ELY y Yeyati debaten sobre el gran tema en estos meses: ¿qué onda con la apreciación real del peso? ¿A dónde vamos?
En los últimos años se observaron dos estrategias para los países latinoamericanos frente al aumento de los precios internacionales. Por un lado, el camino de Brasil y Uruguay, de apreciar nominalmente la moneda, con una menor inflación. Por otro lado, el camino de Argentina, de depreciar nominalmente, con mayor inflación. Argentina prefería entonces mantener la competitividad apostando a que la depreciación acompañe el nivel de inflación, ayudado por la apreciación de las monedas los socios comerciales con respecto al dólar, en especial Brasil.
¿Qué cambio ahora? Si bien habría que tener en cuenta el TCRMultilateral podemos observar el dólar y ver que la depreciación del peso fue de solo 5% (de 3,82$/U$S a 4,00$/U$S) la inflación fue de alrededor del 23%. O sea, se te apreció a lo loco el TCR. Y eso, como marca ELY, te genera problemas en la Cuenta Corriente.
Esto significa un cambio en lo que se estaba viendo. El gobierno pareciera estar apostando al ancla nominal del tipo de cambio para combatir la apreciación, dejando de lado ese cuasi-crawling peg que mantuvo en los años anteriores. Sin embargo, aquí hay que prender algunas luces amarillas ya que la estrategia parece ser arriesgada...
Hoy en día no pareciera que tenga efectividad la apreciación real como mecanismo de moderación de precios. Si esto es así, Lucas señala la posibilidad de llegar a una situación inestable de "inflación, somos-más-caros, tenemos-déficit, nos-prestan", algo no deseable de ninguna manera. Por un lado, porque es una bomba de tiempo. Por el otro, porque afecta a aquellos sectores más sensibles que están más expuestos y son menos competitivos a nivel internacional: la industria textil, productos químicos, productos de caucho y plástico, entre otros.
Pero tampoco podemos seguir con la carrera inflación-depreciaciónpor los problemas que estuvimos marcando últimamente: dada a la inexistencia de un mecanismo que contenga el aumento de los alimentos y bienes sensibles para la Canasta Básica frente al aumento de precios internacionales, esta estrategia perjudica la distribución del ingreso y los indicadores sociales, afectando más que nada a la franja más perjudicada: no registrados y desempleados.
¿Entonces? La estrategia del ancla nominal cambiario, si es aplicado, debe tener dos salvedades:
1) Políticas de ingreso que mantengan el poder adquisitivo de las franjas más vulnerables: ampliación y actualización de la AUH, combate del empleo en negro, incorporación a planta permanente de los trabajadores precarizados-terciarizados.
2) Políticas sectoriales pero también reformas de fondo que permitan que aquellas industrias que estén más expuestas no se perjudiquen frente a la apreciación real. Una Banca de Desarrollo sería una buena idea.
En los últimos años se observaron dos estrategias para los países latinoamericanos frente al aumento de los precios internacionales. Por un lado, el camino de Brasil y Uruguay, de apreciar nominalmente la moneda, con una menor inflación. Por otro lado, el camino de Argentina, de depreciar nominalmente, con mayor inflación. Argentina prefería entonces mantener la competitividad apostando a que la depreciación acompañe el nivel de inflación, ayudado por la apreciación de las monedas los socios comerciales con respecto al dólar, en especial Brasil.
¿Qué cambio ahora? Si bien habría que tener en cuenta el TCRMultilateral podemos observar el dólar y ver que la depreciación del peso fue de solo 5% (de 3,82$/U$S a 4,00$/U$S) la inflación fue de alrededor del 23%. O sea, se te apreció a lo loco el TCR. Y eso, como marca ELY, te genera problemas en la Cuenta Corriente.
Esto significa un cambio en lo que se estaba viendo. El gobierno pareciera estar apostando al ancla nominal del tipo de cambio para combatir la apreciación, dejando de lado ese cuasi-crawling peg que mantuvo en los años anteriores. Sin embargo, aquí hay que prender algunas luces amarillas ya que la estrategia parece ser arriesgada...
Hoy en día no pareciera que tenga efectividad la apreciación real como mecanismo de moderación de precios. Si esto es así, Lucas señala la posibilidad de llegar a una situación inestable de "inflación, somos-más-caros, tenemos-déficit, nos-prestan", algo no deseable de ninguna manera. Por un lado, porque es una bomba de tiempo. Por el otro, porque afecta a aquellos sectores más sensibles que están más expuestos y son menos competitivos a nivel internacional: la industria textil, productos químicos, productos de caucho y plástico, entre otros.
Pero tampoco podemos seguir con la carrera inflación-depreciaciónpor los problemas que estuvimos marcando últimamente: dada a la inexistencia de un mecanismo que contenga el aumento de los alimentos y bienes sensibles para la Canasta Básica frente al aumento de precios internacionales, esta estrategia perjudica la distribución del ingreso y los indicadores sociales, afectando más que nada a la franja más perjudicada: no registrados y desempleados.
¿Entonces? La estrategia del ancla nominal cambiario, si es aplicado, debe tener dos salvedades:
1) Políticas de ingreso que mantengan el poder adquisitivo de las franjas más vulnerables: ampliación y actualización de la AUH, combate del empleo en negro, incorporación a planta permanente de los trabajadores precarizados-terciarizados.
2) Políticas sectoriales pero también reformas de fondo que permitan que aquellas industrias que estén más expuestas no se perjudiquen frente a la apreciación real. Una Banca de Desarrollo sería una buena idea.
9 comentarios:
Tiene razón con lo del TCRM, que hoy está en su nivel más bajo desde 2001 pero todavía 60% arriba. El bilateral con EEUU no importa tanto porque por ahora nos está salvando Brasil. El día que devalúe ahí sí tendríamos un problema (when and if), aunque también es probable que el real no tenga mucho espacio más para subir.
Por otro lado, no estoy de acuerdo con sus propuestas, en tanto se presenten como soluciones para combatir la apreciación (o sea, no son malas en sí mismas). ¿No es mejor y más fácil combatir directamente la inflación/apreciación real?
Saludos
Sí, es cierto que Brasil nos salva las papas. Igualmente, como decís vos, mucho más no se pueden apreciar ellos.
Con respecto a lo otro, di como sentado que la política anti-inflacionara del gob va a ser soloamente el ancla del TC.
Chicos: siguen jodiendo con eso del "Banco de Desarrollo".
No hace falta ningún Banco lo que hacen falta son oportunidades de negocio.
¿Ustedes creen que alguien va a pedir un crédito si no de dan los números? salvo que el crédito se convierta en realidad en un subsidio, en cuyo caso convendrá llevarse el dinero fuera del país.
¿Entienden? créditos para financiar la fuga de capitales, esa ha sido la historia en Argentina.
Por otro lado ustedes creen que el problema del trabajo en "negro" se soluciona con más controles, nada que ver.
No es casualidad que las tasas de trabajo en negro se concentren en los sectores de más baja producitividad.
¿Qué va a pasar el día que se termine el trabajo esclavo en la industria textil? Respuesta: se termina la industria textil.
¿Que va a pasar el día que controlen la contaminación de las curtiembres? Respuesta: cierran todas las curtiembres.
La diferencia conceptual, y que delata la verdadera ideología del "modelo" (más allá del relato oficial), es que si vos apreciás nominalmente -caso Brasil- la presión está puesta sobre las empresas para que mejoren su productividad y sean competitivas, mientras que si apreciás vía inflación, le trasladás el costo a los trabajadores.
Otra cosa, ELY y yeyati no son el mismo? Je
Saludos
Cargill, que no necesita préstamos de fomento, tenía que elegir donde poner una fábrica de procesamiento de maíz para producir productos químicos.(inversión de 300 palos verdes)
Acá, por las retenciones y los cupos, tenemos al maíz un 30% más barato que en Brasil.
De todos modos eligieron hacer la fábrica en Brasil.
Ricardo, no lo había pensado así, pero no necesariamente es así, hay que ver la evolución del salario real, o no?
Matalio, sí, le pifié, jaja
Mariano T., y por qué fue? por el clima de negocios?
No se. Pero es llamativo. La diferencia de precio debe ser como 40 millones de dólares por año. Y no es porque Dilma esté más fuerte que Cristina.
MARTÍN
Si tenés alguna duda, te invito a leer la Newsletter de Enero de Ernesto Kritz. Me releva de mayores comentarios.
Publicar un comentario