Interesante dato tiran en esta nota del Cronista
Además, los consumidores pagan por la electricidad menos de lo que cuesta producirla. De acuerdo con números privados, en 2009 la demanda pagó en promedio $ 54 por Mw, mientras que generarlo costó $ 164; es decir, tres veces más. Eso llevó a que el déficit del sector –principalmente cubierto por subsidios y quebrantos en las compañías– alcanzara los $ 15.000 millones. Este año ese número estaría un 33% por encima, dado que el costo de generación estará en torno a los $ 200.
La tarifa más alta es para las grandes industrias, como Siderca y Siderar; las del polo petroquímico de Bahía Blanca (Solvay Indupa, Dow), Aluar, Ford, Acindar o Coca Cola. Ese segmento, que suma un 20% del consumo y compra la electricidad en el mercado mayorista, pagó en promedio $ 105,7 el Mw.
Qué feo esto. 20% del consumo eléctrico subsidiado es de grandes industrias que pagan la electricidad a la mitad del costo.
La generación de electricidad en 2008 fue de 108 millones de Mwh [en 2010 quizás esté un poco por encima, por lo cual el cálculo está subestimando]. El 20% de la generación son 21,6 millones de Mwh de consumo para estas grandes industrias. Con un subsidio de más o menos $95 el Mw, te da más de 2 mil millones para Techint, Aluar, Ford, Coca Cola y cia.
Espero haber pifiado el cálculo [estos números del sector eléctrico bastante confunden].
UPDATE: acá me soplan que los datos de la nota del Cronista están mal y, por ende, también los de este post. Así que seguimos sin saber cuánto pagan la electricidad estas fábricas y cuán subsidiadas están.
31.8.10
Subsidios
19.8.10
el oportunismo, la necedad y la coherencia
Carrió: “Es una mentira que vamos a ir al default”
Prat Gay: "Cuando hay superávit no hace falta un tributo nuevo ni establecer el financiamiento"
Cris: "Si se aprobaran los proyectos que presentan, en tres meses entramos en default"
Lozano: "El proyecto no contempla el financiamiento, no vamos a apoyar. Queremos que se aumenten los aportes patronales a las grandes empresas"
Sabbatella: "Para aumentar a los jubilados hay que gravar la renta extraordinaria"
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Sí, finalmente se dió media sanción a un proyecto "polémico" y que descolocó a muchos.
Correr al gobierno por izquierda para hacerle comer un veto indeseable es una buena estrategia para la oposición. Oportunista? Populista? Chicos, es política. Estuvieron bien y rápidos, quéle vamo'acer
Cerrar las puertas totalmente, no redoblar la apuesta gravando la renta financiera, aumentando los aportes patronales, reformando el código minero o reduciendo ciertos subsidios, es una estrategia necia. Fue política del kirchnerismo, siempre que le marcaron la agenda, redoblar la apuesta. Esta vez, creo que le pifió, salir realmente no hay forma de pagar esto y caemos en default indefectiblemente, estamos al horno!. Es cierto, ahora que cada vez es más posible ganar el año que viene es una razón para ser los "Santos Defensores de la Consistencia Macroeconómica". Pero creo que es una patada en los huevos bancar esa posición.
Apoyar el aumento, pero mientras tanto reclamar fuentes de financiamiento genuinas para una erogación de tal magnitud, es la posición más coherente. Más allá de la crítica de Sabbatella a Lozano, de dar quorúm sabiendo que la oposición no iba a incorporar una fuente de financiamiento como la que ellos pedían ("En el momento en que los diputados de Proyecto Sur se sentaron en sus bancas, sin condicionar el quórum al financiamiento, entregaron la posibilidad de restituir los aportes patronales. La derecha necesitaba que Proyecto Sur le abriera la puerta para imponer su dictamen y eso es lo que hicieron.")
En fin, que prime la cordura y la coherencia es lo único que espero.
17.8.10
¿Qué es un buen clima de negocios?
El otro día manteníamos una discusión con Héctor M. en los comentarios del post sobre las IED's. Entre otras cosas, nos decía que "no hay clima de inversión adecuado en la Argentina (eso mismo frena la inversión extranjera)." o "si querés que una parte [del capital internacional] se invierta en tu país, tendrás que ocuparte de convencerlo y seducirlo para ello."
Y hoy nos encontramos con un post del decano sobre algo parecido, la "seguridad jurídica"
Oh casualidad, hoy encontré un paper en la bilbioeconomicus que armó en su momento Tavos que se llama "What Is a 'Good Investment Climate'?"
Estaría bueno profundizar un poco más en qué es un "buen clima de negocios", ya que el paper comienza diciendo algo acertado: "To say that high levels of investment and efficient investment allocation require a good investment climate is a tautology"
Es cortito, lo puedeen leer sin muchos problemas... Como es lógico que pocos (o nadie) lo van a leer, resumo:
1) el tipo dice que la bilbiografía encuentra a los ítems para tener un buen clima es, en pocas palabras, tener un estado "that protects property rights, is subject to the rule of law, does not intervene in markets, and provides key services, such as electricity and telephone lines"
2) tirando algunas regresiones entre crecimiento del PBI y un índice de derechos de propiedad , encuentra que hay 3 tipos de países.
Sector 1: subdesarrollados
Sector 2: los subdesarrollados que más rápido crecen
Sector 3: Países desarollados
Entonces, que deben hacer los países del grupo 1? imitar las condiciones de gobernabilidad del grupo 3? O la papa pasa por otro lado?
3) El autor nos dice que "Recent historical experience suggests that developing countries that successfully transformed themselves into growth economies shared a number of important characteristics that were quite different from those identified in the investment climate
and good governance approaches" y que estos estados más dinámicos "also intervened in markets to create and manage rents to accelerate technology acquisition and to promote the competitiveness of emerging domestic capitalists"
En síntesis: "If the state is trimmed down to a few key service delivery agencies and made to protect existing property rights to the best of its ability, the possibility of creating an effective transformation state in the future may be significantly reduced"
16.8.10
Carta Abierta a Grobocopatel
ECONOMIA › OPINION
Carta abierta a Grobocopatel
Por Aldo Ferrer *
A raíz de la polémica que vienen sosteniendo a través de Página/12 el escritor Mempo Giardinelli y el empresario sojero Gustavo Grobocopatel sobre la cuestión social del agro y su responsabilidad en la protección del medio ambiente, empiezan a surgir otras voces que se suman al debate. Aquí, la del economista Aldo Ferrer.
Estimado Gustavo:
Recordarás que, hace algún tiempo, con nuestro común amigo Bernardo Kosakoff, publicamos un artículo, en co-autoría, sobre el papel de la cadena agroindustrial en la economía y la sociedad argentinas. En estos días he leído un intercambio de cartas abiertas que mantuviste, con Mempo Giardinelli, sobre las mismas cuestiones y no resisto la tentación de entrometerme para señalar algunos puntos. El intercambio es muy rico y esclarecedor sobre cuestiones fundamentales, como la protección del medio ambiente y los recursos naturales y la cuestión social en el agro. Al mismo tiempo, creo que el análisis debe ubicarse en el contexto más amplio del desarrollo de toda la economía nacional en su inmenso territorio y su posicionamiento en el orden mundial. Concentraré mi comentario en la cuestión de las retenciones, que es crucial en el tratamiento del tema.
Decís en tu carta: “Las retenciones son anti-Chaco, anti-desarrollo rural, anti-equidad”. No es así, por múltiples razones. No se puede hablar de retenciones sin referirlas al tipo de cambio. Es como tratar de contar la historia de Hamlet sin el príncipe de Dinamarca. Desvincular las retenciones del tipo de cambio no es sólo una insuficiencia de tu afirmación, sino una falta generalizada en todo el debate sobre la materia. La consecuencia es que el problema se reduce a su impacto en la distribución del ingreso. En mi intervención en las comisiones de Agricultura y Hacienda de la Cámara de Diputados de la Nación, durante el tratamiento de la resolución 125, destaqué que el debate se limita a ese aspecto distributivo cuando, en realidad, lo que está en juego es la estructura productiva y el desarrollo económico.
Las retenciones tienen un efecto fiscal y desvinculan los precios internos de los alimentos exportables de los precios externos. Pero estos objetivos podrían alcanzarse, en principio, por otros medios. Para el único fin para el cual las retenciones son insustituibles es para establecer tipos de cambio diferenciales, que es lo que realmente importa para la competitividad de toda la producción interna sujeta a la competencia internacional, en toda la amplitud del territorio nacional y sus regiones.
La necesidad de las retenciones surge del hecho de que los precios de los productos agropecuarios respecto de las manufacturas industriales son distintos de los precios relativos de los mismos bienes en el mercado mundial. Es decir, las retenciones permiten resolver el hecho de que, por ejemplo, la producción de soja es internacionalmente competitiva con un tipo de cambio, digamos, de dos pesos por dólar y, la de maquinaria agrícola, de cuatro. Los tipos de cambio “diferenciales” reflejan las condiciones de rentabilidad de la producción primaria y las manufacturas industriales. La brecha, es decir, las retenciones, no es estrictamente un impuesto sobre la producción primaria, sino un instrumento de la política económica. El mismo genera un ingreso fiscal cuya aplicación debe resolverse en el presupuesto nacional, conforme al trámite constitucional de su aprobación y ejecución.
La asimetría entre los precios relativos internos e internacionales no es un problema exclusivamente argentino. La causa radica en razones propias de cada realidad nacional. Entre ellas, los recursos naturales, nivel tecnológico, productividad y organización de los mercados. En la Argentina inciden, entre otros factores, la excepcional dotación de los recursos naturales y los factores que históricamente condicionaron el desarrollo del agro y la industria. Todos los países utilizan un arsenal de instrumentos (aranceles, subsidios, tipos de cambio diferenciales, etc.) para “administrar” el impacto de los precios internacionales sobre las realidades internas, con vistas a defender los intereses “nacionales”. En la Unión Europea, por ejemplo, sucede a la inversa que en nuestro país: las manufacturas industriales son relativamente más baratas que los productos agropecuarios. En consecuencia, se subsidia la producción agropecuaria, lo cual insume la mayor parte de los recursos comunitarios. Si no lo hiciera, desaparecería la actividad rural bajo el impacto de las importaciones, situación inadmisible por razones, entre otras, de seguridad alimentaria y equilibrio social.
¿Cuáles serían las consecuencias de unificar el tipo de cambio para eliminar las retenciones? En nuestro ejemplo, si el tipo de cambio fuera el mismo, dos o cuatro por dólar, tanto para la soja como para la maquinaria agrícola, en el primer caso (dos por dólar) desaparecerían la producción de la segunda y gran parte de la industria manufacturera, sustituida por importaciones. Las consecuencias serían un desempleo masivo, aumento de importaciones, déficit en el comercio internacional, aumento inicial de la deuda externa y, finalmente, el colapso del sistema. En el segundo caso (cuatro por dólar), se produciría una extraordinaria transferencia de ingresos a la producción primaria, el aumento de los precios internos y el desborde inflacionario. En las palabras de Marcelo Diamand, en la actualidad, dada nuestra “estructura productiva desequilibrada”, es inviable la unificación del tipo de cambio para toda la producción sujeta a la competencia internacional. Unificar el tipo de cambio traslada los precios relativos internos a los internacionales, con lo cual el campo se convierte en un apéndice del mercado mundial en vez del rol que le corresponde como sector fundamental de un sistema económico nacional, condición necesaria del desarrollo de cualquier país.
¿Por qué es preciso, simultáneamente, tener mucho campo, mucha industria y mucho desarrollo regional? ¿Por qué es necesaria la rentabilidad de toda la producción sujeta a la competencia internacional? Por la sencilla razón de que la cadena agroindustrial (incluyendo todos sus insumos de bienes y servicios provenientes del resto de la economía nacional) genera 1/3 del empleo y, por lo tanto, es inviable una economía, próspera de pleno empleo, limitada a su producción primaria, por mayor que sea la agregación de valor y tecnología al complejo agroindustrial. En otros términos, no es viable una economía nacional reducida a ser el “granero” ni, tampoco, la “góndola” del mundo. Sólo con esto nos sobra la mitad de la población. Por otra parte, la ciencia y la tecnología son el motor del desarrollo de las sociedades modernas y, para desplegarlas, es indispensable una estructura productiva diversificada y compleja que incluya, desde la producción primaria con alto valor agregado, a las manufacturas que son portadoras de los conocimientos de frontera.
Si se alcanza el convencimiento compartido sobre la estructura productiva necesaria y posible, se abandona la discusión de las retenciones como un problema reducido a la distribución del ingreso. Se plantean entonces dos cuestiones centrales. Por una parte, el tipo de cambio que maximice la competitividad de toda la producción nacional sujeta a la competencia internacional. Es decir, el tipo de cambio de equilibrio desarrollista. Por la otra, el nivel de las retenciones compatibles con la rentabilidad de la producción primaria e industrial, tomando en cuenta los cambios permanentes en las condiciones determinantes de costos y otras variables relevantes. Las retenciones deben ser “flexibles” y tomar nota de tales cambios. Al mismo tiempo, deben aplicarse de la manera más sencilla posible. Por ejemplo, la comprensible demanda del ruralismo integrado por pequeños y medianos productores de recibir un trato preferente es, probablemente, difícil de cumplir con retenciones distintas conforme al tamaño de las explotaciones o la distancia a los puertos y centros de consumo. Otros medios pueden ser utilizados con más eficacia para los mismos fines.
Es necesario referir los problemas señalados en el intercambio de cartas comentado al desarrollo nacional. Vale decir, el pleno despliegue del potencial, la gobernabilidad, la libertad de maniobra en un mundo inestable, la inclusión social, factores todos que, en definitiva, son esenciales para la prosperidad del campo, de la industria, las regiones, el capital y el trabajo, y para proteger la naturaleza y el medio ambiente. Para contribuir a tal fin es indispensable aclarar, de una vez por todas, qué son y para qué sirven las retenciones.
* Economista del Plan Fénix.
8.8.10
La pregunta del millón

Estrategias de desarrollo productivo en contextos de elevada transnacionalización productiva
Exponen:
Bernardo Kosacoff (UNQ- Director académico CECyD)
Celio Hiratuka (Universidad Estadual de Campinas, Núcleo de Economía Industrial e Tecnología)
Álvaro Ruiz (Subsecretario de Relaciones Laborales, Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social)
Lugar: Salón Leopardi del Hotel NH City & Tower, Bolívar 120
Actividad abierta para todo público
7.8.10
Clap, clap, clap
"¿De qué hablan algunos empresarios cuando hablan de seguridad jurídica?", se preguntó la funcionaria.
En diálogo con la agencia de noticias estatal Télam, Marcó del Pont inquirió: "¿Qué seguridad jurídica garantizaba la convertibilidad, que parecen extrañar estos empresarios, que condujo a la Argentina a una de sus peores crisis e incluyó la ruptura de todos los contratos?"
"¿Cuál era la seguridad jurídica que tuvieron los ahorristas que sufrieron la expropiación con el Plan Bonex y posteriormente con el corralito y el corralón? ¿Qué seguridad jurídica protegió los ahorros de los trabajadores que fueron presa de los negocios de las AFJP?", continuó Marcó del Pont.
La presidenta del BCRA insistió: "¿Qué seguridad jurídica se les garantizó a los jubilados y empleados públicos cuando el gobierno de la Alianza les recortó los haberes?"
"Parece que lo que estos empresarios entienden por seguridad jurídica es que el Estado se dedique exclusivamente a garantizarles privilegios, que han demostrado ir en sentido contrario a los intereses del pueblo", sostuvo Marcó del Pont.
5.8.10
Dictamenes del 82%
Dabamos nuestra opinión sobre la discusión del 82% móvil...
Finalmente, frente a una oportunidad un poco más coherente de precisar el cómo se financia, la oposición decidió aprobar como dictamen de mayoría el que no especifica la fuente de financiamiento. (Ver más)
En cambio, nuestro amigo Lozano junto al PS y a GEN propone la "'restitución de las contribuciones patronales (la fórmula utilizada hasta 1993), que en un principio sólo se aplicaría a las grandes firmas, y el superávit del Fondo de Garantía", quedó con dictamen de minoría. Parece que del PRO y de ciertos secotres del PJ disidente no ven con buenos ojos eso de subir las contribuciones, mientras que el Partido Encuentro, de Sabbatella, lo apoyaría..
No pude leer nada que me diga como se dividen las contribuciones patronales solo a las grandes firmas, y cuando lo puse en este blog me corrieron hasta la China.. alguien sabe como se haría eso?
4.8.10
Más opiniones..
Esto fue nota central en P/12 la semana pasada... para ver en carne propia y hoy como actúan algunas empresas extranjeras en nuestro país.
En el siglo XXI, España se sigue haciendo la América
América latina se está convirtiendo en la tabla de salvación de las principales empresas españolas. La crisis europea puso en jaque sus negocios en la península y ahora dependen cada vez más de los países a los que hasta hace poco denostaban por la supuesta falta de seguridad jurídica. El Banco Santander, primer grupo financiero de España, reportó ayer un beneficio neto de 4445 millones de euros, pero el análisis desagregado por región muestra que en Europa sus ganancias cayeron un 6 por ciento y en Latinoamérica crecieron 20 puntos, en especial por Brasil. El BBVA experimentó una situación similar. Redujo sus ganancias 9,7 por ciento a nivel global, pero las acrecentó 7,6 en América del Sur. Los buenos resultados del gigante petrolero Repsol también se explican en gran parte por lo ocurrido de este lado del Atlántico. La compañía reportó 1740 millones de dólares de utilidades en el primer semestre y el 44,8 por ciento de ese total lo aportó la filial argentina YPF, que ganó el triple que el año pasado. El mapa se completa con Telefónica, que declaró ganancias por 3775 millones de euros, 9,4 por ciento más que en el mismo semestre de 2009, siendo Brasil y Argentina dos de sus principales fuentes de ingresos.
(Seguir Leyendo)
3.8.10
El mito de las IED’s
Me quiero referir a un tema que es bastante polémico: el tema de la INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA (IED). Obviamente no voy a decir nada que no haya sido dicho; seguramente para los economistas que nos leen será algo básico, pero aprovechando que nos lee mucha gente no-economista, es un buen punto para debatir. No hay una definición tajante, pero básicamente sería la compra de acciones (más del 10%) o la instalación de una empresa, con la intención de participar en la administración de la misma ¿Cuántas veces escuchamos en la tele que este país "no genera condiciones para la inversión extranjera" o hay una "falta de seguridad jurídica"? ¿Cuántas veces escuchamos a los grandes comentaristas, los gurúes de la City, lamentarse porque las IED's van a países "serios" como Brasil, Perú o Chile? En el imaginario colectivo, la IED a veces aparece como una especie de panacea universal… ¿Cuál es el argumento mainstream? Si bien en los últimos tiempos hubo un mea culpa y un reconocimiento de que no toda inversión extranjera es buena, se la sigue "endiosando". Las ventajas que prometen las IED son alentadoras: superávit del balance de pagos, cierto nivel de estabilidad, aumento de la productividad, creación de empleo, competencia para las empresa locales, mejoramiento de la organización de la producción, transferencia de tecnología, etc. La propia página de la ONU dice: "La inversión extranjera directa (IED) tiene el potencial de generar empleo, aumentar la productividad, transferir conocimientos especializados y tecnología, aumentar las exportaciones y contribuir al desarrollo económico a largo plazo de los países en desarrollo de todo el mundo" Obviamente, mi humilde opinión de un simple estudiante de cuarto año de economía dista de esa concepción idealista de la IED. Vamos por partes: 1) Divisas: Si bien en un principio es cierto que entran dólares por las inversiones, si consideramos el flujo a mediano plazo, las IED's generan necesidades cada vez más grandes por importaciones (cuando se utiliza la fijación de precios de transferencia puede ser peor, ver 3), remisión de utilidades, préstamos, etc.). Si bien es cierto que puede ser que exporten y generen sus propias divisas, no es algo que se observe en todos los casos. 2) Beneficios para el país receptor: La historia reciente marca que no siempre se generan los prometidos derrames en la economía receptora, algo que admite el propio FMI: "Despite the theoretical presumption that, of the different types of inflows, FDI [IED en inglés] has the strongest benefits, it has not proven easy to document these benefits." Primero y principal, muchas de las IED son en realidad la compra de empresas ya existentes sin mucho cambio en su producción. Por otro lado, existen los casos de "vaciamiento" en el cual el inversor extranjero destruye la empresa en su beneficio. Las IED pueden ser inclusive una especie de enclaves en la economía que solo se dediquen a producir con insumos importados, no transferir nada de tecnología, ningún "efecto derrame". Ejemplo de esto son las industrias en Tierra del Fuego. 3) Precios de transferencia: Las IED realizadas por empresas transnacionales pueden realizar maniobras algo espurias para eludir la tributación a las ganancias en los distintos países. ¿Cómo? Si tengo dos empresa, una Islas Caimán que te cobra un 0,1% y otra en Djibouti un 50%, exporto un camión de Djibouti a Caimán por 10 centavos, reduciendo así las obligaciones fiscales por derivar sus beneficios a una filial radicada en un paraíso fiscal. 4) Competencia Local: La entrada de IED's genera que algunas empresas que todavía no son competitivas a nivel internacional no puedan desarrollarse y sean absorbidas o quiebren por la competencia que implica una IED. Aquí hay que ver el largo plazo contra el corto plazo. Si bien a corto plazo esa IED tendrá una mejor productividad que la empresa local, es posible que a largo plazo, con políticas de estímulo correctas, la empresa nacional sea más productiva y más beneficiosa para la sociedad que esa IED. Un ejemplo claro es el que puso Pablito hace unos meses. 5) La falacia de la transnacionalización: Si bien es cierto que las empresas se radican en otros países, siempre mantienen sus actividades científicas más importantes, de mayor valor agregado, en sus países de origen. El concepto de "Home Bias" significa algo por el estilo, la nacionalidad de las empresas pesa y mucho. 6) Experiencias: Si bien es cierto el caso de países que se desarrollaron en base a las IED's, son excepciones. Ni siquiera ellas desregularon totalmente el ingreso de las mismas. Pero el grosso de los ejemplos muestra una fuerte regulación de las mismas. No quiero cansar con esto, pero Chang nos ilumina con una batería de medidas que tomaron todos los países, y en especial los de industrialización tardía: "requisitos de empresas conjuntas, que aumenta la posibilidad de transferir tecnología al socio local; condiciones explícitas relativas a transferencia tecnológica; requisitos de contenido loca; requisitos de exportación" En fin, es un tema que puede ser trillado pero nos parece bueno tenerlo en cuenta… escuchamos sus opiniones