Por una Nueva Ley Agraria de la Democracia
Publicado el 20 de Enero de 2011Director del CLICET.
En agosto de 1926, arribaba al país uno de los líderes de la principal cooperativa de agricultores de Canadá, Mr. Jackman. Su misión: convencer a las autoridades y a los líderes agrarios locales de la conveniencia de formar un cartel internacional del trigo. ¿Por qué la iniciativa? Allá por entonces, las cooperativas agrícolas de Canadá, Australia y la URSS advertían en el Estado a un aliado natural y estratégico, y en las corporaciones privadas de los agronegocios a su verdadero enemigo. Pero la iniciativa multiestatal fracasó. Jackman calificó de “primitiva” la situación agraria de nuestro país al basarse en el “sistema de tenencia de la tierra, con su masa de rentistas y concentración de la propiedad”, todos ellos eran “grandes obstáculos para la adopción de un pool en la Argentina”. Haberse plegado a la ambiciosa propuesta hubiese significado dar un gran paso hacia una reforma agraria en el país, una opción que ni los gobiernos de Alvear e Yrigoyen, la Federación Agraria (FAA) y mucho menos la Sociedad Rural tenían en mente. 200 años después, la Mesa de Enlace repite igual comportamiento reaccionario y le recuerda al pueblo argentino no sólo lo anacrónico y obsoleto de su ideología inmovilista y subdesarrollada, sino también su rol como barrera estructural al desarrollo ascendente y exponencial de las fuerzas productivas y la justicia social en la Argentina.
La Sociedad Rural, CRA, CARBAP y la actual dirigencia de la FAA no son más que resabios de la Argentina “granero del mundo”. Resabios, sí, pero con suficiente poder de fuego al no haberse eliminado de cuajo los pilares económicos de su poderío –acrecentados desde la visita de Jackman– ni el de sus aliados de clase. Y aquí el gran meollo de la cuestión. En un año donde la inversión pública deberá cumplir un papel cardinal; en un año donde las presiones inflacionarias internacionales en alimentos habrán de ser espectaculares; en fin, en un año electoral cuya resolución definirá los próximos 50 o 100 años, las medidas populares estratégicas se reducen, una vez más, a la resolución de la cuestión agraria. Pero, ¿cómo seguir combatiendo la desregulación y privatización del “campo” sin reiterar los errores cometidos durante la 125? ¿Cómo quebrar el frente entre la FAA, la UATRE, buena parte de los productores y el tándem oligarquía-progresismo neoliberal? Es hora de dar el gran paso histórico y avanzar donde no se pudo o no se quiso en tiempos del IAPI. Se impone trabajar en la elaboración de una ley agraria a imagen y semejanza de esta Argentina real. Una ley superadora de la 20.573 de 1973 (sancionada bajo la gestión de H. Giberti), oportunamente respaldada por la FAA, pero aniquilada entre 1983 y 1995.
La desojización progresiva del área sembrada, los eternos abusos de las cerealeras-molineras, la potenciación de la ganadería y hasta la capitalización total y soberana del país tienen solución política, no técnica.
La Argentina que asoma y se consolida exige a gritos una Nueva Ley Agraria de la Democracia.
6 comentarios:
Sin leyes, diría que casi en anarquía, el sector agropecuario superó 50 años de estancamiento y pasó de 26 a 95 millones de toneladas en 15 años.(cuando en los 30 ya estabamos en los 30 millones de toneladas)
Esas usinas de pensamiento, solo pueden proponer el atraso.
Calculo que el cálculo debe ser "Si reducimos la producción a la mitad, bajamos a la mitad el peso del sector primario en la economía, el pBI y las exportaciones, y en forma automática pasamos a ser una economía moderna según todos los índices"
Sería deseable una política agropecuaria, pero éstos solo pueden proponer una política de destrucción agropecuaria. Para eso que no haya ninguna política para el sector, y que cada uno se arregle como pueda.
Del más puro y rancio caradurismo peronista.
Leí con atención la nota y no puedo creer que haya perdio tan miserablemente mi tiempo.
Por favor, cuanta sanata y lugares comunes...
¿El IAPI? ¿saben en qué terminó el IAPI?
¿Hablan de 1926 y no sé qué de los carteles del trigo con la URSS y Canadá?
¿Es joda? les recomiendo leer un poco sobre la colectivización de la tierra en Ucrania y en dónde quedó la producción de trigo soviétivo.
Chicos: estamos en 2011, cortenlá con las "reformas agrarias" y sandeces por el estilo, de hecho gracias a las políticas del gobierno la concentración va en aumento... y si quieren "desojizar" abran las exportaciones de trigo ¿no leen los diarios?
Acá hay un post de hace dos años sobre el IAPI:
http://patriachacarera.blogspot.com/2009/03/iapi-no-gracias.html
El mejor post económico que he leído referente a la Argentina, hay que empezar a hablar mañana, tarde y noche de la Reforma Agraria que tanto necesita la Argentina y que nunca tuvo, lo cambios se comienzan hablando y las palabras traen los hechos. El dominio cultural de la oligarquía es tan formidable en este país que nunca permitió ni siquiera tocar públicamente el tema. Felicitaciones.
La reforma agraria hubiese sido imprescindible en los 30 o lo 40, beneficiosa en los 50 o 60, más o menos neutra en los 80, y hoy francamente no le veo ventajas, y solo desventajas.
El gran cambio, y temo que el amigo bogie se hala quedado en los 60, es que hoy la tenencia y la propiedad se encuentran divorciadas. Y no un divorcio de grandes terratenientes y pequeños arrendatarios, como en los 30. Hay grabndes terratenientes que alquilan, es cierto, pero también lo hacen los pequeños. Hay pequeños arrendatarios (como el que escribe esto) es cierto, pero dominan los grandes arrendatarios, incluso los megaarrendatrios que explotan 100.000 sin ser propietarios de una sola de ellas.
Qué efectos puede tener el cambio de propiedad? No le veo el efecto beneficioso, por el contrario, todas estas reformas traen un período mas o menos prolongado de inseguridad que anula las inversiones.
Y veamos la parte práctica, para expropiar una hectárea hay que pagarla, eso dice la Constitución.
En un país con 60 millones de hectáreas (entre ganaderas y agrícolas)en producción, un efecto considerable sería cambiar de propiedad el 20% de ellas. Eso hace 12 millones de hectáreas, pongámosle un promedio de 5000 U$S la hectárea, eso es 60.000 millones de dólares. Todo para que esas hectáreas pasen de Juan a Pedro, porque adivinamos, sin demasiado fundamento, que el país se va a ver beneficiado porque el dueño sea Pedro en vez de juan.
Me parece que de disponer de ese dinero, hay mejores maneras de invertirlo.
Por otro lado, lo que si esta en discusión es la tenencia, quiene s realmente explotan la tierra y si la situación actual y la tendencia es la deseable. Pero eso no tiene nada que ver con la propiedad sino con el régimen de arrendamientos.
En el 2002 Casullo escribía esto sobre un desconocido Néstor Kirchner
http://www.youtube.com/watch?v=i_wchJ2xHF0
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