31.1.10

TMU

Página 12

"Las autoridades del Banco Central no imaginan medidas espectaculares ni grandes anuncios. Pero trabajan en un par de herramientas “imaginativas” para acelerar un proceso que debería llevar a una “democratización” del crédito. “Hay que agotar esta crema del negocio bancario, que es el préstamo prendario o hipotecario o el financiamiento por vía de la tarjeta, al 30 por ciento de interés o más. Hay que encontrar mecanismos para que los bancos se vuelquen hacia la actividad productiva. La mayoría no quiere hacerlo porque consideran que es mucho riesgo, prefieren los préstamos atomizados. Pero si encontramos el modo de que diez o doce bancos se junten y financien en conjunto un determinado proyecto, tendríamos una forma de mitigar el riesgo”, reflexiona un directivo clave del banco. “Ya hay un par de ejemplos, en Río Negro y en provincia de Buenos Aires, y por montos de cientos de millones de pesos”, agrega."



che, 0.33%... y si probamos la TMU?

29.1.10

Crisis Energética

La Nación de hoy...

El consumo eléctrico batió el récord histórico

Afirman que la oferta de energía es suficiente


Ahora, se acuerdan del fantasma de la "crisis energética" que nos agitaron en el 2003, 2004, 2005, 2006... etc?
Convengamos que más allá de algunos pocos momentos, la "superamos" más que bien, o no?

28.1.10

Salvatore sobre el “Fondo del Bicentenario”

El "controvertido" economista Nicolás Salvatore está haciendo circular por algunos grupos de mails una nota sobre el Fondo del Bicentenario. La misma se puede encontrar aquí.

Más allá de algunos comentarios sobre el kirchnerismo bastante "peculiares", está más que interesante su análisis sobre las "reservas excedentes". Básicamente, plantea que estudiarlo bajo indicadores contables y monetarios no tiene sentido; sino que tendría que ser visto desde la "demanda esperada", las expectativas acerca de la demanda de dólares.

Su veredicto es que la cantidad de reservas, según pronósticos realistas no catastróficos, es más que suficiente y no critica el uso de las reservas para el pago de la deuda. Su crítica se sitúa en el tipo de gasto que, según él, hará este gobierno con los recursos que se liberan; pero esa es otra discusión.

27.1.10

Está bien

"La actividad real está repuntando gracias a las extraordinarias medidas de estímulo

La confianza retornó con fuerza en los sectores financiero y real, gracias a que un apoyo extraordinario mediante políticas impidió que se produjera otra Gran Depresión

La política monetaria ha sido muy expansiva, con tasas de interés que descendieron a mínimos sin precedentes en la mayoría de las economías avanzadas y muchas economías emergentes, mientras que se ha registrado una expansión de los balances de los bancos centrales de las principales economías avanzadas a niveles nunca antes observados. Las políticas fiscales también proporcionaron un importante estímulo en respuesta a la fuerte desaceleración. Mientras tanto, el apoyo público al sector financiero resultó crucial para quebrar la interacción negativa entre el sector financiero y el sector real."

nada más y nada menos que el FMI

24.1.10

Breves comentarios industriales

Un tiempo atrás salía esta nota en la Nación sobre las inversiones planeadas por un grupo de empresas beneficiadas por la nueva Ley de Promoción a las Inversiones (Ley N° 25.924/04). En breves palabras lo que hace esta nueva ley es brindar beneficios fiscales a aquellas empresas realicen inversiones en bienes de capital o infraestructura. Además se premiaría más a las empresas que tengan un comportamiento exportador.

Un estudio sobre la implementación de este régimen muestra que ALUAR ALUMINIOS ARGENTINOS S.A. se llevó el 48% de los incentivos fiscales, y sin embargo sus exportaciones apenas alcanzaron el 4% del total de las exportaciones de las firmas incluidas en el régimen de promoción. En cambio, si quitamos a ALUAR del estudio tenemos que 4 firmas (CARGILL, DREYFUS, T6 INDUSTRIAL y MOLINOS RIO DE LA PLATA) concentraron el 53% de las exportaciones pero solo recibieron el 13% de los recursos fiscales del programa.







A lo que voy es que si se van a utilizar recursos fiscales para promover industrias debería haber algún criterio para la promoción más allá de la mera voluntad. No solo ello, sino que también se hace necesario una mejor coordinación en las distintas políticas industriales. Por ejemplo, todavía está en funcionamiento en Argentina el Régimen de Incentivo para la Producción de Bienes de Capital (Decreto 379/01). Este régimen lo que busca es promover la producción de bienes de capital en el país. Una forma de asegurarse inversiones en bienes de capital, y que a la vez estos estén fabricados localmente, sería asegurarles a las industrias vinculadas con este régimen una cuota de las compras de los bienes de capital desarrolladas por las empresas beneficiadas por la ley de promoción a las inversiones.


18.1.10

Stolbizer mide ¿?

"La economía de nuestro país, gracias a los nombramientos de Cristina, están en manos de yuppies ególatras, ineficientes y que usan la plata del Estado para negociados"

"Cristina Kirchner se rasgó las vestiduras por (el ex ministro de economía Martín) Lousteau, ahora por Redrado, en unos días lo hará por Boudou y más tarde por Chodos, pero la mano que los pone es la de ella", responsabilizó la diputada.

"El problema no es que elija jóvenes, sino que el factor común de los curriculum vitae para convocar a grandes puestos sea muchachos que sólo persiguen la búsqueda de éxito rápido, sin principios, ni amor por nuestro país".

15.1.10

Clase de Política Industrial

Revisando la interesante página de los amigos de Informe Industrial nos encontramos con una muy buena nota de Matías Kulfas, presidente de AEDA, economista heterodoxo del año 2009 [?].
La verdad, toda una clase de política industrial. Se la dejo a continuación para su disfrute.


Una nueva matriz productiva para una nueva matriz distributiva


La política industrial es una herramienta fundamental para el desarrollo económico y social. Durante las últimas décadas, bajo el prisma neoliberal, dicha herramienta tendió a ser desprestigiada e incluso abandonada en muchos países de América Latina. Desde los organismos multilaterales se tendió a señalar que sólo fomentaba la generación espuria de rentas y prácticas de corrupción, haciendo hincapié en el mercado como el mejor y único mecanismo para una asignación eficiente de recursos. Incluso para algunos economistas liberales que en algún momento defendían cierto tipo de intervención basándose en la necesidad de morigerar fallas de mercado (como, por ejemplo, la existencia de competencia monopólica u oligopólica o problemas de información), la intervención estatal podría generar un problema aún más grande al que denominaban “falla de gobierno”.

La (aparente) paradoja es que mientras América Latina produjo un considerable viraje desde fines de los ochenta y tendió a abandonar o limitar los alcances su política industrial, muchos países del este asiático las profundizaron con resultados contundentemente opuestos: en 1980 América Latina explicaba el 7% del producto industrial mundial mientras que para el 2005 dicha participación había caído a menos del 5%; en sentido contrario, los países del este asiático pasaron del 4% en 1980 al 12% en 2005.

Existen dos maneras de ver la política industrial. La primera es como respuesta a fallas de mercado. En este caso, el tipo de intervención que surge es de carácter horizontal: se procura resolver un determinado problema, por ejemplo, las dificultades de acceso al crédito para determinados tamaños de empresas, la carencia de mano de obra calificada, etcétera. La segunda forma parte de una premisa completamente diferente. El problema no pasa por la existencia de mercados incompletos sino por la inexistencia de determinados mercados. En este caso, la política industrial no busca compensar distorsiones sino generar y estimular determinadas distorsiones para alterar y moldear una nueva estructura productiva.

Tal vez un buen ejemplo para entender de qué se trata esta concepción de la política industrial sea la opinión vertida por un ex viceministro de el organismo japonés destinado a la planificación del desarrollo productivo: “el MITI decidió establecer en Japón las industrias que requieran empleo intensivo de capital y tecnología, industrias que, en consideración al costo relativo de la producción, debían ser las más inapropiadas para Japón, industrias como las del acero, la refinación de petróleo, la maquinaria industrial de todas clases y la electrónica... Desde un punto de vista estático, y pensando en el corto plazo, favorecer tales industrias parecería entrar en conflicto con el racionalismo económico. Pero desde el punto de vista del largo plazo éstas son precisamente las industrias en las que la elasticidad del ingreso de la demanda es alta, el progreso tecnológico es rápido y la productividad de la mano de obra aumenta con rapidez. Fue claro que sin estas industrias sería difícil darle empleo a una población de 100 millones de habitantes y elevar el nivel de vida hasta alcanzar el de Europa y de América del Norte, con sus industrias ligeras; con razón o sin ella, Japón había de tener estas industrias pesadas y de productos químicos... Afortunadamente, gracias a la buena suerte y la sabiduría engendrada por la necesidad, Japón ha logrado concentrar sus escasos capitalesen industrias estratégicas”.

Desde esta perspectiva, la política industrial es una pieza fundamental para pensar un proyecto de país. Y en esta mirada entran en juego cuestiones valorativas que van más allá de la supuesta racionalidad de mercado como, por ejemplo, generar empleos que permitan ofrecer ingresos dignos a los más de diez millones de hogares existentes en nuestro país, estimular el desarrollo y la integración regional, apostar a la innovación tecnológica de modo tal de generar empresas más tecnificadas y empleos de mayor calidad y, como base central, apuntar a una más justa distribución del ingreso. He aquí el meollo del asunto: una nueva matriz distributiva requiere una nueva matriz productiva.

Las experiencias internacionales más exitosas nos muestran que las opciones para el desarrollo son sumamente distintas a las que la Argentina adoptó durante la oscura fase del neoliberalismo. Para no alejarnos demasiado en términos históricos vale hacer referencia a las recientes experiencias de desarrollo de las economías del este asiático. En la década del ’50, Corea sólo producía competitivamente unos pocos productos primarios y era una economía atrasada. Algunas décadas más tarde, desarrolló un sector industrial de alta tecnología integrada al mercado mundial a través de un sólido complejo exportador, y sus resultados redundaron en un proceso de mejora en el bienestar de la población y en una distribución del ingreso más equitativa. La brecha existente entre nuestro país y Corea es notable. Pero algún desprevenido puede pensar que esto siempre fue así. Nada más alejado de la realidad. A comienzos de los años ’70, el producto por habitante de la Argentina era cuatro veces más elevado que el de Corea. A partir de entonces el contraste es notorio: el producto por habitante de nuestro país se estancó gracias a las recetas neoliberales y los experimentos monetaristas que se inician en 1976 mientras que el de Corea prosiguió su marcha ascendente. En el año 1989, Corea alcanzó el mismo nivel de producto por habitante de la Argentina y en la actualidad lo supera en casi un 60%. ¿Cómo se explica semejante contraste? ¿Qué epidemia, guerra o conjunción de armas de destrucción masiva azotaron a la Argentina durante estas tres décadas para pasar de ser un país cuatro veces más rico a otro 60% más pobre que Corea? La respuesta es una sola: la epidemia de la ideología neoliberal, una verdadera máquina de destrucción masiva de fábricas, emprendimientos productivos, empleos y laboratorios de investigación y desarrollo.

La recuperación económica en la Argentina

El impacto agregado del nuevo contexto económico de la Argentina a partir de 2003 queda en evidencia al observar las fases de creación y destrucción neta de empresas formales en nuestro país. En los once años que transcurren entre 1996 y 2006 se suceden tres etapas claramente diferenciadas. En la primera, 1996- 1998, la creación neta de empresas (medida como la cantidad de empresas que nacen menos las que cierran en un mismo período de tiempo) exhibe una tendencia declinante y una pobre creación de nuevas firmas. En el promedio del período se produce la creación de poco más de 4 mil firmas por año, si bienen 1998 ya no hay creación neta. Nótese que estamos hablando de una fase de crecimiento económico e incluso con tasas elevadas como es el caso del año 1997 y el primer semestre de 1998. Aún así, la cantidad de firmas industriales exhibe una tendencia al estancamiento con una leve declinación, situación similar vive el comercio y son los servicios los que compensan. En la segunda etapa, 1999-2002, la economía argentina atraviesa una fase de notable declinación con una destrucción neta de másde15 mil empresas por año. Finalmente, en la etapa 2003-2006 se produce una fuerte recuperación a razón de un promedio de casi 22 mil empresas al año.

Hasta 2003, el incremento en el nivel de actividad industrial se basó en la combinación de un mayor uso de la capacidad instalada y la intensificación de la jornada laboral (horas extras y ampliación de turnos), pero desde fines de dicho año la industria manufacturera fue uno de los principales motores de crecimiento del empleo. El crecimiento de la inversión en el sector industrial fue notable, y más aún el hecho de que no fuera motorizado por las grandes firmas. Por el contrario, se observa un comportamiento bastante homogéneo entre diferentes sectores con disímiles presencias de grandes empresas y PyMES.

En algunos estudios se suele afirmar que la recuperación del crecimiento manufacturero tuvo que ver casi exclusivamente con el aumento del grado de utilización de la capacidad instalada, y que no hubo inversiones sustanciales.

La información disponible indica lo contrario, observándose que el crecimiento de la producción industrial a partir del uso de capacidad ociosa es un fenómeno que explica el despegue manufacturero hasta mediados de 2004. A partir de ese momento,el grado de utilización de la capacidad instalada tiende a estancarse o a mostrar leves incrementos, en algunos casos de carácter estacional. Esta situación tiene lugar en forma concomitante a un crecimiento a elevadas tasas de la producción industrial, situación que queda claramente reflejada observando la evolución del indicador de ampliación de la capacidad productiva.

El crecimiento de este indicador es fenomenal a partir del año 2005. Entre el primer semestre de 2004 y primer semestre de2008la ampliación de la capacidad instalada creció un 24,4%. Esta situación comprende a varios sectores industriales, entre los que cabe destacar a la rama de productos químicos (33,8%), alimentos y bebidas (33,3%), automotriz (32,7%), caucho y plásticos (28%), papel y cartón (26,5%) y textiles (25,3%).

La Argentina es un país que posee, en términos estilizados, tres anillos productivos. El primero está conformado por los grandes centros urbanos, fundamentalmente el Gran Buenos Aires, Rosario y Córdoba, núcleo centrales de la industria manufacturera, centros de consumo y de servicios. El segundo anillo comprende la pampa húmeda con su producción agropecuaria y las industrias y servicios asociados. El tercer anillo comprende las economías regionales y la extracción de hidrocarburos y minerales metalíferos. Los tres anillos tuvieron un fuerte período de prosperidad en esta etapa. El primer anillo tuvo el impulso a partir de la recuperación manufacturera y del consumo.

El segundodisfrutó de los elevados precios internacionales y el tipo de cambio alto, al tiempo que expandió su propia frontera a partir del avance de la soja.

Y el tercer anillo también creció gracias a mejores precios y la dinámica de la economía en su conjunto.

El Gráfico Nº 2 presenta información sobre la evolución de largo plazo, dando cuenta de los tremendos efectos del proceso iniciado durante la última dictadura militar. La evidencia de largo plazo da cuenta de un proceso de volatilidad y tendencia al estancamiento productivo en el sector manufacturero, proceso que va acompañado de una brutal destrucción de empleo. En efecto, la tendencia a la caída de la ocupación manufacturera ha sido persistente a partir de 1976. Recién a mediados de la década del ’90 se produce cierto amesetamiento en el nivel de empleo para sufrir una nueva y abrupta caída en el período de colapso de la convertibilidad. Luego se produce un proceso de recuperación sostenida que marca el primer momento de creación netade empleos del período.

El nivel actual es levemente superior a la meseta del segundo lustro de los ’90. Es una señal halagüeña pero no deja de marcar los desafíos pendientes y las dificultades existentes.

Por su parte, el nivel de producción industrial tuvo un desempeño notable y sí marcó un cambio importante, no sólo por la intensidad del crecimiento sino por haber alcanzado un nuevo pico de producción, muy superior a los anteriores.

Buena parte del viejo acerbo productivo se puso en marcha al tiempo que los sectores de más reciente reestructuración tuvieron un excelente desempeño.

La política industrial en Argentina es el resabio de mutaciones y capas geológicas, el desmantelamiento de las instituciones del desarrollo que se iniciara durante la última dictadura y se consolidara en los ‘90 y un enfoque fuertemente asentado enel enfoque de fallas de mercado. Entre los elementos que sustentan dicha afirmación cabe destacar: a) predominan los programas de corte horizontal y son muy excepcionales los casos de selección de sectores estratégicos; b) no existen planes estratégicos ni coordinación de esfuerzos, a lo que se suma una considerable debilidad institucional; c) existe una inadecuada evaluación del papel de las corporaciones transnacionales (y las grandes empresas en general) y, por ende, de las políticas de promoción de inversiones, donde predomina un enfoque de que la inversión, a secas y en general, es buena y sólo puede generar efectos benéficos sin analizar sus impactos sobre el conjunto del entramado productivo y sus complementariedades.

Si la restricción externa es el aspecto que ha limitado históricamente el desarrollo de la Argentina, la sustitución de importaciones y la industrialización exportadora deben constituirse en ejes centrales. En tal dirección, la política industrial debería priorizar la generación de nuevas ramas de la producción que sustituyan importaciones y estimulen el desarrollo de cadenas productivas que poseen cuellos de botella sobre ciertos insumos, partes o piezas. Asimismo, resulta necesario evaluar la necesidadde dejar de promover a sectores que ya han recibido históricamente incentivos públicos, justamente porque la inversión de dicho recursos puede resultar redundante en tanto no genere inversiones sino un mero incremento en la tasa de ganancia del proyecto. Distinto es el caso si la empresa en cuestión decide diversificar su producción hacia otras ramas que el país no produce o en avanzar en mayor agregación de valor en la cadena. Ello nos conduce al problema de la concentración económica, laprovisión de insumos de uso difundido y la necesidad de alterar la matriz productiva como precondición para definir una nueva matriz distributiva.

Uno de los aspectos centrales inherentes a una estrategia que involucre un sendero virtuoso de crecimiento consiste en enfatizar el estímulo a las actividades intensivas en el uso de conocimiento. En tal sentido, el desafío es doble en términos de estimular la creación de nuevas ramas productivas y promover la reconversión de otras que hoy operan pero que podrían incorporar de manera decisivo los insumos tecnológicos y de diseño de una manera más intensiva en sus funciones de producción. Siguiendo el esquema que desarrolla Fernando Porta, un sendero virtuoso estaría constituido por el desarrollo de sectores que, en forma simultánea, incorporen innovación tecnológica y generen complementariedades. El primer aspecto se vincula a la innovación como fuente de competitividad y diferenciación de producto, sumado a sus efectos en términos de generación de empleos calificados. El segundo aspecto tiene que ver con la conformación de eslabonamientos productivos más sofisticados y densos, de modo tal que el empuje de esos sectores pueda generar externalidades y promover la creación de empleos.

El principal desafío consiste en recuperar una mirada estratégica que desarrolle un patrón de especialización que apuntale una sociedad incluyente en la que el empleo de calidad y la distribución de la riqueza sean ejes centrales. En los últimos años, la Argentina experimentó un proceso sostenido de creación de empleo que redujo drásticamente las elevadas tasas de desocupación que comenzaron a crecer a mediados de los ’90 y alcanzaron su punto cumbre durante la crisis de 2001 y 2002. A pesar de que la pobreza también cayó notablemente, es posible observar la existencia de un importante núcleo de trabajadores pobres. Esto significa que la pobreza no es un fenómeno asociado solamente al desempleo sino también a la baja calidad de muchos empleos que existen en la Argentina.

La diferencia es clara y notable. El régimen macroeconómico de los ’90, caracterizado por el atraso cambiario y la rigidez de las herramientas de política económica, indujo un creciente proceso dual en lo social. En este marco, el divorcio entre “ganadores y perdedores” es notable: aún en años de crecimiento, su impacto sobre la mayor parte de la población es muy pobre y el efecto derrame es inexistente. Por el contrario, el régimen de la posconvertibilidad, basado en un tipo de cambio real alto y estable, tiene fuertes efectos sobre el empleo y genera una economía que funciona de manera más homogénea y acompasada. Pero con ello no alcanza para alterar drásticamente la matriz productiva y distributiva. Puede entonces señalarse que mientras que el primer régimen no genera efectos de derrame, el segundo claramente sí los tiene.

Una agenda de desafios

El eje es entonces la política industrial como herramienta para conformar una nueva matriz productiva. En torno a este eje se abre una agenda de desafíos. El primer desafío al que se hará referencia tiene que ver con la dimensión institucional. La Argentina necesita recuperar sus instituciones del desarrollo. Ellopasa por la planificación, el monitoreo, la implementación y el financiamiento de las políticas y programas. Aquí se presentan problemas de diversa índole. Por una parte, la existencia de numerosos programas superpuestos, falta de coordinación, incoherencias e inconsistencias de diversa índole. El primer elemento central inherente al desafío institucional consiste en construir esas capacidades estatales a partir de un organismo que coordine acciones, establezca prioridades estratégicas y otorgue coherencia al cúmulo de programas existentes, al tiempo que genere nuevos instrumentos y los adapte a los diferentes contextos. Los planes estratégicos son fundamentales a estos objetivos y debería constituirse una suerte de consejo de desarrollo y competitividad que pudiera coordinar las acciones de todo el aparato estatal, considerando que muchos de los ejes inherentes al desarrollo sectorial no se reducen al área económica sino que también pasan por varios ministerios como, por ejemplo, el de Educación, a la hora de pensar el desarrollo de recursos humanos y los requerimientos futuros de mano de obra, el de Trabajo, la Cancillería, entre otros. En lo atinente al desarrollo de sectores estratégicos, la creación de agencias sectoriales para determinadas ramas productivas, en los cuales se puedan coordinar y articular acciones con el sector privado, también parece un elemento de gran relevancia.

Finalmente, el tema del financiamiento de la inversión es un aspecto crucial deldesafío institucional. Es impensable una estrategia de desarrollo sin una adecuada movilización de recursos hacia la inversión productiva, y para ello es indispensable el crédito para inversión a largo plazo y tasas preferenciales.

La Argentina no posee banca de desarrollo y ante tal vacío ha debido realizar esfuerzos desde diferentes instituciones. El Banco Nación, el Banco de Inversión y Comercio Exterior, el Ministerio de Economía (a través de los programas de subsidio de tasa y algunos fondos para créditos con aportes de organismos internacionales como el BID) y, más recientemente, la Administración Nacional de Seguridad Social, han ocupado en forma parcial dicho espacio. Este problema puede ser afrontado de dos maneras. La primera consistiría en crear una nueva institución que se concentre exclusivamente en las funciones de banca de desarrollo. La segunda en aprovechar la institucionalidad existente dotándola de instancias de coordinación y especialización. Los recursos de la seguridad social son, en nuestro país, prácticamente la única fuente de fondeo a largo plazo, de modo que su adecuada canalización hacia la inversión productiva es fundamental para esta estrategia. A ello se podría adicionar el cobro de algún impuesto con destino específico. Lo fundamental es que la coordinación de objetivos estratégicos tenga como correlato las mencionadas fuentes de financiamiento y una institucionalidad con metas y objetivos muy claros y adecuadas instancias de control, de carácter estatal y social, para evitar las malas experiencias, como el triste final del Banco Nacional de Desarrollo a comienzos de los años ’90.

El segundo desafío pasa por la coherencia de instrumentos y objetivos. En tal sentido, se plantearon dos ejes centrales a partir de los cuales se podrían ordenar las herramientas de la política industrial. El primero tiene que ver con el desplazamiento de la restricción externa como elemento central para, desde la esfera microeconómica, darle sustentabilidad al régimen macroeconómico. Esto significa que es fundamental que la política industrial se oriente a sustituir importaciones y estimular las exportaciones. El segundo eje se relaciona con el sendero virtuoso de la política industrial,entendido a partir de promover un régimen de especialización productiva en torno a actividades con mayor intensidad en el uso del conocimiento que estimulen, en formo simultánea, un sendero innovativo y fuertes complementariedades.

A partir de estos elementos es que debería ser replanteado el conjunto de instrumentos existentes, corrigiendo superposiciones, reemplazando algunos programas obsoletos o de difuso resultado y generando coherencia a partir de los ejes estratégicos definidos por las instituciones del desarrollo y el régimen de especialización escogido, tema sobre el cual se hizo referencia en el apartado anterior. En este sentido, se podrían señalar algunas consideraciones que conforman una lista no extensiva: Los beneficiospromocionales deberían estar claramente vinculados a metas y objetivos a alcanzar por la empresa y/o sector, los cuales deben ser monitoreados y deben tener penalidades claras en caso de incumplimientos; la falta de adecuación entre beneficios y metas puede dar lugar a prácticas especulativas en torno a empresas que sólo procuren la captura del beneficios antes que un interés genuino en el desarrollo de su empresa o sector.

Existe un fuerte historial de beneficios promocionales muy acotados al mercado interno; es necesario que una parte considerable de los mismos se oriente a estimular la base exportadora con fuerte contenido tecnológico.

Deberían evitarse los regímenes de corte horizontal en tanto los mismos dificultan la evaluación de objetivos concretos.

Los programas y regímenes deben estar sujetos a una revisión constante que actualice el estado de situación del sector y los problemas que se busca afrontar.

El tercer desafío consiste en la definición del sujeto a partir delcualse estructuran las políticas de desarrollo y la relación entre el estado y el sector empresario. El estado es un actor central de los procesos de desarrollo.

Dentro de ese rol el estado planifica, orienta con recursos, coordina, utiliza su poder de compra e, incluso, produce. Para cumplir con todas estas funciones es fundamental que tenga las capacidades para hacerlo, que se pueda conformar una burocracia estable y eficaz y con la información adecuada para negociar con el sector privado. Desde el punto de vista del sector privado cabe señalar las dificultades existentes. El núcleo de empresas más grandes del país deja mucho que desear en términos de su compromiso con procesos de desarrollo a largo plazo. Durante las últimas décadas participó mayoritariamente de todos los procesos económicos, pasando por la promoción industrial de los ’70 y ’80, la estatización de la deuda externa a comienzos de los ’80, las privatizaciones y también se benefició notablemente del nuevo régimen económico. En dicho marco, ha sido escaso su aporte en los sentidos señalados de senderos virtuosos de industrialización y diversificación productiva. Por otra parte, su accionar resulta muchas veces perjudicial a la estrategia señalada, en primer lugar porque oponen trabas al desarrollo de muchas cadenas aguas abajo y, en segundo lugar, por su capacidad de veto a las mencionadas políticas de estímulo a una profundización del proceso de industrialización. Asimismo, algunos de estos sectores fueron y continúan siendo beneficiarios de mecanismos promocionales en forma redundante, es decir, realizan inversiones en sectores maduros, las cuales se hubieran concretado incluso con recursos propios dadas las elevadísimas rentabilidades que poseen.

La reconstitución de una política industrial es clave para profundizar los logros de los últimos años y pensar un proyecto de país a largo plazo con pleno empleo y justicia distributiva.

12.1.10

Así usan reservas los chinos

Sólo para cuidar el valor de la moneda, dale. Arman fondo para comprar empresas con accesos a recursos naturales que considera van a consumir en las próximas décadas. Las reservas al servicio del desarollo.


China usa sus reservas para comprar activos externos

Beijing continúa usando las mayores disponibilidades mundiales de moneda fuerte (US$ 2,13 billones –millones de millones-) para apoyar compras de activos en el exterior por parte de sus empresas. Cabe notar que no hay allá sector privado, en el sentido occidental del término.

DOM 26 JUL 2009 | 19:00

El propio primer ministro, Wen Jiabao, recomendaba días atrás “instrumentar estrategias para acelerar adquisiciones, respaldadas en reservas internacionales”. El alto funcionario estaba hablando con un grupo de diplomáticos, ante quienes recalcó la necesidad de “salir a plantear inversiones”.

Su mensaje se dirige particularmente a grandes grupos industriales o mineros como PetroChina, Chinalco, China Telecom, Bank of China y los ferrocarriles. Vale decir, las bases del capitalismo de estado típico del gigante.

Según señala Qu Hongbin, analista principal de Hongkong-Shanghai Banking Corp. (HSBC) en cuestiones chinas, “es la primera vez que el gobierno articula políticas concretas explícitamente orientadas a inversiones directas. Esto es, en activos exteriores no financieros”.

Por supuesto, el estado realizaba este tipo de acciones, aunque no en un contexto como el propuesto ahora, sino en escala modesta. Sus colocaciones en activos reales fueron subiendo de US$ 143 millones en 2002 a US$ 40.700 millones en 2008.

Wen no aportó detalles acerca de hasta que tope o cómo se canalizará esa enorme masa de capital. No obstante, Qu y otros expertos privados estiman que la nueva iniciativa integra una estrategia tendiente a reducir la parte en dólares –o deuda norteamericana titulizada- en función de divisas. “Se trata de una diversificación muy amplia. En lugar de acumular reservas y activos financieros de corto plazo –estiman en Tokio y Singapur-, Beijing prefiere colocaciones de largo aliento en sectores de la economía real.

Las áreas claves serán hidrocarburos, recursos naturales renovables, tierras arables y explotaciones agrícolas. De hecho, la crisis sistémica occidental (que no es global, subraya Qu) fomenta una cacería internacional de activos físicos, no ya financieros. En esa forma, China Investments, fondo soberano de US$ 200.000 millones se dedica desde 2007 a captar participaciones en grandes conglomerados diversos.

El diario progresista del siglo XXI

Parece que tiene algunos problemitas internos. 

Acá está para verlo. Sin firmas...

http://www.criticadigital.com


Buenos Aires, lunes 11 de enero de 2010.



LOS TRABAJADORES DEL DIARIO CRÍTICA, EN SITUACIÓN CRÍTICA



Desde mañana martes, el diario Crítica de la Argentina se verá distinto: los trabajadores decidimos retirar las firmas de todas las notas hasta que la empresa editora Papel 2.0 abone los salarios de diciembre de 2009, todavía impagos. Junto a esta medida, este miércoles 13 de enero, a las 13.30, nos movilizaremos a la sede del Ministerio de Trabajo en Callao 114 (esquina Bartolomé Mitre).



Las únicas notas que aparecerán firmadas en los próximos días serán las escritas por colaboradores externos, quienes también reclaman pagos atrasados pero cobran por nota publicada.



Estas medidas, votadas por unanimidad en la Asamblea de Trabajadores del lunes 11 de enero, se realizan en reclamo de:



— Pago en término de los salarios y aguinaldo. Pese a que la empresa avisó el 5 de enero que pagaría los sueldos fuera del plazo legal y en cuotas a partir de la fecha, los trabajadores nos encontramos hoy con un nuevo incumplimiento y otra promesa de pago de una “primera cuota” recién para el viernes 15. Así se repite lo ocurrido con los haberes de noviembre, que fueron pagados con demora y en tres cuotas. Además, Papel 2.0 tampoco abonó aún el medio aguinaldo de diciembre y sólo prometió que lo haría el 22 de enero.

— Firma del acuerdo por la recomposición salarial de 2009. La patronal se niega a firmar un acuerdo salarial, a pesar de que el anterior caducó el 31 de octubre pasado y de que los trabajadores habíamos iniciado las negociaciones con la suficiente antelación, a fines de septiembre de 2009. Ya hubo un acuerdo verbal sobre las sumas y los porcentajes, pero la empresa pretende prolongar su vigencia por un plazo de diecisiete meses (hasta el 31 de marzo de 2011), algo insólito e inédito en nuestro país.

— Regularización de la situación de los colaboradores. Quienes facturan por sus notas —varios de ellos en condiciones de ser «blanqueados» según las normas que rigen la actividad periodística— no cobran desde agosto de 2009, con una deuda acumulada de $144.000. La empresa no respondió siquiera a la propuesta realizada por los mismos colaboradores de establecer un plan de pagos para saldar esa deuda.



Convocamos para este miércoles, a las 13.30, a todas las comisiones internas de medios de comunicación, a todos los sindicatos, a todas las organizaciones sociales y políticas a acompañar nuestro reclamo en el Ministerio de Trabajo. Allí los delegados de la Comisión Interna asistirán a una nueva audiencia de conciliación de partes convocada por la cartera laboral.



COMISIÓN INTERNA DEL DIARIO CRÍTICA DE LA ARGENTINA



Contactos:



Martina Noailles: 15-6562-6566

Edgardo Imas: 15-6104-8205

10.1.10

Que el Redrado no tape el bosque

Más allá del Redradogate, del debate de la independencia, y de la crisis institucional, no hay que perder cuál es el verdadero debate de fondo.

¿Está bien la formación del "Fondo del Bicentenario" con reservas para el pago de la deuda externa?

Al fin y al cabo, sigue siendo parte de la misma estrategia del kirchnerismo de seguir financiando la expansión del gasto público a pesar de la merma de la recaudación: ayer fueron las AFJP, hoy son las reservas. En sí, este fondo es un "guiño al mercado" que sirve para que bajen las tasas a las que se pueden endeudar internacionalmente el país. En vez de endeudarnos hoy a tasas irrisorias del 13% en dólares, o en vez de arreglar con el Fondo y comerse el garronazo político, paguemos con reservas, somos más "confiables", bajan las tasas y todos felices. Así, este descenso de las tasas te permite refinanciar los vencimientos de la deuda y evitar la desaceleración del crecimiento del gasto público (el famoso ajuste).

Además, el pago de deudas con reservas te libera una cantidad de recursos que estaban presupuestado para el pago de deuda externa ($15MM aproximadamente); que si bien serán gastos "discrecionales", es gasto al fin

Al respecto, comparto unos párrafos de lo que dice Sabatella acá:

"Si el uso del excedente de las reservas para un fondo de garantías genera mejores condiciones para el país; permite refinanciar a tasas más bajas y libera fondos del presupuesto para la deuda interna, para inversión pública, para ampliar los recursos en políticas sociales, en políticas productivas y en obra pública e infraestructura; estamos de acuerdo", señaló el diputado nacional de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, en relación a la decisión del Gobierno de crear un fondo especial para cubrir vencimientos de deudas con el excedente de reservas del Banco Central.

Y acá el punto: comparto la idea de darle cuerda a la demanda en un año que se prevé un crecimiento del 5% con 15% de la inflación. Mientras mantengas los reclamos salariales dentro de un rango del 12-15%; no haya una corrida cambiaria y los precios internacionales no se desmadren; estamos ante un escenario de un crecimiento más que óptimo y una tasa de inflación razonable.

9.1.10

Coordinación de políticas?

1- Se escucha diariamente que el gobierno no tiene plan a largo plazo, que haciendo política económica es un desastre y que no respeta a las instituciones.
Sin embargo, como todos sabemos, hasta el 2007 crecimos durante 5 años como nunca en la historia. Esto, para muchos, es resultado de las políticas que se llevaron a cabo. CUALES???
Bueno, entre ellas, se mantuvo el superavit externo y se acumularon reservas. Por que? Porque se mantuvo el tipo de cambio real en valores más depreciados que en el pasado.
Quién hizo es política? El gobierno...

Che, pero no era que el banco central era independiente hasta que la presidenta hizo hechar a Redrado, el presidente del BC???

mmm...

2- Otro de los puntos que se desataca es la política de desendeudamiento, que hizo el gobierno.

A- Pero como hizo esa política?

B- Pagó deuda externa.

A- Ah... y cómo hizo?

B- Bueno, con la plata que le sobraba de la diferencia entre la recaudación de impuestos y los gastos que hacía. El famoso "superávit primario"...

A- Ah... pero la deuda externa no está en moneda extranjera? No podía pagar en pesos con la plata que le sobraba...

B- No, claro, tenía que cambiarlo por dólares, si es que no los tenía de antes...

A- Entonces, era asi la cosa: El gobierno tenía superavit fiscal, al momento de pagar la deuda externa compraba dólares, generaba una presión en el mercado cambiario (exceso de demanda) que llevaba a un aumento del tipo de cambio... y? por que no subia el tipo de cambio?

B- Porque había superavit externo...

A- Ah! Entonces, el pago de la deuda externa también fue gracias a lo que hizo del Banco Central de mantener el tipo de cambio real alto, lo cual ayuda a mantener el superavit externo?

B- Claro.

Eso, nos guste o no, es resultado de que haya una política coordinada entre el tesoro y el BC. Lo haya hecho Kirchner, Lavagna o quien sea. Pero no se puede negar que parte de las cosas que se hicieron hasta ahora, que estuvieron bien, fue gracias a que el BC no fue "independiente" y que no hizo lo que hicieron muchos banco centrales (dejar bajar el tipo de cambio) sino lo que se decidió como una política económica del modelo, que es intervenir en el mercado cambiario para evitar que el tipo de cambio vuelva a valores cercanos a los de la Convertibilidad.

Como hemos marcado acá, esa política fue muchas veces inconsistente, pero está claro que el nivel del tipo de cambio está lejos de ser lo que era en los 90 y eso dio lugar a un cículo virtuoso.

8.1.10

Comentario...

Escuchamos en TN a un ex senador por la UCR decir:

"Hay que asegurar la independencia del BC"

y después dice:

"Es muy importante el rol que cumple el BC porque, además de mantener el valor de la moneda, es el representante del gobierno frente a los organismos internacionales"

pero no era que era independiente del gobierno? Como va a representar a algo con lo cual no tiene nada que ver y es totalmente independiente?

Sin palabras...

Independencia de que?

Es notable la confusión que hay (o no no había y muchos quieren confundir) respecto a la importancia de la "independencia" del Banco Central. Este tema fue y sigue siendo discutido principalmente en los ámbitos académicos. En América Latina, fue tomado como bandera por la ortodoxia liberal para solucionar el tema de la inflación. La lectura en su momento es que la aceleración de la inflación que sufrieron varios países (y que en muchos casos terminaron en episodios de hiperinflación) fue causada por la emisión de dinero para financiar enormes deficits del tesoro (o del "gobierno").
Entonces, la solución era aislar al Banco Central (BC) para alejarlo de las presiones "populistas" de los gobiernos de turno. Así, se intentaba crear una nueva institucionalidad en donde la política fiscal es manejada por los gobiernos y la política monetaria es manejada por el BC autónomo. Además, el objetivo preponderante es mantener el "valor de la moneda" (valor en que? en bienes locales? en dolares?) o sea, mantener la inflación baja. Con esto, se supone que la mejor política para combatir la inflación es la monetaria. Subimos la tasa de interés, contraemos el credito y, como la infla es un fenómenos monetario (hasta lo dijo Boudou! que lo parió!) y/o esta causado por un exceso de demanda de bienes, entonces políticas contractivas bajan la infla.

Al margen de que en nuestro país, como marcan bien varios textos de Roberto Frenkel de los ochenta (ver, por ejemplo, aca), las políticas de demanda contractivas no sirven para frenar la inflación, puesto que la presión de los costos es la principal causa. En síntesis, juega más la puja distributiva, los contratos y las presiones del frente externo.

Para no irnos mucho de tema, la famosa independencia del BC lo que esconde es una lectura política muy superficial que entiende que pueden desideologizarse o "apolitizarse" organismos del Estado y que eso permite mejorar el bienestar de la población. Esa lectura entiende que el BC debe ser elegido por.... banqueros??? por.... un consejo "academico de excelencia"??? cual? el CEMA y Fundación Mediterranea por ejemplo???. Pongamos el primer ejemplo. Imaginense la independencia del BC argentino si es elegido por las principales asociaciones de bancos. El resultado Uds. creen que va a ser que la economía llegue lo más rapido al nivel de plena ocupacion? Que mejoren paulatinamente los salarios? o que simplemente, mejore el bienestar de los accionistas de los bancos?

En este momento, vemos nuevamente que los términos de la discusión planteada por los principales actores políticos tienen una inconsistencias enormes. Así como en la 125, donde se decía que cuando el campo está mejor todos estamos mejor, aunque aumente el precio del pan y la leche, con el tema del la independencia del BC se intenta crear una sensacion extraña de ataque a las instituciones que no existe. LA INDEPENDECIA TOTAL DEL BC NO EXISTE! Y está bien que no exista! Yo prefiero un BC que surja indirectamente del voto de la población (con todos los problemas que tiene) antes de que lo elijan compañías privadas que nadie votó...

Alguien tiene una propuesta superadora?

7.1.10

En La Bloguera sobre el Redradogate

Ayer estuvimos con los amigos de la Bloguera, charlando sobre el Redradogate. Ya se imaginan cuánto nos importa por acá la autonomía del BCRA, pero si quieren profundizar, acá les dejo el audio.


6.1.10

NOKIA

(extraído de Ha-Joon Chang, ¿Qué fue del buen samaritano? Naciones ricas, políticas pobres. Publicado por AEDA y la UNQ)

Nokia se fundó como una compañía de explotación forestal en 1865. La estructura del grupo Nokia moderno empezó a fraguarse cuando Finnish Rubber Works Ltd. (fundada en 1898) compró la mayoría de acciones de Nokia en 1918 y de Finnish Cable Works (fundada en 1912) en 1922. Por último, en 1967, las tres empresas se fusionaron para formar Nokia Corporation. Algunos observadores finlandeses resumen la naturaleza de esa fusión diciendo que el nombre de la compañía fusionada (Oy Nokia Ab) provenía del procesamiento de madera; la gestión, de la fábrica de cable, y el dinero, de la industria de la goma. La actividad electrónica de Nokia, cuya empresa de telefonía móvil constituye el núcleo del negocio de la compañía en la actualidad, se puso en marcha en 1960. Incluso hasta 1967, cuando tuvo lugar la fusión entre Nokia, FRW y FCW, la electrónica generaba solo el 3% de las ventas netas del grupo Nokia. La sección de electrónica perdió dinero durante los primeros 17 años, y no obtuvo sus primeros beneficios hasta 1977. La primera red de telefonía móvil del mundo, NMT, se introdujo en Escandinavia en 1981 y Nokia fabricó los primeros teléfonos para coche para ella. Nokia produjo el teléfono manual portátil original en 1987. Aprovechando este impulso, el grupo se amplió rápidamente durante la década de 1980 adquiriendo una serie de empresas de electrónica y telecomunicaciones en Finlandia, Alemania, Suecia y Francia. Desde los años noventa, el principal negocio de Nokia ha sido el de los teléfonos móviles. En esa década, llegó a ser el líder de la revolución de las telecomunicaciones móviles.

No está de más preguntarse, si pudieron los finlandeses por qué nosotros no podemos?

4.1.10

Tomá nota

De los miedos mediáticos económicos que se están instalando por estos días el más grande es el de la aceleración de la inflación, el cual sirve para alimentar dos tradicionales pedidos: (i) dejame de subir el gasto público y (ii) pidan poco aumento de sueldo en las paritarias.

Además, viene sustentado por la cantinela del "no hay inversión", queja extraña cuando viene muchas veces en una misma nota en donde se dice que todavía hay capacidad ociosa [sin capacidad de relacionar ambos hechos, obviamente].

De todas maneras, te digo como adicto del qué pasa, son más inversiones de las que se creen las que se están llevando a cabo. Ya sé que no me creés a mí que la inversión está reaccionando [aunque ni idea a qué tasa llegará], pero eso no importa.

La Nación, en una nota para poner en tapa de El Argentino, dice que "El 53% de los empresarios argentinos consultados en una encuesta dijo ser "algo o muy optimista" con respecto a las expectativas para la economía del país en 2010" y que [agarrate] "el 80% dijo esperar un aumento de la facturación, un 52% aludió a un alza de los precios de venta y un porcentaje similar [52%!!!!!] sostuvo que habrá inversiones en las plantas y en la compra de maquinaria".

Más de la mitad dice que va a hacer inversiones este año...