22.2.11

La sociedad "posindustrial" y las políticas sociales

Tomemos como base a sociólogos o economistas como Gorz o Castel y la idea de la "sociedad pos-industrial". ¿Qué significa esto? Bueno, algo que más o menos todos sabemos. Desde los años '70 y con mayor profunidad en los '90, los Estados de Bienestar se desmantelaron, las economías se flexibilizaron, los puestos de trabajo se precarizaron, y cambiaron las condiciones favorables de la "Edad de Oro del Capitalismo"
Gorz relata esta situación diciendo que luego de años de crecimiento económico se llegó a una situación de “saturación” de los mercados internos, reducción de productividad, caída de las ganancias, por lo que “amenazado por la socialización o la estatización, el capital tenía el máximo interés en poner fin a su simbiosis con un Estado que se había vuelto incapaz de asegurar la expansión del mercado interno (…) era preciso que el Estado se pusiera al servicio de la competitividad de las empresas” .
Las consecuencias son conocidas: no hay más un "trabajo para toda la vida"; el trabajo registrado pasa a dejar de ser la norma para dar lugar a otros tipos de contrataciones más precarias: pasantías, consultores independientes, etc.; se observa una estratificación en el mercado laboral, donde la pertenencia al sistema productivo comienza a depender fuertemente del nivel de educación o calificación alcanzado conformando capas heterogéneas de trabajadores.

Esta situación se vive a nivel mundial, y genera varios transtornos, más que nada en las clases medias y bajas asalariadas. Esto se da más profundamente en aquellos países donde predomina una visión "bismarckiana" o contributiva de las políticas sociales, es decir, que las políticas sociales están financiadas por impuestos sobre la nómina salarial y el acceso a los beneficios sociales está limitado a aquellos que contribuyen. Ese es el caso de la Argentina.
No nos podemos olvidar, además, que el ajuste estructural que se vive en los '90 en nuestro país no hace más que profundizar esta tendencia, haciendo volar por los aires el desempleo y el trabajo no registado.

Los datos son evidentes:
1) la EPH muestra que en 1974 el trabajo no registrado era del 17%, mientras que en el 2004 llegó a su pico: 43,2.%.
2) El desempleo, que era del 5% en 1974, llegó a ser del 24% en el 2001.

Entonces, ¿cuál es la respuesta que tendría que darse? Los nuevos tiempos del capitalismo global imponen un mercado de trabajo donde la rotación y la flexibilización laboral son la norma, muy distinto al de la sociedad salarial fordista bajo la cual se conforman los Estados de Bienestar . Dado estos cambios, las políticas sociales no puede recostarse sobre la lógica contributiva. La solución son políticas universalistas, más que nada para los sectores más vulnerables: menores y jubilados. Así, sería necesario delinear un nuevo Estado de Bienestar donde esos sectores posean un ingreso universal, irrestricto y uniforme, para minimizar los riegos y asegurar las condiciones dignas de vida.

3 comentarios:

Marco Biasone dijo...

Muy buen post. Hace falta replantear casi completamente el rol del Estado. En materia de seguridad social está haciendo aguas por doquier. Además, los incentivos post jubilaciones para todos están en la línea de "trabajá en negro y ganá un poco más de bolsillo total en algún momento te van a dar una jubilación". Si planteamos que esa medida era necesaria también hay que reconocer que el sistema no se puede seguir financiando como hasta ahora porque es injusto que algunos aporten y otros no, estando los dos en la misma condición.

Carlos dijo...

¿Sociedad post-industrial? qué raro... nosotros seguimos sustituyendo importaciones.

Ahora el conflico es con la poderosa economía uruguaya que busca invadir nuestro mercado con productos a precio de dumping.

Chicos, como dice Marco Biasone en el post de arriba: es muy conmovedor lo que ustedes plantean, esto es salir a repartir entre los pobres el dinero que producen otros (vg.: la soja), pero eso implicaría ir a un régimen de contratación laboral como el de Estados Unidos.
Si no lo tienen claro... pidan turno con el psiquiatra.

Martin dijo...

Marcos, no estoy tan convencido como para asegurar que mucha gene trabaja en negro sabiendo que luego se puede jubilar igual. Los que entran en el régimen de moratoria cobran menos, sumado a todos los demás beneficios que no reciben por estar en negro.