Ahora estás vos también. Se largó la comunidad de Artepolítica.

La comunidad es una mezcla de blog y de foro. De blog tiene la separación de los contenidos en entradas, que publican los usuarios registrados, y comentarios, que se pueden dejar sin necesidad de más trámites. De foro tiene la apertura: todos están invitados a registrarse, abrir temas de discusión, publicar sus opiniones y participar en el debate. La mecánica es simple, hay que registrarse con un nombre de usuario y una dirección de email, entrar al panel de administración, ir a “escribir”, escribir y publicar. La entrada va a aparecer en la portada de Artepolítica y en la página del usuario, que funciona como una suerte de miniblog personal (acá hay un ejemplo). En esa página se puede agregar información de contacto, las últimas entradas de un blog o los últimos posts en Twitter. La idea es que la participación en Artepolítica sirva también para difundir la actividad del usuario en otros ámbitos. El objetivo final es fortalecer y, por qué no, inventar nuevas modalidades de articulación y debate político.

Vení, sumate, posteá, debatí. Política, economía, medios, lo que se te ocurra. El espacio está abierto. Bienvenidos!

12.5.08

Dos cositas

Estuve repasando los informes de inflación del BCRA. Les comento dos cositas [como diría un amigo] interesantes que encontré por allí.

La primera es sobre el saldo comercial y el viento de cola, o la mejora de los términos de intercambio. En general se transmite la impresión de que en Argentina las expo suben mucho menos que en el resto del mundo, a pesar de que tiene toda la suerte. Esto no compara crecimiento de las expo, sino el saldo comercial de algunos países latinoamericanos, mostrando qué parte se explica por la mejora de los términos de intercambio.


Como ven, tan sólo Argentina y Brasil tienen un superávit comercial "genuino", que no está explicado en su totalidad por la mejora de TdI, sino por la evolución de las cantidades. Tanto Chile, como Ecuador como Venezuela tuvieron en 2007 superavits explicados en su totalidad por la "suerte", el "viento de cola" o como lo quieran llamar. Pero no es el caso de Argentina, que hubiera tenido superávit incluso con los precios de exportación del 2002.


Otro tema!
Un comentario más sobre el post apreciador de Elemaco.
Cito textual...

"Por otro lado ¿Cómo afecta (hoy) el modelo de “Tipo de Cambio Alto” a los incentivos a mejorar la productividad del trabajo?
Amén de los efectos dinámicos positivos y negativos de un modelo mercado internista que desincentiva la competencia en un pequeñito mercado de tan solo 40 millones de argentinitos pero genera Learning-by-doing de las industrias nacientes, el TCR alto, al abaratar el “insumo” mano de obra respecto, por ejemplo, a la inversión en fierros, incentiva (no exclusivamente) el crecimiento de aquellas actividades cuya existencia solo se justifica por la posibilidad de pagar salarios bajos (aka. muertos vivos)."

No vamos a entrar a discutir el error que supone que creer que una economía hoy tan abierta como la argentina es "mercado internista". Tampoco se trata de explicar que la dinámica exportadora de la industria somete a las empresas a un nivel de competencia mucho más alto que el anterior, esto es, la competencia en los mercados externos, que tienen niveles de exigencia de precio y calidad mucho más altos.
Vamos a la idea de que hay que bajar el tipo de cambio para que cambie la relación de precios capital/trabajo y los empresarios inviertan. Ya dijimos acá que si necesitáramos apreciación para que inviertan no se entiende por qué en estos años hay más inversión y crece más la productividad.
Pero en el BCRA nos encontramos con un análisis que también habíamos hecho nosotros [respondiendole a Rollo el mismo planteo que hace ahora Elemaco... y después dicen que la convergencia no existe!] a principios del año pasado.


La relación de precios capital/trabajo está volviendo a los niveles del 2001.
Les pego lo que escribimos en ese momento...

Hace mucho, Rollo nos preguntaba cómo íbamos a hacer para crecer rápido una vez que la desocupación vaya bajando. La respuesta está en este análisis. La caída de la desocupación da mayor poder de negociación a los trabajadores, quienes logran incrementos de salario. Esto altera el precio relativo K/L y lo lleva a un nivel bajo, enviando una señal a los capitalistas. Cuando este nivel es muy bajo, el precio K/L les indica que tienen que realizar inversiones que les permite ahorrar trabajo, es decir, que aumenten la productividad del trabajo. El incentivo que durante 2002, 2003, 2004, 2005 y 2006 era a producir con técnicas muy trabajo intensivas, desde 2007 en adelante se reduce y llegará a indicar la necesidad de aumentar la dotación de capital por obrero.
Así como en los 90s ese bajo precio K/L incentivaba el crecimiento ahorrador de trabajo, la vuelta en los próximos años a esos valores estaría dando la misma señal.

Si quieren pensarlo de una forma un poco más marxista, la acelerada acumulación de estos años va haciendo que merme el ejército de reserva y la tasa de ganancia tienda a disminuir a medida que se incrementan los salarios reales. A medida que la tasa de ganancia baje, los capitalistas tienen que recurrir a, por ejemplo, el progreso tecnológico [introducción de técnicas productivas ahorradoras de trabajo] para recomponer el ejército de reserva y su tasa de ganancia.

Se entiende? El mismo proceso de acumulación genera el cambio de precios relativos que incentiva las mejoras de productividad. En los últimos años ese cambio de precios se produjo de dos formas: (1) en los noventa con apreciación cambiaria, terminó en desempleo de más del 20% y crisis; (2) hasta mediados del 2007 se producía con crecimiento y mejoras de salario real.
A mí, personalmente, me gusta más cuando se da con crecimiento [si, para volver al crecimiento con suba de salario real hay que controlar la inflación!!!].

9.5.08

A la yugular II

Y, sí, cuando saltan por la apreciación del tipo de cambio saltamos todos! Respuesta II a elemaco
El tema de la productividad impulsada por el crecimiento ya lo trató tavos en el post anterior asique a mi me toca el balance de pagos y el mercado de trabajo.
Resulta llamativo lo que el propio autor menciona los "riesgos" que si uno mira la Converitibilidad más que "riesgos" son hechos históricos facilmente contrastables y plausibles en una economía como la nuestra:
La apreciación del tipo de cambio lleva a problemas en la cuenta corriente, via desestimulo de expo y estimula a las impo. Por otro lado, te jode las cuentas fiscales via caída de las retenciones y el superavit fiscal. Elemaco dice:

"Si la cosa se pone peluda, lo fine-tuneas para arriba y listo. ¿El riesgo? Que impacte en la creación de empleo, situación que, como vimos, no es necesariamente mala si la economía esta generando de más y que puede atenuarse si evitas una apreciación violenta"

Que divertidos los neologismos bloogers! Lo fine-tuneas ! Que facil che! Argentina = economía pequeña, abierta, con tipo de cambio alto y estable. Política de esterilización para que no se sobre-expanda la oferta monetaria. Creo que el "fine tunning" en nuestras economías son jodidos. Digo, ¿que te hace pensar que una apreciación del tipo de cambio no lleve a una ondanada de entrada de especulativa de dolares que implique una apreciación del tipo de cambio mucho mayor? Siendo más explicito. Ante una apreciación del tipo de cambio probablemente entren capitales externos que esperan una apreaciación del tipo de cambio mayor. La propia entrada de dolares puede producir un exceso de oferta en el mercado de divisas y una apreaciacion del tipo de cambio. Profecia autocumplida le dicen. Querés hacer fine-tunning? OK. El BCRA sale a contrarrestar el exceso de oferta comprando dolares, aumenta la cantidad de dinero interna, más necesidad de esterilizar! Que lindo, ponemos más tensa la política de esterilización del BCRA!!!

(Nota: La propia apreciación del tipo de cambio impacta directamente en la ecuación de sostenibilidad de la política, en tanto el rendimiento relativo reservas internacionales/Lebacs es menor, ver Frenkel ("La sostenibilidad de la política de esterilización")

No olvidemos que en una economía como la nuestra los movimientos de capitales resultan en shocks muy grandes y existe una dependencia externa muy fuerte. Como corolario, si querés apreciar el tipo de cambio con "fine-tunning" tendrás que poner controles de capitales o algo parecido.

Siguiendo con esta linea, la restricción externa al crecimiento fue una característica distintiva de nuestra economía hasta que se mantuvo el TCR alto. El superavit externo no está para usarlo cuando apreciemos el TCR para parar la inflación, sino que sirve como señal y como elemento de proteccion ante las crisis internacionales, como la de EEUU...

Para no aburrirlos, una respecto al mercado de trabajo. Elemaco menciona que podés tener un problema con la creación de empleo, pero eso no importa porque para solucionar los problemas del mercado de trabajo hoy no hace falta expandir el empleo sino políticas micro. Razonable, graficos, data, todo bien pero faltan mediaciones:

- El empleo se expande porque crece la economía y crece la inversión acelerando al primero. Si el TCR se aprecia, probablemente corto plazo tengas una expansión de no transables pero en el largo quebraste casi toda la industria. Asique, chau ganancias empleo, chau crecimiento sostenible!

- El impacto del TCR sobre el empleo es fuerte. La tasa de desempleo bajó mucho en este tiempo, hasta cerca del 7%. Entonces los problemas están en los jóvenes y población más excluida, para los cuales los planes sociales y políticas de empleo joven, capacitacion, etc ayudan mucho. De acuerdo. Sin embargo, el sector informal es muy grande todavía en argentina y no sólo está compuesto por ese sector que mencionas. Además, el impulso del empleo lleva a que los trabajadores puedan reclamar mejores condiciones de trabajo, las cuales muchas veces están vinculados a aportes a la seguridad social, etc (empleo en negro).

- "Wage curve". Al caer el desempleo, los trabajadores pueden mejorar sus perspectivas de ingreso puesto que en el momento de la negociación se paran con más "poder". Claro está que el poder de sindicalización juega un rol importante, como todos sabemos, pero esta relación está relación desempleo-salarios parece comprobarse en Argentina y otros países de América Latina. Asique no nos olvidemos, probablemente los riesgos de apreciación pueden llevar a que caída el empleo y por lo tanto el salario real via poder de negoaciación.

En síntesis, la política anti-inflacionaria via apreciación del tipo de cambio es la salida más facil a corto plazo. Sube el salario en dólares, se disciplina a los transables y se para la puja distributiva. Todos contentos. Después de un tiempo, cae el crecimiento del PIB, problemas con la cuenta corriente, problemas fiscales y desaceleración del crecimiento del empleo hasta una caída. La historia del impacto del TCR apreciado en Argentina y América Latina apoya lo dicho.

En este sentido, la política antiinflacionaria tiene que estar orientada al uso de otras herramientas como las retenciones, la coordinacion de expectativas y el uso del aparato del Estado a fin de manejar la puja distributiva. Esta última es una característica intrínseca a una estructura económica y social como la Argentina, que se tensa cuando la economía entra en expansión. No se debe aniliquilar con apreciación del TCR el problema de la puja distributiva, sino manejarlo con una política antiinflacionaria.

Nada más, espero no haberlos aburrido...

8.5.08

A la yugular

Elemaco compró y confiesa: quiere apreciación del tipo de cambio real.

Tiene buenas intenciones, quiere que crezca la economía para mejorar el salario real. Para eso dice que la apreciación cambiaria lleva a mayores niveles de inversión y mayores incrementos de productividad. Esto porque el tipo de cambio alto incentiva las actividades de bajo nivel de productividad [a las que llama muertos vivos].

Algo así se desprende de su post. Muy lindo, pero tiene un pequeñito problema, la empiria.
Si todo fuera como nos cuenta, deberían darse por lo menos dos cosas:
1) En el período de tipo de cambio más bajo debería haber más inversión
2) En el período de tipo de cambio más bajo debería haber mayores incrementos de productividad.

Convengamos en que si la mayor inversión y los mayores incrementos de productividad se dan con el tipo de cambio alto, hay mucho más margen para que se incremente el salario real con tc alto. Bah, salvo que alguien no esté de acuerdo en que, por lo menos en el mediano/largo plazo, los incrementos de productividad marcan un techo a las subas de salario [el otro factor es la redistribución del ingreso, claro está].

Vayamos por el punto número 1: la inversión.
Para eso agarramos el último informe del CESPA, "La actividad productiva en 2007. Un crecimiento que se consolida en distintos ámbitos" [lo pueden bajar de acá].

Pasemos rápido cosas que a esta altura del partido ya ni deberíamos discutir.
La inversión, medida en precios constantes o corrientes, está muy por encima del promedio de la Convertibilidad y también por encima de sus máximos. Y el motor que arrastra el veloz crecimiento de la inversión es el equipo durable de producción. Los fierros, como diría nuestro agroblogger.

Como se dice en el informe del CESPA, "el avance de la inversión en maquinaria debe destacarse. Como se señala en el Gráfico 5 [el que está acá abajo], la inversión en maquinaria y equipo durables de producción (es decir, sin transporte) en 2007 creció 21,9% en valores absolutos y el monto alcanzado supera en forma notable todos los previos hasta colocarse 40 % por encima del máximo de 1998 y más de 50% sobre el promedio de los mejores años de la convertibilidad".

Después uno de la CEPAL. La tasa de inversión es la más alta de las últimas tres décadas. Y la privada supera el 20% por primera vez desde 1960.
Queda claro el punto 1? El período de tipo de cambio alto tiene tasas de inversión mucho más altas que las del período de tipo de cambio bajo. Son las tasas más altas desde el fin de la ISI [en la dictadura hubo mucha obra pública y generó un pico, pero en seguida se derrumbó].

Vayamos al punto 2. La productividad.
Para eso recurrimos a los datos industriales, que calculan la productividad por hora trabajada. Pongo acá las variaciones en el período 1991-2007.
Si se fijan, hay un claro patrón que parece mantenerse tanto en la Convertibilidad como ahora. Tras las crisis [1990 era un año de piso del producto industrial, como 2002, tal cual mostramos acá], la productividad sube mucho, pega un salto en los períodos de recuperación del nivel de actividad. Después crece más lento.
Si calculan el incremento de productividad en todo el período de crecimiento de la Convertibilidad, 1990-1998 da 5,6% promedio anual. Durante 2002-2007, el crecimiento promedio anual es de 6,9%.
Si deciden sacar los primeros años de rebote de actividad, hacemos de nuevo los cálculos. 1992-1998 al 4,1% anual. 2004-2007 al 5,1% anual.

Conclusión del punto 2: la productividad crece ahora más rápido que durante la Convertibilidad, por lo menos en la industria [no hay datos de servicios].
Eso de que el tipo de cambio alto, como incentiva las actividades intensivas en mano de obra, es una mala elección para conseguir un rápido incremento de la productividad queda refutado por la evidencia empírica.

Me parece que hay que pensar que el precio relativo capital/trabajo no es el único factor que influye sobre la inversión y sobre los incrementos de productividad. Un elemento fundamental es la demanda [como dirían seguramente Fiorito y Amico], el mantenimiento de un alto nivel de capacidad utilizada en un contexto de demanda creciente que lleva a las empresas a invertir, a incrementar su stock de capital, haciendo de esa forma más productivos a los trabajadores. Y la posibilidad de acaparar mayor parte del mercado interno y poder competir en el exterior genera un estímulo de demanda importante en este modelo.

Por lo tanto, si lo que necesitamos ahora no es tanto bajar crear empleo sino elevar la productividad para darle margen al salario real para que crezca, diría que el camino actual parece más adecuado al de la apreciación real. Bah, el del tipo de cambio alto. Ya no se sabe bien si ese es el "camino actual".
Hay, sin duda alguna, mucho [muchísimo!] para discutir de sintonía fina, para mejorar las políticas actuales. Pero la apreciación del tipo de cambio como medio para incrementar la productividad y elevar los salarios reales parece bastante errado. Y si no me creen a mí leanlo a Rodrik!

7.5.08

Vestiduras rasgadas

Me pasaron hace unos días un muy interesante informe sobre el manejo que se hace del INDEC. Paso a citar algunos puntos más que interesantes. Perdonen que lo haga extenso, pero el material es muy bueno, describe perfectamente los manejos, vale la pena tomarse un rato para leerlo.

“La concentración de poder, la no-comunicación y la transmisión oral de órdenes, la falta de transparencia en la gestión administrativa y el nepotismo son características del modelo de gestión que implementó, y que ha perjudicado el desarrollo y difusión de la estadística oficial favoreciendo el manejo discrecional de los recursos públicos.”

“Existiendo en la estructura del INDEC una Dirección General de Administración, se constituyó una “Subdirección de Administración”, no subordinada a la primera, que respondía a la Dirección del INDEC directamente… El manejo casi personalizado de estos procedimientos generó una zona gris, poco transparente, que fue visualizada por gran parte de la institución como un mecanismo que tenía la posibilidad de haber dado lugar a desvíos de fondos hacia fines distintos a los preestablecidos.”

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6.5.08

De floresta

salió el nuevo campeón



5.5.08

Vale la pena intentarlo antes de suicidarse con la receta ortodoxa

Frío/calor

Por Alejandro Fiorito y Fabian Amico *

La inflación creciente es un problema real. Afecta los salarios, aumenta los niveles de pobreza, deteriora la competitividad del tipo de cambio y puede terminar por frenar el crecimiento en el futuro. Si no hay correcciones de parte del Gobierno, estos problemas pueden dar oxígeno a las propuestas antiinflacionarias ortodoxas. El tema de la nula credibilidad del índice del Indec es, efectivamente, parte del problema. Merced a la inacción del Gobierno, la ortodoxia económica y los medios de comunicación van instalando, subrepticia o abiertamente, la sensación de que el modelo ya fracasó y que el país se hallaría casi en bancarrota. En esa línea el establishment empresario-financiero-mediático se encolumna tras una sola consigna: enfriar la economía.

¿Por qué enfriar? El argumento sería más o menos así: habría un gobierno irresponsable y populista que estaría estimulando la demanda mediante la suba del gasto público, los aumentos de salarios y jubilaciones, y los gravosos y distorsionantes subsidios. Esa mayor demanda superaría la capacidad de oferta. Habría entonces un exceso de gasto (público y privado) presionando sobre un mismo nivel de producción. Resultado: suben los precios. Así, el remedio es sencillo: se enfría la economía (se reduce el nivel de gasto) hasta que la demanda y la oferta se equilibren. Eso frenaría la inflación. Para eso hace falta que el Gobierno deje de gastar a discreción. Pero eso no es todo. También debe terminar esta política de controles de precios, subsidios, regulaciones y prohibiciones de exportación. Es decir, la recuperación de la “confianza” permitiría, a su vez, aumentar la oferta.

El argumento que está en el fondo de esta medicina es que la demanda se adapta a la capacidad de producción, una visión que extrañamente presupone que la economía habitualmente se encuentra en un nivel de pleno empleo de los recursos, haciendo rediviva la famosa Ley de Say. A propósito, con tanto keynesiano yendo y viniendo al ritmo de la moda, convendría retener que en 1936 fue Keynes quien cuestionó esa noción de pleno empleo, instaurando el principio de la demanda efectiva como determinante central del nivel de actividad y de empleo.

Desde entonces corrió agua bajo el puente y surgieron nuevos aportes en el pensamiento heterodoxo. Algunos desarrollaron el principio de la demanda efectiva en el largo plazo, como resorte fundamental para explicar por qué crecen las economías, saliéndose de la matriz ortodoxa (“ofertista”) dominante. En suma, las economías capitalistas crecen estimuladas por la demanda y dejan de crecer y languidecen cuando se cortan los estímulos a la demanda o éstos son insuficientes. En suma, los empresarios ajustan la producción y la inversión al tamaño del mercado (la demanda). Y con ello, aumentan o reducen el empleo.

Más allá de la voluntad o de los motivos que guiaron la acción del gobierno desde 2003, el hecho es que en el último lustro los diversos estímulos a la demanda dieron por resultado las tasas más altas de crecimiento del Producto de los últimos treinta años, junto con fuertes alzas del consumo y la inversión. A los ojos de la ortodoxia (y de cierta heterodoxia colonizada) esto es un enigma indescifrable. Pero sin las anteojeras del ofertismo dominante no es tan extraño. Ante un mercado en alza, por aumento de la demanda, los empresarios venden más y hacen mejores negocios. Luego, cuando colman la capacidad de producción de sus fábricas, si sigue existiendo más demanda, terminan realizando nuevas inversiones y ampliando la capacidad productiva. Lo hacen porque es negocio. Y si ellos no lo hacen, otros lo harán. En suma, el crecimiento liderado por la demanda explica coherentemente cualquier proceso de crecimiento. Y esto es así no solamente cuando se está al inicio de una recuperación –como fue en los comienzos de la gestión Kirchner–, sino también en estos momentos, donde el retorno de la inflación hace perder una guía afín a muchos sedicentes heterodoxos.

Pueden existir –y es normal que ocurra– cuellos de botella sectoriales, pueden incluso temporalmente darse subas de precios, pero la persistencia de los estímulos a la demanda fungirán de acicate para una mayor inversión. Claro, surge la duda: ¿no puede haber inflación si hay “mucha” demanda? Sí. Sería el caso en el que la demanda creciera tan rápido que excediera persistentemente la capacidad de producción. Pero hoy la capacidad instalada en la industria se ubica, en promedio, en 72 por ciento. No hay razones para inflación por exceso de demanda y, por ende, no parecen justificados los llamados a enfriar la economía. Si el objetivo es que aumente la inversión (para aumentar la capacidad de oferta), el acicate a la demanda debe persistir y no decaer. Dicho en otros términos, si los empresarios hoy usan en promedio un 72 por ciento de la capacidad instalada y mañana, enfriamiento mediante (por ejemplo, mediante la reducción del gasto público o la suba de tasas), pasan a usar el 60 por ciento de esa capacidad, ¿por qué habrían de invertir ante un mercado que se retrae? La demanda efectiva trae consigo efectos multiplicadores (del gasto) y aceleradores (de la inversión) que también juegan “hacia la baja” cuando el impulso a tal demanda es puesto en reversa. Por estos motivos, las razones de la inflación deberían buscarse en otra parte. Por ello, una vez aplicada la medicina del enfriamiento, en vez de caer del 9 al 5 por ciento de crecimiento del PBI, lo más probable es que “sigamos de largo y caigamos más abajo”. Con el agravante de que si el diagnóstico de la inflación arriba esbozado fuera incorrecto (y es incorrecto) estaríamos en el peor de los mundos: estanflación.

En esta coyuntura buena parte de la inflación proviene del alza de precio de los alimentos a nivel internacional (inflación importada), aumento que se traslada al mercado interno de acuerdo con las condiciones de producción (productividad, rentabilidad) del agro y de la fuerza relativa que tenga el sector agropecuario para hacer ese traslado (parte de este asunto está, como se sabe, en discusión). Luego, al aumentar los precios de los alimentos en un contexto donde los salarios ya venían retrasados, los reclamos por alza de sueldos –característicos de una fase expansiva–- tarde o temprano prosperan generando una puja distributiva con los empresarios industriales, y transformando las subas de precios sectoriales (alimentos) en inflación por vía de mayores costos.

En este contexto comienzan a abundar los discursos técnicos, supuestamente desprovistos de ideología, aconsejando una desaceleración del consumo como forma de frenar la presión inflacionaria. Se sugiere el recorte o anulación de los subsidios bajo el pueril argumento de que benefician a los más ricos. Pero de hecho conduciría al aumento de tarifas para todo el mundo (¿o un asalariado que vive en Colegiales o Villa Crespo es rico?) y por ende a una reducción del consumo. Si lo que se buscara fuera en verdad un descenso del consumo “desenfrenado”, hay maneras alternativas más rápidas de alcanzarlo, por ejemplo, con un aumento sustancial (prohibitivo, si así lo desean) de los impuestos a los bienes de lujo, como autos importados, construcción residencial.

¿A qué apuntan esos discursos técnicos? Apuntan a detener la fase expansiva del ciclo argentino porque, a los ojos del establishment, el crecimiento genera “desorden” y “desequilibrio”, y porque significa, tarde o temprano, el retorno de un actor molesto: los asalariados y sus demandas. Con alto desempleo y marginalidad, la capacidad de negociación de los asalariados es muy baja. La desocupación disciplina de un modo impersonal los reclamos salariales. En cambio, con una expansión económica persistente, los trabajadores se fortalecen, la espada disciplinadora del desempleo ya no resulta tan efectiva. Se entabla así una batalla (larvada o abierta) por el ingreso.

Al margen de cuál sea el resultado final de esa batalla, el establishment no está dispuesto a esperar el resultado y apunta a abortar antes el proceso. Ahí adquieren verdadero significado las tesis de enfriar la economía: si la economía crece estimulada por la demanda (o sea por el gasto), la reducción del gasto y el control de la demanda conducen a menores niveles de producción. Poco a poco, esa política de enfriamiento empieza a generar desempleo (¿por qué mantener trabajadores empleados cuando la producción se contrae?). Con el desempleo creciente reaparece la espada disciplinadora. La puja distributiva cede; la “confianza” y la “tranquilidad” renacen.

El economista polaco Michal Kaleki sostenía que los empresarios se oponen a ciertas intervenciones estatales aun cuando pudieran beneficiarse de ellas. Aunque ganen más, la ausencia prolongada de desempleo conduce lentamente al crecimiento de las demandas salariales y a las tensiones políticas. Su olfato les dice que el pleno empleo duradero es algo artificial y que el desempleo constituye una parte natural del sistema capitalista normal (¿se acuerdan de la tasa natural de desempleo?).

Obviamente, no es de buen gusto confesar el objetivo real perseguido con la tesis del enfriamiento en los marcos formales de una democracia (aunque ocasionalmente hay algunos desprejuiciados que lo hacen). También hay muchos bienintencionados confundidos. Debe registrarse, sin embargo, que ese desempleo inducido como herramienta disciplinadora implica una considerable –y evitable– pérdida de capacidad potencial de producción futura. Ya se vivió eso con la convertibilidad.

Si la puja distributiva y especialmente la suba fenomenal de precios de las commodities son los núcleos duros de la inflación, entonces el desafío reside, precisamente, en anudar una política de ingresos y un plan de desarrollo que coordinen hacia la baja las presiones inflacionarias provenientes por el lado externo y por los mayores costos. Por supuesto, nada es fácil y la vida es dura. Pero vale la pena intentarlo antes de suicidarse con la receta ortodoxa.


PD: lindo el cambio de viceministro, no?

2.5.08

¿Stagflación?

En marzo hubo una fuerte reversión de las expectativas. El miércoles me mostraron el último informe del Observatorio Pyme donde se veía como cada vez son menos los que piensan que este es un buen momento para invertir. Todo muy influenciado por el lockout agropecuario que, como sabemos, encima generó una escalada inflacionaria aún mayor.
A eso le sumás que el salario real sigue estancado o cayendo, que mientras la inflación es de 25% [o alrededores], la CGT firma paritarias que con suerte empatan ese mismo nivel.
Todo anunciando la desaceleración.

Pero ahí viene Ferreres y te dice que la inversión creció 21%. Como dice Coek, la construcción al 10% y el equipo durable al 36%.

Hagamos un pequeño ejercicio mental. Supongamos que las expo, que crecieron al 9% el año pasado [según cuentas nacionales, en precios constantes], pasan a crecer al 8% [ritmo de cantidades del primer trimestre del 2008, mayor al del primer trimestre 2007]. Si la inversión mantiene este ritmo de expansión, difícilmente la economía se aleje del crecimiento del 8%.
Por qué digo esto? Con las expo al 8% y la inversión al 21%, un consumo estancado en el nivel del cuarto trimestre del 2007 asegura una expansión de la demanda agregada del 9,5%, parecida a la de los últimos años.

En otras palabras, aunque el consumo se desacelere, si las exportaciones y la inversión no aflojan el crecimiento va a seguir siendo alto.
De todas maneras, si la desaceleración del consumo es muy grande, debería esperarse que la inversión reaccione también creciendo menos. Pero por ahora no viene pasando.
A esto sumale que aunque la economía se estanque totalmente en el nivel de diciembre 2007 teníamos asegurado un crecimiento del 4,3% y cerrás el panorama.

Las perspectivas de la economía argentina están cada vez más sombrías. La inflación te está carcomiendo las bases del modelo. Pero todavía no parece darle el gusto a lilita [que encima anda diciendo estas cosas]. Por lo menos no por ahora. Las cosas tienen que empeorar todavía más para que este año no sea otro de veloz crecimiento del producto.