
PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN AGRARIA ARGENTINA
Me dirijo a Ud., porque ha sido Ud. el que ha despertado 'Lo Peor'. Tal vez se pregunte lo peor de qué, pero no es lo peor de nada, sino simplemente 'Lo Peor', a secas. Tal vez Ud. insista y vuelva a preguntar. Como lo supongo un hombre diferente al chacarero que Ud, idealiza, ese gringo medio bruto y bonachón que trabaja la tierra de sol a sol, supongo que conocerá una vieja película del inolvidable Ingmar Bergman, me refiero -por supuesto- a 'El huevo de la serpiente'. Como tal vez me diga que no, que me equivoco, que Ud. es así, tal cual se declaró en el discurso del acto de Rosario, un chacarero unido sanguíneamente a su tierra, un hombre heredero de Don Segundo Sombra más que de Martín Fierro, un hombre que vive en un campo metafísico y no en una tierra feroz, donde las peores desigualdades persisten resistentes al paso del tiempo y las leyes, como tal vez Ud. sea todo eso, le voy a recomendar que la vea y reflexione sobre sus dichos, y tal vez comprenda a qué me refiero con 'Lo Peor'.
Yo supuse que esta carta la podría escribir a otro remitente, tal vez a Miguens, o a Llambías, sus actuales socios, pero no, en ellos es algo natural y se cuidan muy bien de ocultarlo, pero Ud. no, Ud., que en definitiva pertenece a la clase media, dejó salir en su discurso de Rosario, lo peor de la clase media, esa ideología acomodaticia que se horroriza cuando el espejo le devuelve la imagen del trabajador y sueña, con los ojos abiertos y cerrados, en verse reflejado en el espejo de los de arriba.
A esta altura, seguramente Ud. pensará que esta carta es un agravio, y tal vez no se equivoque, permítame al menos, que no sea un agravio gratuito y que justifique lo que estoy escribiendo.
Suponiendo que Ud. insista en que no ha visto ni verá la película de Bergman, y por lo tanto continúa sin entender a qué me refiero con lo peor, permítame que le diga que lo peor son todas esas manifestaciones que tienen que ver con el racismo y Ud. las ha despertado en el discurso de Rosario, y ha utilizado las palabras justas para que fueran entendidas por quienes tenían que entenderlas: decir que van a transformar el país en serio, que van a cambiar de modelo, que los Kirchner son un obstáculo, suena a contraseña y le explico por qué, suponiendo que Ud. siga intentando identificarse a ese chacarero bonachón, que no sabe nada de nada.
También dijo, y es por donde voy a empezar a aclararle mi agravio, que Uds, son los hombres de la pampa gringa y que los iban a tener que sacar con los pies para adelante, palabras más palabras menos. Tal vez Ud. lo diga con conocimiento de causa, pero por las dudas quizás deba recordarle que su pampa gringa está manchada de sangre, que para que la pampa sea gringa hubo primero que desalojar al indio, y que precisamente los desalojaron así, llevándoselos con los pies para adelante. Y sabe qué, Señor Buzzi, esa sangre no se lava, esa sangre va a persistir eternamente; pero claro, tal vez Ud. piense que no es responsable, que eso pasó hace mucho tiempo. Le digo que no, que sigue pasando, que todos los días seguirá pasando porque la historia del despojo sigue sucediendo hasta que no haya justicia. Tal vez, Ud. me alegará que es historia antigua; puede ser cierto, desde un cierto punto de vista lo es, pero permítame que le diga que nunca un crimen se transforma en algo natural. Pero si acaso no logro que reaccione y comprenda a qué me refiero con 'Lo Peor', voy a recordarle otra historia, que no es tan antigua y que Ud. por sus años debe conocer muy bien: me refiero a los lock out patronales (igualitos a los de ahora) de 1975, tan poquito tiempo antes del golpe de estado, fogoneado y organizado por sectores civiles ligados al –vaya qué casualidad- campo; o acaso Ud. no recuerda quien era el referente de CRA en ese momento, fue el secretario de agricultura del Gobierno genocida de Viola. Y ya que estoy hablando de CRA, con quien Ud. sueña transformar este país en serio, con quien piensa cambiar de modelo, lo invito a que le pregunte porque qué CRA, después del golpe se acomodó y se olvido de sus socios de piquete y no le dio pudor hundir a los pequeños y medianos productores.
Discúlpeme si lo agravio otra vez, pero Ud. no aprende de la historia y se empeña en estar siempre en el lugar equivocado en el momento equivocado. Si Ud. de verdad quiere cambiar de modelo, mire bien a quien lleva de socios, no vaya a ser que vaya por lana y termine trasquilado. Después no diga que no le avisé y que no sabía. Vea que fácil es ir anudando las palabras. No sabía, fue la frase salvavidas de una gran parte de la clase media para disculparse por haber llevado la calcomanía 'Los argentinos somos derechos y humanos'; también dijeron que no sabían cuando respondieron a la convocatoria del Gordo Muñoz a que manifestaran donde la CIDH recibía la denuncias de violaciones de derechos humanos en 1979. Le recuerdo por si Ud. insiste en que no sabía, que en ese año seguían desapareciendo de a miles. Se lo recuerdo, se lo afirmo, Llambías es socio responsable de todo aquel horror, y sabiendo eso, ¿no le corre un sudor frío por la espalda cuando lo escucha decir que la gente sale a la calle por su dignidad? Qué puede significar la palabra dignidad en boca de Llambías?
Ahora que dije la gente, no quiero olvidarme de 'Lo Peor', porque 'Lo Peor' es la naturalización de que si es negro y pobre no tiene ideas, y Ud. es resposable de que esa idea, que estaba dormida, haya despertado. Si alguien se moviliza a favor del gobierno es un negro vago pagado. En cambio, cuando se movilizan a favor del campo es ' La Gente ' la que sale, con lo cual (disculpe si lo mío es un exceso de academicismo) si la gente sale a defender al campo, quienes apoyan al gobierno no son gente (lógica del tercero excluido suelen decirle). Ahora yo le pregunto, qué clase de gente, pregunta vana porque la respuesta es más que conocida: gente común. Sin embargo, permítame que le diga, que en el cacerolazo del día lunes, yo vi y escuché a mucha gente tirando bombas de estruendo ¿será que la gente común, que se mueve espontáneamente guarda en su placard un stock de bombas de estruendo por las dudas haya desabastecimiento en navidad? La verdad que para eso no tengo respuesta y tal vez Ud. sí, tal vez me pueda decir que no fue tan espontánea la movilización, tal vez pueda Ud. decirme que sí, que hay alguna gente detrás de todo esto, como ese hombre que estaba detrás de De Angelli, me refiero a Julio Mendez, que está procesado por los centros clandestinos de Tandil, foto indigna si la hay, y que la prensa, esa que aboga por la libertad de prensa y de información, se ha ocupado muy bien de no hacer circular (qué diferencia con la trompada de D´Elia que la pasaron hasta el hartazgo, sin hablar de cuando la prensa dijo que D´Elía dijo que iba a matar a los oligarcas y cuando presentó la grabación para demostrar que había dicho todo lo contrario, nadie salió a mostrarlo, qué diferencia no Sr. Eduardo?).
Que los pobres no piensan y son arrastrados como ganado, decir eso, pensar eso, eso es 'Lo Peor'; que sólo 'La gente' que apoya al campo es ' La Gente ', eso es 'Lo Peor'; idealizar al campo e identificarlo con el ser nacional, eso es 'Lo Peor'. Ud. tal vez sepa, pero puede ser que me diga que no, que la 'Liga patriótica' en la década del 20 también hablaba del ser nacional y lo ligaba a la tierra, pero yo le pregunto, Sr. Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, tranqueras adentro, donde de verdad empieza el campo, ¿es tan gringa y bucólica y portadora de ser nacional? ¿No le parece que se está olvidando de algo? ¿No le parece que se olvida del trabajo infantil, que en el campo es una endemia, a pesar de estar prohibido por la ley? ¿No le parece que se olvida de los trabajadores rurales, que son los peores pagos del país y que además no reciben de Uds, (o me va a decir que no sabía) los aportes patronales correspondientes para que tengan jubilación y obra social? Lo que nos lleva a un tema que le diría que no es directamente 'Lo Peor' pero lo roza: la evasión ¿Puede Ud. decir, afirmar, casi gritar como lo hizo en rosario, que no sabe que los productores agrícolas (yo no le sabría decir si son pequeños medianos o grandes, tal vez pueda Ud. desasnarme en la materia) evaden impuestos? ¿Puede Ud. afirmar que desconoce esa maniobra por la cual le hacen firmar a indigentes (qué casualidad, esos mismo que sus acólitos no consideran gente, esos mismo que les parece monstruoso que marchen por el choripán y la coca pero no les parece igual de monstruoso que firmen cartas de porte) los formularios de exportación para evadir las erogaciones que deberían hacer? Ya estallaron dos casos, uno en Chaco, el otro en Río Cuarto, muy cerquita de la cama de la Asesinada Nora Dalmasso, ¿Cuántos más habrá? Pero aunque fuera uno solo, dígame Sr. Presidente de la Federación Agraria Argentina, dígame sin ruborizarse, de qué reglas de juego claras habla, si cada vez que un gobierno saca una ley Uds. se las ingenian para burlarla. Reclamar reglas de juego claras, y violarlas permanentemente, eso forma parte de 'Lo Peor'. Hablar de países serios, previsibles, refiriéndose a los países desarrollados, y ser los principales violadores de cuanta ley pretende normalizar la actividad, eso forma parte de 'Lo Peor' Cuando Ud. Dijo que el chacarero no quería la compensación porque no quería dádivas, no está escondiendo que no aceptan la compensación porque la mayoría no está correctamente inscriptos? Dígame que no, voy a intentar creerle, pero me cuesta sabe, me cuesta porque no entiendo muy bien cómo puede saludar la reforma agraria de Evo Morales y después aliarse con la SRA y con CRA que si estuvieran allá, ya lo hubieran matado al pobre Evo, por pobre, por indio, y por pensar. Dígame cómo Sr. Buzzi, le juro que todavía estoy intentado desentrañar su corte ideológico, y no puedo, y no me sale más que pensar, disculpe mi limitación, que es un clase media progresista, y que como a todo progresista y clase media, no hace falta más que rascarlo un poquito para que el enano fascista que lleva escondido, quizás dormido, se despierte y muestre todo su odio. De eso se trata 'Lo Peor' Sr. Buzzi; de eso se trata 'El huevo de la serpiente' del genial Ingmar Bergman. Se la recomiendo, él lo dice mejor que yo.
Irrespetuosamente, Sergio Campbell
Foto: cortesía de Tomás
30.6.08
CARTA ABIERTA A EDUARDO BUZZI
27.6.08
Corrido por derecha
El kirchnerismo se construyó a sí mismo como un gobierno progresista.
El sostén económico de su legitimidad es claro: la mejora de la distribución del ingreso, en la disminución de la pobreza, en recuperación del salario real, el incremento de las jubilaciones, etc.
Pero no fueron éstas las únicas banderas progresistas que levantó K. Avanzó también sobre distintos actores, en general muy desprestigiados, construyendo su postura en contraposición a estos personajes “del pasado”. Se cargó a la mayoría automática y renovó la Corte Suprema, gritó y luego pagó al FMI, desplantó a Bush cuando trataba de imponer el ALCA, le sacó la ESMA a los milicos y reactivó los juicios.
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26.6.08
25.6.08
Podcasts
Nos acercó la gente de Ieco la noticia de que están presentando sus nuevos podcasts.
Entré y la iniciativa parece muy buena. Ya tienen los primeros dos, con una entrevista al presidente de Mercedes Benz en Argentina, Matthias Barth, y un interesante análisis del rol de la IED que hace Nestor Restivo.
Les dejo el feed.
http://feeds.feedburner.com
Además lo puse en la barra lateral del blog, en donde están las noticias económicas de los distintos diarios. Haciendo click ahí puede escuchar directamente las dos primeras entrevistas.
Muy interesante esta tendencia a la creación de contenidos en la web. Hay pocos lugares donde se puedan escuchar entrevistas de cierta duración y profundidad. Por supuesto, uno de ellos es Artepolítica, que tuvo su debut con la videoentrevista a Ricardo Forster.
24.6.08
A batalha de todos nós na Argentina
Luiz Carlos Bresser-Pereira
Folha de S.Paulo, 16.6.2008
O governo argentino está enfrentando há três meses uma batalha decisiva não apenas para o seu próprio desenvolvimento econômico mas para o de todos os países latino-americanos que ainda não compreenderam que a doença holandesa não neutralizada é o mais grave obstáculo econômico que enfrentam.
A retenção variável sobre as exportações, existente na Argentina, é o segredo por trás do fato de que a economia daquele país cresceu, em média, 8,8 por cento ao ano entre 2003 e 2007. Essa retenção duplamente variável -de commodity para commodity e conforme a variação do preço internacional do bem- desloca a curva de oferta desses bens para cima na proporção da gravidade da doença holandesa que esse bem causa.
Torna, assim, não lucrativa a exportação do bem a uma taxa de câmbio menor -o que impede, do lado da oferta, que essa taxa se aprecie. Ao impedir a sobreapreciação do peso, o governo argentino garante, de um lado, a lucratividade dos agricultores, e, de outro, a demanda agregada para investimentos voltados para a produção de bens comercializáveis (que podem ser exportados ou importados) e, assim, a economia cresce aceleradamente.
Os agricultores argentinos, vítimas de uma ilusão, rejeitam o aumento da retenção sobre a soja para 44 porcento, pensando que são eles que a pagam. Não são. A não ser que os cálculos do governo estejam errados, isso só é aparentemente verdadeiro. Se o governo retirar a retenção desse e dos demais bens que dão origem à doença holandesa, o mercado provocará a apreciação da taxa de câmbio na exata proporção da retenção retirada, e o agricultor nada ganhará sua receita ficará igual à que tinha com a retenção.
Ganharão, no curto prazo, os consumidores argentinos, cujos salários reais crescerão, mas perderá toda a economia argentina, que voltará a crescer a taxas modestas e ficará sujeita a crises do balanço de pagamentos. E, se o governo argentino houvesse criado um fundo de estabilização para os preços agrícolas com o uso de parte dos recursos da retenção, sua eliminação ou redução causaria perda aos próprios agricultores, que voltariam a ficar sujeitos às variações dos preços internacionais das commodities.
Logo, o racional, do ponto de vista econômico, era lutar por esse fundo de estabilização -não pela diminuição da retenção. Sua luta atual só faria sentido se todas as demais retenções fossem mantidas e, em consequência, a taxa de câmbio não se apreciasse, mas, nesse caso, estaríamos diante de um caso clássico de oportunismo ou de comportamento quotfree riderquot.
Se o governo de Cristina Kirchner vencer essa batalha, não estará apenas defendendo o interesse nacional da Argentina. Estará abrindo um caminho para que os países latino-americanos e africanos comecem a racionalmente reconhecer a existência dessa terrível falha de mercado -a doença holandesa- e a neutralizá-la.
Uma falha que tem consequências diferentes dependendo de se o país:
1) ainda não se desindustrializou mas tem condições para isso, desde que neutralize a doença (é o caso de vários países produtores de petróleo) ou 2) já se industrializou mas deixou de neutralizar a doença (é o caso da Argentina e do Brasil). No primeiro caso, o país não se industrializa no segundo, entra em processo gradual de desindustrialização.
http://www.bresserpereira.org.br/view.asp?cod=2730
23.6.08
Risas
Hoy en la tapa de la Revista Fortuna Juan José Aranguren (presidente de Shell), dice...
"Con estas retenciones al sector, o aumentamos los precios o nos quedamos sin combustible."
"Nos están expropiando la renta".
Aplausos para Juan José!!!
Querido, esa renta que considerás te están expropiando tan sólo está volviendo a las manos de las que nunca se tendría que haber ido.
Y si el precio de corte está en 42 dólares (con un costo que llega a cuanto? 10? 20?), eso tan sólo quiere decir que todavía se están quedando con más renta de la que deberían. Ya iremos por más. [No por más retenciones, sino por el petróleo en manos de una empresa pública].
América Latina: Medios de Comunicación y Política
Cuando lanzamos Artepolítica.com, hace un par de meses, decíamos en nuestro Manifiesto: “Creemos que la política no es el arte de lo posible, sino el arte de descubrir, inventar, juntos, lo posible. Creemos que la política debe ser reivindicada, estudiada, pensada y practicada, porque la alternativa a la organización política es la dominación, ya sea violenta o tecnocrática”.
Bueno: en eso estamos. Pasamos de una primera etapa de posteos a intentar algunas entrevistas y generación de contenidos. Luego lanzamos la Comunidad, abriendo el espacio a todos aquellos “interesados en la política, la economía, el periodismo y toda aquella disciplina que opere, constituya y modifique la esfera pública”.
Hoy nos jugamos con un nuevo desafío: comenzar a organizar actividades públicas por fuera de la blogosfera.
En este caso, y en conjunto con el Centro Cultural Caras y Caretas, proponemos una Conferencia sobre un tema que nos desvela: la conflictiva, estrecha y cambiante relación entre la política y los medios de comunicación en América Latina.
Contaremos con expositores de lujo: el periodista Mario Wainfeld, que no necesita presentación para ninguno de nosotros pero al cual reconocemos y agradecemos por ser el principal impulsor en los medios tradicionales de lo que se está produciendo y debatiendo en la blogosfera. Sergio Fernández Novoa, quien viene de ser el Coordinador General del Comfer y acaba de ser designado como Vicepresidente de Telam, profundo conocedor del actual debate sobre la necesidad de una nueva Ley de Medios. Y la frutilla del postre: el Alcalde Mayor de la ciudad de Caracas, el profesor Juan Barreto. Que además de alcalde bolivariano es periodista, licenciado en Comunicación y Sociología y doctorado en Ciencias Sociales. Un compañero de la política y de los medios, en síntesis.
Sabemos que el debate y las reflexiones van a ser interesantes y motivadoras. Y también sabemos que ustedes son parte de Artepolitica. Así que, todo esto, además de una invitación especial, es un nuevo espacio creado por y para todos los miembros de la Comunidad, los blogueros amigos, los comentaristas y los lectores.
Jueves 26, 19 horas. Venezuela 330. Los esperamos.20.6.08
Sobre la locura y lo ridículo…
Argentina en su encrucijada histórica? Una vez más? Andaba todo bien, la economía creciendo, el desempleo cayendo, una macroeconomía sostenible como nunca en su historia, y... medida de política económica, y conflicto de tres meses que no pudo resolverse hasta el momento. Ante esto, varias coberturas de los diarios más importantes continúan dramatizando, como en la crisis del 2001, desde situaciones individuales. Ejemplos de esto son las notas sobre la familia de un dirigente agropecuario, todo campechano, y la referida al prontuario del guardaespaldas de un personaje del Ministerio de Economía (raro que no se hacía referencia a la dureza del piquetero, a su intransigencia a la hora de obstaculizar el tránsito marino en Buquebus y el terrestre en una ruta nacional, no?). Poco queda sobre lo macro, poco queda sobre los cambios en el conjunto de la sociedad.
Por otro lado, tenemos periodistas que parecen atónitos y hasta ofendidos por la forma de manejar el conflicto por las partes. Aparecen elementos como la “locura” o lo “ridículo”. Sin embargo, en esos análisis, éstos aparecen siempre vinculados al gobierno. Poco se habla de la pobreza de la representación de los sectores agropecuarios y de su impresionante intransigencia en sus planteos. Cuantos sectores plantean sus reclamos de una forma tan fuerte? Será tan facil resolver un conflicto así? La forma de resolverlo es dar atrás con la medida y regalarles la renta? Por otro lado, será que hay una cierta plataforma para que sus planteos tengan un eco mucho más intenso en la sociedad que los reclamos de los piqueteros pobres? Por qué la clase media y los medios de comunicación se movilizan tanto por un impuesto que, justo o no, impacta (nadie lo duda) sobre el sector más rico de sociedad argentina? Por qué se pedían a gritos palos para los piqueteros que cortaban el microcentro y se soporta y apoya el paro de los piqueteros que cortan las rutas nacionales? Será que muchos de los consumidores de noticias no quieren volver a escuchar que se pueden volver pobres y quieren mirar lo lindo que es tener una 4x4 y vivir con $10.000 por mes? Que vende más?
Pará, pará. No todo es negro. Hay una vuelta a la discusión sobre las funciones del Estado y sus herramientas de intervención. Estoy de acuerdo con el establecimiento de las retenciones, pero pareciera que es mejor hablar de las intervenciones de D´Elia y de los agravios de la presidenta a los dirigentes del campo que de las cuestiones donde el gobierno tiene razón. Falta sincerarse. N. Kirchner dice muchas cosas en las que uno puede o no estar de acuerdo, pero cortar las rutas nacionales es antidemocrático. ¿Se habla en los principales canales de ese tema? ¿o se prefiere titular que la presidenta atacó nuevamente al campo?
Me parece que poniendo distintos énfasis a una noticia puede llegar de una forma u otra. Me parece que ignorar que el conflicto del campo, con todas las dimensiones que mostró hasta el momento, sigue tratándose de quién financia el Estado, o sea, quien gana y quien pierde con el establecimiento de un impuesto. Para hacer periodismo independiente y analizar las acciones de un gobierno hay que mostrar las noticias tal cual aparecen y reconocer aciertos y criticar errores. Si se elije hacer énfasis en ciertos aspectos de las noticias, en este caso de los errores del gobierno, hay que hacerse cargo de a quién se beneficia y plantear alguna propuesta superadora al problema. En ese sentido, se dice que hay que “hacer las cosas bien”? Que es “hacer las cosas bien”?
Planteo la duda.
Me parece que parte del “hacer las cosas bien” es no dejarse pisotear por el sector más rico de la sociedad ni tampoco decir que se está preparando un golpe de estado y decir que hay que armar a la gente. Tal vez en algunos de estos puntos estará la solución. Pues hablemos de esto y no de las formas. Seguramente será más constructivo y contribuirá a mejorar la sociedad en la que vivimos…
PD: Que linda la coherencia de quien llama a la paz!
19.6.08
Historiografía
Ir a la plaza?
Hay gente que se va a avergonzar de estar en ciertas companías en la plaza, sin duda. Pero que sabe - y explica - por qué va. Y le pone el cuerpo.
17.6.08
Por qué vamos a la plaza (Espacio Carta Abierta)
Hoy (miércoles) a las 15 nos concentramos en Avenida de Mayo y Perú, en defensa de la democracia y en reclamo de mayor distribución de la riqueza y participación popular.
Lo haremos desde nuestra propia identidad y sin ahorrar críticas al Poder Ejecutivo Nacional, pero en respaldo de la institucionalidad democrática y de las medidas progresivas que enfurecieron a una nueva derecha que usa la retórica del diálogo y el consenso y se envuelve en los símbolos nacionales mientras pretende imponer por la fuerza del lockout y el desabastecimiento una política distinta a la que la mayoría del pueblo votó hace pocos meses y en defensa de sus ganancias extraordinarias. Ante cualquier nuevo aumento de los precios internacionales de alimentos y materias primas agropecuarias, las retenciones móviles son la única defensa de la mesa popular.
Somos miembros de organizaciones sindicales como la CTA, CTERA, la Unión Obrera Metalúrgica; de derechos humanos como el CELS, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos; de movimientos como Tupac Amaru y Patria Grande; de entidades de pequeños empresarios, como la Asamblea de PYMES y el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos; economistas que forman parte del Plan Fénix; decanos y profesores universitarios, científicos e investigadores; sacerdotes en opción por los pobres; dirigentes políticos que demostramos la posibilidad de construir alternativas populares sin clientelas ni aparatos; intelectuales y artistas integrantes del espacio Carta Abierta y ciudadanos sin militancia partidaria ni institucional.
No formamos parte del gobierno. Objetamos la destrucción del INDEC y la construcción del tren bala, la negativa a reconocer la personería de la CTA y la alianza con sectores empresarios que fueron socios de los gobiernos neoliberales. No nos sentimos representados por el repliegue oficial sobre estructuras políticas y sindicales obsoletas.
Pero la restauración conservadora en marcha, con el impulso de un sector de la izquierda que imagina protagonizar una revolución agraria, no cuestiona los defectos sino los aciertos del gobierno, al que intenta imponerle sus intereses económicos por encima del interés general, sin reparar en costos ni en métodos. Cuestiona la reconstrucción de la autoridad del Estado luego del colapso de 2002, el saneamiento de la Corte Suprema de Justicia, el juicio a los responsables del Estado terrorista, el drástico descenso de la desocupación, la actualización de los ingresos de jubilados y pensionados, el establecimiento de un haber para las personas mayores de 70 años que no tenían ninguno, el aumento del presupuesto educativo, la creación de un ministerio de ciencia y tecnología, la política exterior independiente, en asociación con los gobiernos democráticos de Sudamérica. No busca un avance sino un salto atrás.
Contra toda evidencia se acusa de autoritario y soberbio al primer gobierno que ha prohibido el uso de armas de fuego en el control de manifestaciones y se moteja de represión violenta al desalojo con guantes de seda de la ruta del MERCOSUR, por la que desde hace tres meses no se permite el tránsito de mercaderías, obligando a tirar millones de litros de leche y toneladas de frutas y verduras. De ese clima deslegitimador, parecido al que minó la presidencia de Arturo Illia, participan en forma tan entusiasta como irreflexiva sectores de las clases medias urbanas influidos por la cobertura tendenciosa de diarios y canales de televisión temerosos de que se democratice la comunicación de masas.
De esta crisis, no menos grave porque se la niegue, sólo se sale con más democracia y más distribución de la riqueza. Para ello se impone una reforma impositiva integral, que grave a todos los sectores que en estos años han tenido beneficios extraordinarios, como la especulación financiera, la minería y la pesca. Sin esos recursos no hay forma de atacar los altos niveles de hambre y exclusión, intolerables en uno de los grandes productores de alimentos del mundo.
Ésa es la voz propia con la que hoy iremos a la Plaza de Mayo, en defensa del valioso trayecto recorrido desde mayo de 2003 y en demanda de su profundización, con mayor calidad institucional y con participación popular.
Hugo Yasky, Martín Sabbatella, Horacio Verbitsky, Laura Conte, Hugo Canon, Juan Gelman, Adrián Paenza, Eduardo de la Serna (Movimiento Carlos Mugica, de sacerdotes en opcion por los pobres), Abraham Gak, Juan Pablo Paz, Alberto Kornblihtt, Carlos Heller, Horacio González, Nicolás Casullo, Lilia Ferreyra, Ana Cacopardo.
11.6.08
¿Confiscatorias?
Para no dudar ni un instante: Es un absurdo que las retenciones son confiscatorias.
Ahora que se judicializó el tema de las retenciones, conviene dejar muy en claro que los derechos a las exportaciones no son impuestos. Son el ejercicio del monopolio estatal sobre las relaciones económicas internacionales, monopolio legitimo por definición propia del Estado-nación.
Así es que, en el ejercicio de este monopolio, el Estado segmenta el mercado de divisas imponiendo dos precios y utiliza las retenciones como instrumento. Desde el 2002, en Argentina hay al menos dos tipo de cambio: uno para exportaciones agropecuarias y otro para el resto (hay más, pero no viene al caso).
La distorsión de precios es una de las formas más extendidas de intervención del Estado y, por lo tanto, una de las formas más extendidas de hacer política económica. En este caso, distorsiona generando un tipo de cambio alto y distorsiona, en sentido contrario, cuando aplica retenciones.
Es un absurdo sostener que esto es confiscatorio. El porcentaje que surge de la distorsión del 40% generada por las retencioens nada tiene que ver con la tasa del impuesto a las ganancias. La única coincidencia es que en los dos casos se mide como porcentaje, nada más. Además, el 40% es la magnitud de una de las distorsiones. Distorsión que deber ser netada de la distorsión del tipo de cambio (de un 20% supongamos). Así que la distorsión con suerte es del 20%. Y esto sin entrar a considerar que este 20% de distorsión en los precios agrícolas son una neutralización de la distorsión que genera la coyuntura internacional sobre los precios de los bienes primarios. Así que no sorprende que, pese a las retenciones, el efecto neto sobre el ingreso del productor es de todos modos positivo, tal como lo atestiguan las tasas de beneficios actuales, las más altas en décadas.
Entonces, no hay sustento para hablar de confiscación. Término aplicado para los impuestos pero no para la política económica. Sino, todos los asalariados deberían reclamar que también es confiscatoria la distorsión de tipo de cambio alto respecto a nuestro poder de consumo de bienes exportables o importables. Y también deberían los exportadores industriales y agropecuarios presentar una demanda contra el Estado por el periodo 1992-2001, ya que allí la distorsión implicó una confiscación dado que la contización del dólar se sostuvo por debajo del precio de equilibrio.
En todos los países el Estado ejerce este derecho, de una u otra manera, sobre las relaciones económicas internaciones. En algunos casos, a través del sistema de precios; en otros de forma comercial estableciendo una intermediación entre productores y demandantes externos que puede adquirir la forma de junta de granos.
Aclarado esto, después estarán quienes consideren que la acción del Estado es justamente eliminar todo tipo de distorsión en la economía. Distorsiones que en su mayoría tienen origen en la diferencia de tamaño o de posición de mercado de los agentes. Y otros que sostenemos que la acción del Estado en economía es plantear un adecuado esquema de distorsiones que aseguren una acumulación con equidad y desarrollo. Pero este debate no es algo que corresponda a la justicia. Es materia de Política y se resuelve en las urnas.
8.6.08
La macro de corto, la macro de largo... y la macro del desarrollo?
Ya que tavos expresó su alegría con el campeonato de All Boys yo no puedo hacer menos que festejar el campeonato de primera con el millo!
Pero, finalmente, esto no es lo que nos compete. Hermoso domingo para ver futbol y leer el Cash. Me encuentro con esta nota y me pareció interesante apuntar algunas cosas que surgen en las discusiones actuales sobre inflación y retenciones. Como Uds. habrán notado somos fervientes defensores de las retenciones, y en particular de las retenciones moviles, como una de las medidas antiinflacionarias más importantes para la economía Argentina, exportadora bienes de origen agropecuario. Esto no sólo porque estos precios están teniendo un comportamiento inesperado años atrás, lo cual modifica las rentabilidades relativas al interior de la economía, sino tambien porque el precio de esos bienes define el salario en pesos y dolares necesario para la reproducción de la fuerza de trabajo, lo que influencia fuertemente no solamente sobre el nivel de vida de la mayoría de la población sino también en la competitividad externa de tu economía (tanto por la modificación del precio interno de los alimentos directamente o por el cambio de composición de la producción, por ejemplo, via el desplazamiento de la ganadería por parte de la soja). La retenciones entonces se justifican por la modificación de las rentabilidades entre los sectores como por la necesidad controlar el aumento de precios de los alimentos. Como explica muy bien el artículo que me inspiró a este post y venimos sosteniendo en este blog, las retenciones tuvieron efecto.
OK, vamos, pero momento! En la discusión de la inflación aparece el tan temido enfriamiento de la economía! No queremos enfriar! Queremos que la economía se expanda lo más posible asi puede generarse más empleo y llegue el crecimiento a los más excluidos. Sin embargo, el autor, a la hora de explicar las causas de la inflación se refiere a un "exceso de demanda" e inflación importada. A esta última se la ataca con retenciones, pero a la primera?
En lo que se lee en el artículo no aparece una solución coherente al diagnóstico. Ese es un problema, y tal vez es el problema de varios que pensamos que la Argentina está lejos de superar los problemas más profundos de subdesarrollo, entre ellos la exclusión económica y social.
Creo que el punto es que partiendo de que hay excesos de demanda, en el corto plazo la única forma de combatirlo es achicando la demanda. Lo cual te lleva al enfriamiento vía gasto publico o medidas similares.
A mi entender, uno de los puntos que se le escapa al artículo, y que está muy relacionada con la formación de precios en la mayoría de mercados de bienes manufacturados (cuestión mencionada en el articulo, con un enfoque con el que concuerdo) es que en el proceso inflacionario argentino interviene la puja distributiva. El shock externo influyó en el precio interno de los alimentos y la puja distributiva elevó la inflación por medio de la puja distributiva, en un contexto en el que no había ni hay señal de coordinación alguna.
En este sentido, la solución estaría en un plan anti-inflacionario que no sólo mire la expansión de la demanda agregada -y su composición- y la evolución de los precios internacionales sino también que tenga una política de ingresos que preste atención a la distribución.
Con la inflación, los principales perjudicados son quienes no logran ajustar sus ingresos a la evolución de los precios, o sea, los trabajadores no registrados y los descupados, parte importante de nuestra población. La política frente a la inflación aparece como un problema de corto plazo pero hace a la evolución de los ingresos de los distintos sectores, lo cual hace a tu política de desarrollo. En mi opinión, en el actual contexto de la economía argentina, la discusión sobre la inflación confluye directamente a la discusión sobre el desarrollo puesto que las posibles políticas para enfrentarlas modifican rentabilidades relativas, ingresos de los distintos sectores económicos y grupos sociales, cuestiones típicas del desarrollo.
Concluyendo, si bien coincido con el autor en que el enfriamiento de la economía como política antiinflacionaria puede ser pésima tanto como freno a la inflación como por sus perversos efectos sobre la distribución del ingreso, entiendo que al análisis del proceso inflacionario actual no le puede faltar la puja distributiva. El exceso de demanda en nuestra economía no es generalizado, como se explica acá pero eso no significa que la expansión de la demanda agregada no ayude a convalidar aumentos de precios en el contexto de la puja distributiva.
Así, a mi entender, se imponen no sólo las retenciones como herramientas antiinflacionaria sino también medidas que tiendan a intervenir en el proceso de puja, con políticas de ingresos, cuestion en la que el gobierno ha prestado poca atención hasta el momento.
Nada más, Buonasnottes...
6.6.08
Pelotudos muy importantes
Feinmann abrió el debate y la blogósfera le contestó
Desmienten que "cualquier pelotudo" tenga un blog porque ese canal de expresión sería usado, en general, por "pelotudos muy importantes"
La polémica por la afirmación del filósofo José Pablo Feinmann respecto de que "cualquier pelotudo" puede tener un blog pasó prácticamente inadvertida en el mundo real, pero generó verdaderos terremotos en la "blogósfera". Un grupo de analistas de bloggers, floggers, facebookers y myspacers, reunidos en una oficina virtual de Second Life salió a desmentir rotundamente al intelectual. Los especialistas subieron un comunicado a unos cuantos blogs, fotologs y páginas personales de Facebook y Myspace, en el que aclaran que la mayoría de los que tienen su blog en Internet "generalmente son personas que tienen algo para decir, aunque sea insustancial, vacuo, incoherente, aburrido, sinsentido, fronterizo, ilegible, vergonzoso, balan y/o pedorro". "Feinmann debería retractarse porque insulta sin considerar que no cualquier pelotudo se anima a exponer su superficialidad y vanagloria on line, hay que ser un pelotudo muy importante para llegar a esa instancia de exhibicionismo", afirmó Leicester, el avatar de un reconocido bloguista, que prefiere no dar su nombre real porque teme que desde ahora sus conocidos los tilden de pelotudo cuando dejan comentarios en su blog.
4.6.08
Boludeces
Les dejo el pirulo de tapa de página.
BOLUDECES
“¡Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla!”, dijo el general Leopoldo Fortunato Galtieri el 2 de abril de 1982. Durante el acto de los ruralistas del lunes en la población santafesina de Armstrong, el intendente, Fernando Fisher, tomó al genocida como referente: “¡Si quieren venir que vengan, como dijo el general, los estamos esperando!” y la frase fue recibida con aplausos. Ayer Fisher –que es del PJ ligado a Reutemann y no votó a los Kirchner– se autocriticó. Y contó que el propio Lole lo llamó para felicitarlo y otorgarle un curioso consuelo: “Son esas boludeces que a veces uno comete”.
Maldición
Les pego un texto de Amico, del grupo Luján, que hace poco hizo una charla debate muy interesante sobre inflación, donde estuvieron Javier Rodríguez, Schvarzer y Curia.
Otra vez esa vieja maldición argentina
Por Fabián Amico
Entre las explicaciones de la inflación hay un amplio menú de opciones. En la derecha ortodoxa, invariablemente, la inflación es explicada por “exceso de gasto” (usualmente público) o por “desborde salarial”, lo que configura un cuadro de inflación por “exceso de demanda”: se pretendería consumir más de lo que se ha producido. Por ende aumentan los precios. En el fondo del argumento siempre hay un gobierno irresponsable y “populista” que aumenta el gasto y “dulcifica” la economía con el único y diabólico fin de ganar las elecciones y perpetuarse en el poder.
De allí las recetas de frenar el crecimiento de la demanda o enfriar la economía. El problema con esta tesis es que han existido periodos de bajo crecimiento o recesión con alta inflación, en general las etapas inmediatas que suceden a las grandes devaluaciones. El otro problemita es que hoy existe cierto margen de capacidad ociosa (se está usando alrededor del 72% en promedio) fruto en buena medida de inversiones realizadas entre 2005 y 2007. No parece existir exceso de demanda alguno. Es notorio que muchos análisis supuestamente críticos suelen tener “recaídas” en este tipo de diagnóstico ortodoxo, asociando presión inflacionaria con supuesto agotamiento de la capacidad instalada.
Oligopolios y precios
Una explicación más heterodoxa, frecuente en los análisis de izquierda, es que la inflación tendría como causa la fuerte concentración y olipolización de los mercados. El crecimiento de los precios se debería así al hecho de que existen grandes grupos empresarios con fuerte poder de mercado para fijar su precios, aumentando así su margen de ganancia sobre los costos (que aumentarían menos). Estos grupos económicos serían los que verdaderamente ganan con la inflación. No sólo todo aumento salarial, sino hasta el más mínimo murmullo de inestabilidad o de incertidumbre serviría de excusa para aumentar los precios. Se pone como ejemplo la fijación de precios a un dólar de 4 pesos en 2002 y que luego, tras la baja del tipo de cambio, nunca retrocedieron, o también la evidente concentración de las cadenas de comercialización que conforman los hipermercados. La receta aquí es obvia: se requeriría la decisión de regular los mercados y favorecer la competencia. Basicamente se apuntaría a generar diversos mecanismos de control de precios, porque la inflación sería el resultado de una decisión arbitraria y del abuso de poder de los grupos concentrados.
El problema con esta visión es que la oligopolización y las ganancias extraordinarias son una regla (sin excepción) en la economía argentina de los últimos cicuenta años, y la inflación (la suba generalizada de los precios) no es un fenómeno permanente. En la convertibilidad, convivían una altísima concentración y la existencia de ganancias extraordinarias (¡y cuánto!) con una inflación de 2 o 3 por ciento anual. Además, la fijación de precios monopólicos tras la devaluación se hace de una vez (no es algo permanente), consolidándose luego un nuevo patrón de precios relativos. Pero no puede explicar las alzas generalizadas (aceleración) que comienzan a tener lugar con fuerza recién a partir de 2007.
Hay un ausente notorio en los análisis heterodoxos y de izquierda arriba descriptos: los trabajadores. En los análisis verdaderamente heterodoxos (clásico-marxistas, kaleckianos), es la lucha de clases la que explica de modo específico en cada coyuntura las razones de la inflación. Más aún: la inflación misma es el resultado general de un conflicto distributivo inherente al capitalismo, sistema que se caracteriza estructuralmente por una relación inversa entre salarios y ganancias.
La inflación actual
En la conyuntura actual la inflación argentina tiene un origen cambiario (debido a la devaluación) con su consecuente impacto sobre los costos (especialmente salariales). La inflación de los precios internos de los alimentos es el resultado casi directo del alza de los precios internacionales de los granos, carnes y otras “commodities” que, por ser el tipo de productos que exporta Argentina, se trasladan al mercado doméstico por un “efecto de arrastre”. Esto se ve agravado, además, por el hecho de que la soja, dada su rentabilidad diferencial, está desplazando a las restantes actividades agropecuarias en la explotación de la tierra, generando caidas o estancamiento de las otras produciones (carnes, cereales y alimentos frescos). Reaparece así en Argentina la maldición de una inflación exacerbada, especificamente nacional (es uno de los tres o cuatro países en la historia mundial que sufrió más de un proceso hiperinflacionario), debido a que exporta exactamente lo que consumen sus clases populares en un momento de alza inédita de los precios internacionales de alimentos. De allí que el conflicto con el agro tiene como trasfondo el conflicto distributivo más general con los asalariados.
Además, en un contexto general de franco crecimiento, el desempleo no funge más como herramienta “disciplinadora” de las demandas por aumentos salariales. Con reducción del desempleo, y dado que hace pocos años se reabrieron las paritarias, logicamente los salarios (especialmente los del sector formal o “en blanco”) comenzaron lentamente a subir. Pero librada a sus propias fuerzas, la economía argentina presenta límites férreos en el mediano plazo para la redistribución de ingresos por la vía del alza del salario nominal. La fuerza de trabajo es el insumo más difundido, presente en toda la economía. El aumento del salario puede incialmente estimular la demanda, ensanchar el mercado y conducir a aumentos de la producción. Pero tarde o temprano “estrangula ” la ganancia y se traslada como mayor costo a los precios, produciendo inflación.
Se ha argumentado que los salarios no pueden ser resposables de la inflación puesto que arrastran un nivel historicamente deprimido. Eso es cierto como tendencia, pero es el resultado de un largo proceso que alternó alzas y bajas reales del salario, como se ve en el cuadro. En general las caidas coincidieron con grandes devaluaciones (1975, 1981, 1989, 2002) y le siguieron recuperaciones importantes aunque cada vez menores. Precisamente, lo que exhibe la gráfica es una tendencia general del salario real resultante del debilitamiento paulatino de la capacidad de negociación de los trabajadores que arrancó en 1975.
De tal modo, en los marcos del capitalismo argentino actual, la redistribución del ingreso a favor de los asalariados por la vía de aumentos nominales de salarios solo es factible por periodos acotados en el tiempo. La discusión de estos temas es central puesto que hay vastos sectores de izquierda que alientan como única y excluyente estrategia alternativa la redistribución de ingresos mediante al alza salarial. Subyace a dicha estrategia una confusa idea no explicitada, y muchas veces impregnada de connotaciones étic as, según la cual los salarios nunca pueden ser “culpables” de la inflación, como si la economía real fuera una economía planificada. Se confunden así el análisis normativo (lo que la realidad debería ser) con el análisis del modo en el cual el salario efectivamente funciona en una economía capitalista (lo que la realidad es). Por supuesto, una explicación que culpa a los oligopolios y a su afán de ganancia de la inflación crónica “cierra” perfectamente con esa confusa noción ética acerca del salario. Pero en general los oligopolios y todas las empresas importantes tienden a mantener constante el margen de beneficio. Con esta única condición, las alzas salariales se trasladan como mayores precios por la vía de mayores costos. Asimismo, la inflación que deriva de la puja distributiva conspira luego contra la política cambiaria del modelo vigente, reduciendo el tipo de cambio en términos reales y disminuyendo la
competitividad de la producción local. Luego, esto tiene efectos adversos sobre la inversión, la actividad y el empleo. Finalmente, con la caída del empleo, se hace dificil la recuperación salarial.
En este contexto específico, una redistribución del ingreso a favor de los asalariados solo podría ser el resultado de una decisión de Estado, una suerte de “pacto” que “discipline” a los empresarios mediante un plan que involucre metas en términos de qué porcentaje del PBI debieran llevarse los salarios, cuánto la ganancia y cuánto el Estado. Para eso se requiere construir un Estado con “capacidad de arbitraje”, especialmente para imponerle a los grandes grupos económicos las pautas estratégicas de dicha redistribución, algo que excepcionalmente se consiguió en la “Edad de oro” del capitalismo mundial o en los tiempos del primer peronismo. Algo que, precisamente, hoy vuelve a plantearse, lenta y dificultosamente, aún con avances y retrocesos, en los ensayos post-neoliberales de Ecuador, Bolivia y Venezuela.
